{"id":4428,"date":"2022-03-18T19:22:32","date_gmt":"2022-03-18T19:22:32","guid":{"rendered":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/?p=4428"},"modified":"2022-03-18T19:23:14","modified_gmt":"2022-03-18T19:23:14","slug":"el-arroyo-pando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/2022\/03\/18\/el-arroyo-pando\/","title":{"rendered":"El Arroyo Pando"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El nombre ind\u00edgena que no conocemos<\/h2>\n\n\n\n<p>No conocemos, si el arroyo Pando, tuvo nombre ind\u00edgena. No conocemos informes escritos de la \u00e9poca colonial, ni si hay tradici\u00f3n oral de que los primeros habitantes de este territorio le hubieran dado nombre.<br>El nombre ind\u00edgena debi\u00f3 resonar en sus orillas, en los labios de las familias de los m\u00e1s antiguos habitantes de estas tierras. \u00a0<br>Seguramente los sarand\u00edes y los ricos frutos del mburucuy\u00e1 o de la pitanga, sintieron las voces de su nombre indio, cuando fue destinatarios de sus visitas. Y ese nombre ind\u00edgena sigui\u00f3 al indio, subiendo el cauce, volando en el tiempo como el \u00e1guila mora, aguas arriba de sus ba\u00f1ados y por entre los quebrachos, coronillas, cina cinas y mataojos. Como el clavel del aire, en los \u00e1rboles, se qued\u00f3 en lo alto de las cuchillas y en ellas se durmi\u00f3 en el pasado.<br>\u00a0Nuestro arroyo, se constituy\u00f3 en importante zona de abastecimiento de alimentos para la familia del indio, con la pesca de la tararira, la caza del carpincho y el Guazubir\u00e1, bajo las atentas miradas del aguar\u00e1 guaz\u00fa, el apere\u00e1 y el veloz \u00f1and\u00fa.<br>\u00a0Arroyo de fauna abundante para sus necesidades alimentarias no detendr\u00e1 a los n\u00f3mades ind\u00edgenas que se trasladar\u00e1n permanentemente, haciendo breves asentamientos de los que nos han dejado rastros con sus duras piedras labradas.<br>En sus orillas, las manos de las mujeres indias, acariciaron y suavizaron las pieles salvajes para el uso familiar y dar sustento a la dura boleadora.<br>Las voces europeas acu\u00f1aron el nuevo nombre y los portugueses lo llamaron arroyo de las carretas y luego el espa\u00f1ol, Pando, que hoy lo identifica.<br>El nombre portugu\u00e9s<br>El nombre de \u201cArroyo de las Carretas\u201d, aparece con esta denominaci\u00f3n, en el informe del Gobernador de la Colonia del Sacramento, Francisco Naper de Lencastre, al Rey de Portugal de fecha 10 de enero de 1694.<br>Este informe que nos interesa, porque aparece mencionado el arroyo de las Carretas que luego se llamar\u00e1 de Pando si \u00e9ste es el arroyo al que se refiere Naper de Lencastre. El Gobernador portugu\u00e9s informa sobre la Colonia y las tierras del Plata, sus riquezas y posibilidades, adem\u00e1s de responder a la consulta, si deb\u00eda mantener la Colonia del Sacramento o cambiarla a otro lugar situado entre dicha Colonia y el R\u00edo Grande.