mayo 28, 2024

Autoridades asistieron al Hogar Estudiantil Canario en Montevideo para dar la bienvenida a la nueva generación

El Intendente de Canelones, Marcelo Meteriera, y la Directora General de Desarrollo Humano, Prof. Gabriela Garrido, asistieron al Hogar Estudiantil Canario en Montevideo para dar la bienvenida a la nueva generación de jóvenes del departamento que se encuentra realizando sus estudios terciarios en instituciones educativas públicas de Montevideo.

En el Hogar viven 28 estudiantes universitarios, de los cuales 10 pertenecen a la nueva generación, es financiado por la Intendencia con un presupuesto de $3.000.000 anuales y está gestionado por la Dirección General de Desarrollo Humano y el Área de Juventud – Comuna Joven. Está dirigido a quienes culminaron sus estudios secundarios y apuesta a trayectorias educativas inclusivas y continuas para los sectores más vulnerables del departamento.

Participaron de la instancia de bienvenida, junto al Intendente Metediera y la Directora Garrido, el Coordinador del Gabinete Social del Gobierno de Canelones, Alarico Rodríguez, la Responsable del Área de Juventud, Nataly Zalkind, los jóvenes que viven en el hogar y sus familiares.

También estuvieron presentes los ocho estudiantes que fueron seleccionados por la Dirección General de Desarrollo Humano para el programa Ciudad Universitaria, un programa de INJU que brinda becas de alojamiento a estudiantes universitarios en un edificio montevideano en el que conviven jóvenes de todo el país.

El Intendente Metediera conversó en círculo con las y los jóvenes, compartiendo las historias de cada uno, de dónde vienen, qué están estudiando y cómo se sienten allí. En este sentido subrayó la importancia de que 28 estudiantes tengan la posibilidad de ahorrar tiempo de viajes larguísimos para estudiar y compartir el día a día con coetáneos de diferentes orígenes, que a pesar de vivir en contextos económicos difíciles llegaron al estudio terciario. “Lo que se busca es que compartan y que se formen como personas. Creo que es fundamental generar posibilidades”, opinó Metediera.

La experiencia de los jóvenes y sus familias

Evelin León, que ingresó con la nueva generación y viene de la zona de Aeroparque, está estudiando Comunicación. Agradeció la oportunidad y dijo que esta experiencia “te abre un mundo que cuando estás en Canelones no es tan viable. Es lindo vivir con un montón de gente, que sean estudiantes de tu edad, escuchar cosas de otras carreras, de otras experiencias. Es constantemente un intercambio”.

Por su parte, Alejandra Urán, abuela de Mateo Rodríguez, proveniente de Progreso, expresó la tranquilidad que siente la familia de que su nieto esté en un hogar en el que la contención es tan importante, ya que cuando salen de noche tienen que pedir permiso, volver en condiciones y hay un acompañamiento a nivel estudiantil, emocional y nutricional para todas y todos los estudiantes canarios que habitan el hogar.

Ámbito de estudio y convivencia

El Hogar Estudiantil, que funciona desde el año 2019, es un sueño que comenzó en el 2005 con el Dr. Marcos Carámbula, que se concretó durante la Intendencia del Prof. Yamandú Orsi y que continúa con proyección a ampliarse con el Intendente Marcelo Metediera, explicó la Directora Garrido.

La selección de los residentes se realiza desde la Dirección General de Desarrollo Humano, que trabaja de forma coordinada con la Red de Hogares Estudiantiles del Departamento de Montevideo, INJU y la Universidad de la República.

Las y los estudiantes residentes son acompañados por un equipo técnico que cuenta con trabajadora social, educadoras y una empresa que realiza las tareas mantenimiento, cocina y serenos. El tiempo de permanencia es de dos años, permitiendo así la participación rotativa de más estudiantes.

La casa, ubicada en Av. Millán Nº 3552, tiene algunas particularidades como brindar la garantía alimentaria diaria a través de la participación de una nutricionista. Cuenta con espacio especialmente dispuesto para estudiar, con Internet libre, computadoras y materiales de consulta.

Se llevan a cabo reuniones semanales con el equipo coordinador en las que se realizan acuerdos de convivencia, se organizan las tareas de limpieza y cocina y los turnos de cuidado de la mascota, Bella, una perra que es responsabilidad de todas y todos. Para Garrido, estas reuniones estimulan la participación, el desarrollo de la tolerancia, la capacidad de negociación, el respeto y la solidaridad.