{"id":13870,"date":"2024-02-16T20:39:05","date_gmt":"2024-02-16T20:39:05","guid":{"rendered":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/?p=13870"},"modified":"2024-02-16T20:39:06","modified_gmt":"2024-02-16T20:39:06","slug":"los-efectos-del-ojo-por-ojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/2024\/02\/16\/los-efectos-del-ojo-por-ojo\/","title":{"rendered":"LOS EFECTOS DEL OJO POR OJO"},"content":{"rendered":"\n<p>El extremismo violento est\u00e1 ah\u00ed, en cualquier esquina viviente, no es algo nuevo ni tampoco exclusivo de ninguna regi\u00f3n, nacionalidad o sistemas de creencias. Lo cruel de este enfurecido sentimiento, entre unos y otros, es que se ha vuelto m\u00e1s vivo; con sus consecuencias verdaderamente deshumanizantes e inhumanas. El ojo por ojo no es la soluci\u00f3n, pues todo el mundo acabar\u00e1 ofuscado y no podr\u00e1 tomar vuelo, porque tambi\u00e9n le cortar\u00e1n las alas. Sin duda, a este hurac\u00e1n maligno de la barbarie, \u00fanicamente le serena el fen\u00f3meno conciliador de la clemencia. Desde luego, es un desliz absurdo considerar la intimidaci\u00f3n como una potencia liberadora. Al fin y al cabo, esta atm\u00f3sfera de conflictos, socava la concordia y acrecienta las inseguridades, infringe los derechos humanos y el desarrollo sostenible; lo que debe hacernos repensar los lenguajes utilizados y las actuaciones concretas, con vistas a un mayor equilibrio en la esfera social. Para empezar en la misi\u00f3n, lo importante es que cada cual consigo mismo est\u00e9 en paz, para poder ser instrumento de reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que pasar, pues, de la intolerancia a la tolerancia. La humanidad no puede recobrarse arm\u00f3nicamente, sino se libera del fanatismo repelente del odio, no por la venganza, pero s\u00ed por la aproximaci\u00f3n. Indudablemente, es un grave error normalizar estas situaciones extremistas, que lo \u00fanico que hacen es alimentar la rabia y la frustraci\u00f3n, casi siempre impulsadas por intereses ego\u00edstas y por la codicia de las ganancias. Sea como fuere, tenemos que evitar la escalada del malestar y el aluvi\u00f3n de maldades que nos injertamos en vena cada d\u00eda los humanos entre s\u00ed, por ello es importante hacer memoria de lo vivido, de las atrocidades sufridas o de las mismas guerras brotadas entre familias o en el propio hogar de cada uno. Seamos aut\u00e9nticos, o sea, humanos de verdad. Reconozcamos que el terror germina de la mentira y se crece con la indiferencia. Sin embargo, el buen juicio, aquel que surge del amor verdadero, no requiere de la bestialidad para nada, sino de la valent\u00eda necesaria para poder responder al mal con el bien, rompiendo de este modo la cadena injusta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, el salvajismo que nos acorrala por doquier lugar del mundo, ha agravado a\u00fan m\u00e1s en esta \u00faltima \u00e9poca una crisis humanitaria sin precedentes. S\u00f3lo hay que ver la tristeza en la mirada de esas gentes que abandonan los territorios controlados por grupos terroristas o grupos extremistas violentos. Las corrientes migratorias han aumentado como jam\u00e1s, muchos de ellos buscan seguridad, est\u00e1n hartos de morar en las zonas de conflicto. Necesitamos avivar la cultura del abrazo m\u00edstico, para que el calvario cese y el cruel t\u00e9rmino no tenga cabida en ning\u00fan coraz\u00f3n. Esta debe ser nuestra l\u00ednea de trabajo, cultivar lo arm\u00f3nico con abecedarios sustentados en la verdad, y sostenidos por la coherencia entre lo que se dice y se hace. No hay victoria en ninguna p\u00f3lvora, sino derrota. Los v\u00ednculos de nuestro propio linaje, est\u00e1n llamados por propia naturaleza humana, a atendernos mutuamente y a entendernos rec\u00edprocamente. No pongamos muerte donde hay vida. Ojal\u00e1 aprendamos a luchar por la justicia sin armas, \u00fanicamente con el alma del abrazo, renunciando a todo tipo de absurdas contiendas.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconozco mi oposici\u00f3n total a esta realidad que atropella, viola y vulnera, quebrantando lo sist\u00e9mico y destrozando el esp\u00edritu inocente. Detesto la acci\u00f3n de esas gentes b\u00e1rbaras que todo lo entregan al terror, que nada construyen y que todo lo destruyen, porque sus simientes son de rencor y antipat\u00eda. Prefiero las gentes de palabra, de di\u00e1logo sincero, de paz en suma. No olvidemos nunca que vamos adelante juntos, sobre la base de valores an\u00edmicos compartidos, para defender la decencia contra toda indecencia, con los compromisos nobles de personas de buena voluntad, sedientos de una ecuanimidad m\u00e1s equitativa. Bajo esta l\u00ednea, manifiesto la viva convicci\u00f3n de que toda expresi\u00f3n desinteresada y humanista, promueve la concordia entre an\u00e1logos. Esto requiere, naturalmente, adecuadas pol\u00edticas po\u00e9ticas mutuas que combatan la indigencia y valoricen la alianza de las ramas del verso del que laten. En consecuencia, hemos de eludir rupturas y privilegios, ya que todos somos necesarios en esta arboleda existencial, lo que requiere de comunidades no sanguinarias, que protejan el bien colectivo y cuiden de la casa com\u00fan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El extremismo violento est\u00e1 ah\u00ed, en cualquier esquina viviente, no es algo nuevo ni tampoco&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4992,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-13870","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-de-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"thumbnail":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba-150x150.gif",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"medium_large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"rpg_gallery_admin_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",150,93,false],"rpg_gallery_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",150,93,false],"1536x1536":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"2048x2048":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-slider-full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-slider-center":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-featured":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-medium-square":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false]},"author_info":{"display_name":"diario","author_link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/author\/diario\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/category\/opinion\/articulos-de-opinion\/\" rel=\"category tag\">Art\u00edculos de Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Art\u00edculos de Opini\u00f3n","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13870","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13870"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13871,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13870\/revisions\/13871"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}