<br>Transcribimos parte del mismo para ubicar nuestro arroyo si es el que hace referencia el portugu\u00e9s; \u00abEs muy considerable el gran beneficio que puede resultar de los cueros que se hagan en estos campos, donde no ser\u00e1 posible nunca extinguir el ganado, y si 6000 cueros que mand\u00e9 elaborar y siguen embarcados en este nav\u00edo, que con prontitud trajo el socorro, obtenidos del ganado muerto a escopetazos por 14 cazadores, y cargados a espalda de la compa\u00f1\u00eda hasta el r\u00edo en que se embarcaron en la ciudad de R\u00edo de Janeiro, rinden a la hacienda real 2600 cruzados, y si hice dicho n\u00famero, en tan breve tiempo, no habr\u00e1 duda que con bastantes caballos y carros para conducirlos podr\u00e1n hacerse todos los a\u00f1os 20 a 25 000 cueros, con cuyo solo flete Su Majestad paga \u00a0el presidio, pudiendo ingresar en la hacienda real el importe de los derechos, y por lo menos la mitad de todos los cueros que se hagan, quedando los soldados ricos con la otra mitad y abundante la tierra de carnes para el sustento de los \u00a0habitantes, sin m\u00e1s gasto que el trabajo de hacerlas; para hacer dichos cueros este sitio es el mejor de todos por los r\u00edos y le\u00f1a que se encuentran hasta el r\u00edo de las Carretas, cuatro leguas m\u00e1s abajo de Montevideo, todos navegables tres y cuatro leguas, y con varios afluentes, muy c\u00f3modos para la conducci\u00f3n del cuero, lo que resulta f\u00e1cil en virtud del mucho ganado que hay para las carretas, en las cuales f\u00e1cilmente se les conduce hasta los puertos donde llegan las embarcaciones, tanto m\u00e1s por haber madera en los mismos r\u00edos, con los cuales aquellas se pueden hacer, como ya hemos experimentado. Habiendo caballos tambi\u00e9n se podr\u00e1n conducir para esta Colonia grandes manadas de ganado vivo benefici\u00e1ndose la hacienda de S.M. con los cueros, y los moradores con la carne. Porque si con 10 caballos yo he podido meter en esta Colonia m\u00e1s de 700 reses cogidas a lazo, con gran peligro, no hay duda que con caballer\u00eda se puede traer a esta Colonia la Cantidad referida, siendo \u00a0tan f\u00e1cil y menos peligroso, habiendo caballos, reunir una gran manada de ganado como coger a lazo una sola res&#8230;..\u00bb (1) \u00a0<br>DIFERENTES OPINIONES SOBRE EL NOMBRE DEL ARROYO PANDO<br>1. EL ARROYO PANDO TOMA SU NOMBRE POR UN HECHO MILITAR \u00a0 Las investigaciones realizadas presentan razonables dudas sobre si el nombre del arroyo proviene directamente de un hecho militar, o si, por el contrario, el Capit\u00e1n Antonio Pando y Pati\u00f1o realiz\u00f3 tareas de corambre en la zona del arroyo, o recibi\u00f3 un campo sobre el arroyo o su nombre se debe a su condici\u00f3n de arroyo pando sinuoso y lento. \u00a0<br>Sobre estas hip\u00f3tesis no hemos encontrado documentaci\u00f3n, pero si tenemos noticias en la historiagraf\u00eda que son importantes citar.<br>En enero de 1720 una expedici\u00f3n de Buenos Aires al mando del Capit\u00e1n Mart\u00edn Jos\u00e9 Echauri se traslad\u00f3 a Maldonado donde hab\u00eda cuatro nav\u00edos que estaban al Mando del Capit\u00e1n franc\u00e9s Etienne Morau y que ante la presencia espa\u00f1ola huyeron r\u00e1pidamente dejando alrededor de 30 barracas las cuales los espa\u00f1oles les prendieron fuego e incautaron algunos despojos. Encontraron 1500 pieles vacunas las cuales quem\u00f3, luego se trasladaron a Montevideo donde fue visto un bergant\u00edn el cual hab\u00eda hecho provisi\u00f3n de carnes (2)<br>Por orden de Bruno Mauricio de Zavala, el Capit\u00e1n Antonio Pando con una fuerza integrada por 54 veteranos, 27 milicianos y 25 ind\u00edgenas, sali\u00f3 al encuentro con \u00a0Morau.<br>De las acciones del Capit\u00e1n Antonio Pando y Pati\u00f1o y sus huestes nos dan cuenta Francisco Bauz\u00e1 (3) y An\u00edbal Barrios Pintos que toman el relato de los hechos de Gregorio Funes (4) y Pedro Lozano (5). El informe publicado dice textualmente: \u00abCaminando, pues de d\u00eda y de noche por pasos muy peligrosos de r\u00edos y pantanos, llegaron el d\u00eda 24 de mayo de 1720 a ocho leguas de Castillos donde descans\u00f3 algo la gente para marchar a las siete de la noche a la ligera, para dejar all\u00ed las cargas, y todo lo que pudiera servir de embarazo. Antes del amanecer les sobrevino una espes\u00edsima niebla, que hizo desatinar el mulato (se refiere a un prisionero capturado por una partida que se adelantara a correr la tierra), metiendo a la gente por unas lagunas y arroyos bien profundos con incre\u00edble trabajo, pero todo sirvi\u00f3 para mayor bien de nuestra gente, porque por este extrav\u00edo llegaron en cubierto hasta media legua del sitio de los franceses. Reconociendo aqu\u00ed el mulato la cercan\u00eda los meti\u00f3 por un pantano muy peligroso, cuyo fin era a tiro de fusil de las barracas de los franceses y le pasaron puestos en orden de batalla sin ser vistos por beneficio de la neblina. Apenas el Comandante dio orden de avanzar a las barracas, cuando obedeci\u00f3 pront\u00edsima su gente, pero sintiendo el tropel los franceses tomaron las armas con igual prontitud, e hicieron mucho fuego contra los espa\u00f1oles por espacio de media hora, animados por Monsieur Moreau, su capit\u00e1n, que se defend\u00eda con gran valor, hasta que el ayudante don Pedro Jos\u00e9 Garaycochea, le dio un balazo por la boca y le derrib\u00f3 muerto; a otro capit\u00e1n franc\u00e9s apunt\u00f3 con la misma fortuna Francisco Amestoy; pero sin embargo, as\u00ed \u00e9ste, como el teniente don Francisco Guti\u00e9rrez, tuvieron bien que hacer en desembarazarse de seis o siete franceses que con espada en mano acometieron a cada uno de los dos, m\u00e1s al fin, quedaron victoriosos obligando a los franceses a rendirse pidiendo cuartel y clamando \u00a1Viva Felipe Quinto!<br>Fue necesario entonces la autoridad del capit\u00e1n don Antonio Pando, para contener a los suyos que se hab\u00edan calentado mucho con la resistencia oblig\u00e1ndolos a desistir de la matanza, y recogiendo a todos los prisioneros en un corral que ellos ten\u00edan formado para encerrar ganado, donde les puso buena guardia, y antes de permitir bot\u00edn, dispuso su prudente advertencia se derramasen los muchos barriles de aguardiente que ten\u00edan los franceses porque no acaeciese que ceb\u00e1ndose de \u00e9l sus soldados, se rindiesen a su fuerza los que hab\u00edan quedado tan gloriosamente victoriosos y vencedores con muerte de siete franceses, quince heridos y cincuenta y siete prisioneros, entrando en este n\u00famero diez que a la otra margen de un riachuelo guardaban una barraca con ocho mil cueros, a los cuales despach\u00f3 el comandante una partida de espa\u00f1oles a cargo del teniente Guti\u00e9rrez, intim\u00e1ndoles por medio del escribano del nav\u00edo franc\u00e9s, que si no se entregaban sin disparar una boca de fuego, no se les dar\u00eda cuartel: por tanto se rindieron luego, y a su vista, se redujeron a ceniza todos los cueros que guardaban. De nuestra parte ninguno muri\u00f3 y s\u00f3lo dos salieron heridos, y pocos llevaron algunos golpes. El bot\u00edn fue considerable de que tomaron muchas armas, p\u00f3lvora, municiones y algunos g\u00e9neros que no pudieron cargar, adem\u00e1s de una lancha grande y un bote peque\u00f1o que hab\u00edan dejado all\u00ed, de los nav\u00edos. Ayudaban a los franceses, buen n\u00famero de infieles Guenoas, que casi todos mal heridos, pudieron huirse, sino dos que se hicieron prisioneros, pero de los fugitivos algunos murieron, porque habi\u00e9ndose arrojado al r\u00edo, los Chan\u00e1s de Santo Domingo de Soriano los flechaban con gran destreza y aun de un flechazo muri\u00f3 un franc\u00e9s&#8230;\u00bb<br>Lu\u00eds Enrique Azarola Gil considera que probablemente desde la fecha de la expedici\u00f3n de Pando que el arroyo perdi\u00f3 su antigua denominaci\u00f3n de arroyo de las carretas aplicada por Naper de Lencastre &#8230;\u201d (6)<br>Estos hechos han sido registrados por casi todos los historiadores, pero tambi\u00e9n fueron tomados por Alejandro Paternain en 1993 en su novela \u201cSe\u00f1or de la Niebla\u201d, editorial fin de Siglo. \u00a0<br>2. EL ARROYO PANDO TOMA SU NOMBRE POR TAREAS DE CORAMBRE DE PANDO EN SUS COSTAS<br>El ge\u00f3grafo Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabrer anota en su diario de 1784, que el arroyo Pando tom\u00f3 su nombre de un vecino de Buenos Aires que estableci\u00f3 en \u00e9l faenas de cueros, por la abundancia de agua y le\u00f1as. (7)<br>Debemos de recordar que Esteban Campal dice que \u201c\u2026la costumbre hizo que a cada accionero se le asignara una determinada zona de faena de ganado cimarr\u00f3n, aunque, desde luego, los l\u00edmites de las mismas los establec\u00eda la audacia de cada uno\u2026\u201d Para confirmar si Pando actu\u00f3 como accionero o descartar esta hip\u00f3tesis habr\u00eda que realizar investigaciones en el Cabildo de Buenos Aires o en el de Santa Fe. (8) \u00a0<br>Francisco Bauz\u00e1 afirma que, del arroyo de Pando, al que dio nombre cierto vecino de Buenos Aires, all\u00ed establecido de Antiguo con una explotaci\u00f3n de corambre. Transformada por este motivo dicha localidad en asiento de faenas pecuarias, centraliz\u00f3 algunos pobladores y bien pronto un modesto santuario rural fue erigido entre ellos. (9)<br>Arturo Scarone en \u201cEfemerides uruguayas\u201d Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico del Uruguay Tomo 1, p\u00e1gina 412, 1956, dice que \u201c\u2026En ese lugar hab\u00eda existido, a\u00f1os antes, una explotaci\u00f3n de cueros de D. Antonio Pando, vecino de Buenos Aires, quien fue dio nombre al arroyo que cruza esa poblaci\u00f3n, y, m\u00e1s tarde deb\u00eda darse a la hoy floreciente localidad.\u201d \u00a0<br>3. TOMA SU NOMBRE POR SER PANDO PATI\u00d1O PROPIETARIO DE UN CAMPO EN SUS COSTAS \u00a0<br>\u00a0Marcos Estrada, expresa que la Corona Espa\u00f1ola, premiando los servicios prestados por el capit\u00e1n de Dragones Antonio Pando y Pati\u00f1o, vencedor del corsario Etienne Morau en tierras castillenses (1720), le concedi\u00f3 un campo sobre el arroyo \u201cque bien pronto tom\u00f3 su nombre\u201d (10) \u00a0<br>Orestes Ara\u00fajo en el mismo sentido que Marcos Estrada dice que \u201csu nombre dimana del de don Antonio Pando, propietario de un campo que anteriormente le hab\u00eda sido adjudicado por el rey sobre la costa del arroyo de su nombre y anota; L\u00e9ase acerca del particular, los documentos exhumados en el n\u00famero 8805 de La Raz\u00f3n correspondientes al jueves 20 de agosto de 1908, por ilustrado histori\u00f3grafo que se esconde bajo el pseud\u00f3nimo de Fray Bernardo de Guzm\u00e1n\u201d. Nos preguntamos \u00bfFray Bernardo Guzm\u00e1n es Felipe Polleri?, ya que colabor\u00f3 \u201csobre distintos temas en \u201cLa Raz\u00f3n\u201d en la \u00e9poca que ejercieron su direcci\u00f3n los talentosos periodistas Dr. Carlos Mar\u00eda Ram\u00edrez (Gavroche, C.M.R, Viator) y Daniel Mu\u00f1oz (Sans\u00f3n Carrasco). (11)<br>An\u00edbal Barrios Pintos. Refiri\u00e9ndose a Marcos Estrada afirma que \u201cTampoco hemos encontrado la prueba documental de esta afirmaci\u00f3n\u201d. (12) \u00a0<br>4. POR SU ACEPCI\u00d3N COMO ADJETIVO EN EL DICCIONARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El diccionario dice que un arroyo o r\u00edo es llamado \u201cpando\u201d, cuando es llano, sinuoso, de lo que se mueve lentamente como un r\u00edo llano. Eduardo P\u00e9rez (h) nos inform\u00f3 que en el llamado \u201cba\u00f1ado grande\u201d el arroyo perd\u00eda su curso dentro del mismo. Es por ello que hab\u00eda, un curso superior del arroyo Pando y un curso inferior, este \u00faltimo era el que comunicaba con el R\u00edo de la Plata. En 1850 en el curso superior se construy\u00f3 una represa llamada \u201cde Olmos\u201d que represaba las aguas del curso superior para utilizarlas para mover un molino. En la d\u00e9cada de 1920 Eduardo P\u00e9rez (P) con peones a su cargo construy\u00f3 un canal de 0,80 cm. de profundidad y de 1400 metros de largo, que un\u00eda los dos causes. Si bien ello en principio ocasion\u00f3 que el arroyo bajara la cota, la circulaci\u00f3n del agua agrand\u00f3 el curso y por tanto el tama\u00f1o del cauce. Fue necesario construir una represa muy chica, por esa \u00e9poca hubo un intento con otra represa de madera y luego en la d\u00e9cada de 1940 se construy\u00f3 la existente de hormig\u00f3n. \u00a0<br>Uso documental del nombre Pando<br>Pero quien utiliza el nombre (apellido) de Pando en forma documental es Pedro de Mill\u00e1n en su informe del 16 de mayo de 1731, sobre las estancias que amojon\u00f3 sobre ambas m\u00e1rgenes y que fueron entregadas en 1730, tema sobre el cual nos referiremos m\u00e1s adelante. (13)<br>Cartograf\u00eda<br>En mapasantiguos encontramos en una Carta de 1732 adjudicada al P. Jesuita Antonio Manchoni s.j (14) en la que se nombra a la mayor\u00eda de los arroyos del Departamento de Canelones, entre ellos el arroyo Pando. Mapa elaborado por D. Silvestre Ferreyra da Silva de 1737 y publicado en Lisboa en 1748<br>Tambi\u00e9n Chart of R\u00edo de la Plata in South Am\u00e9rica, publicado en Londres en 1783, aparece dibujado el arroyo \u201cPando River\u201d. (15)<br>Breve descripci\u00f3n geogr\u00e1fica \u00a0del arroyo<br>Juan Manuel Rodr\u00edguez Laplace afirma que existen claras evidencias de que durante la era Cenozoica se produjeron variaciones de nivel de las zonas costeras uruguayas; \u00e9stas, como es natural produjeron ingresiones y regresiones del Plata, form\u00e1ndose a partir de estos ciclos, lagunas, pantanos salobres y m\u00e1s tarde ba\u00f1ados de agua dulce. El autor citado agrega que a fines del Siglo XIX poco antes de 1890, luego de severas sequ\u00edas y vientos persistentes que acumularon enormes vol\u00famenes de arena en la desembocadura del arroyo Pando y del Sol\u00eds Chico, llegaron lluvias copiosas que inundaron los cauces y represados obligaron a realizar cambios de cursos, en el \u00e1rea que venimos analizando. (16)<br>Orestes Araujo informa que; el arroyo de Pando tiene origen en la falda austral de la cuchilla Grande que divide en dos poderosas vertientes el departamento de Canelones. En su principio, a la altura del pueblo (hoy ciudad) de San Bautista, situado no muy distante de su margen derecha, corre inclinado al SO.; pero muy luego cambia de direcci\u00f3n siguiendo siempre al S., aunque con diversas sinuosidades, hasta pagar su tributo al inmenso r\u00edo de la Plata, despu\u00e9s de un curso de 45 o m\u00e1s kil\u00f3metros. Sus tributarios m\u00e1s notables, por la margen derecha, son la ca\u00f1ada de Valdenegro, el arroyo del Sauce (curso medio), del arroyo de Frasquito y varias otras corrientes de escasa importancia, (curso inferior) y por la margen izquierda los arroyuelos Cochengo, Descarnado, Pedrera (curso superior), ca\u00f1ada Grande (curso medio) y Tropa Vieja (curso inferior). Sus vados de m\u00e1s tr\u00e1nsito, enumerados de Norte a Sur, son el de S\u00f3\u00f1ora, la picada de S\u00e1nchez, el paso de la Cruz, la picada del Molino, el paso de la Cadena y el paso y picada del mismo nombre\u2026La cuchilla de Pando, de muy corta extensi\u00f3n, se desprende de la grande y separa el curso de los arroyos Toledo y Pando. (17)<br>Flora y Fauna<br>Seguramente que el paisaje que el arroyo ofrec\u00eda a los ind\u00edgenas, que fueron los primeros pobladores n\u00f3mades de esta zona, no es el que hoy nos ofrece, inclusive su vegetaci\u00f3n no es la misma, ya que su abundante madera seguramente fue aprovechada por los colonos europeos. Hoy existen variedades ex\u00f3ticas que se han incorporado a h\u00e1bitat de nuestro arroyo. Algunas especies aut\u00f3ctonas que todav\u00eda se pod\u00edan visualizar hasta mediados del Siglo XX, hoy han disminuido su existencia producto de la depredaci\u00f3n y la contaminaci\u00f3n ambiental. Igual suerte ha corrido su fauna. Ver Flora y Fauna aut\u00f3ctona del Uruguay.<br>Zona de Corambre<br>En la \u00e9poca de la vaquer\u00eda, la sinuosidad del arroyo Pando permiti\u00f3 que el ganado, se pudiera mantener en los recodos, custodiados por los peones y controlados con fogones para evitar la fuga de los mismos, previo a su faena o arreada. Seguramente las m\u00e1rgenes del arroyo soportaron la costumbre de quemar los pastos y los arbustos para favorecer su control.<br>Debemos concluir que previo a la fundaci\u00f3n de Montevideo, la zona del arroyo Pando fue un lugar de corambre, reconocido \u2013como vimos- por los portugueses, por los espa\u00f1oles y por los ind\u00edgenas. En esta zona se produjeron faenas legales, pero tambi\u00e9n ilegales. Estas pr\u00e1cticas no cambiar\u00e1n demasiado despu\u00e9s de constitu\u00eddas las estancias de los primeros pobladores de Montevideo sobre el arroyo Pando. \u00a0<br>1) Historia de los Pueblos Orientales. Academia Nacional de Letras, Montevideo a\u00f1o 2000 \u00a0<br>(2) Barrios Pintos An\u00edbal, Historia de los Pueblos Orientales. Academia Nacional de Letras, Montevideo a\u00f1o 2000, p\u00e1ginas 182 y 183.<br>\u00a0(3) BAUZ\u00c1 Francisco \u00abHistoria de la Dominaci\u00f3n Espa\u00f1ola en el Uruguay\u00bb; 3era. Edici\u00f3n 1929 Tomos 1 y 2 p\u00e1gs. 197\/199.<br>\u00a0(4) Funes Gregorio, \u00abEnsayo de la Historia Civil del Paraguay, Bs. Aires y Tucum\u00e1n\u201d Buenos Aires 1911; Tomo II.<br>\u00a0(5) Lozano Pedro, \u201cHistoria de la Conquista del Paraguay, R\u00edo de la Plata y Tucum\u00e1n\u201d, Tomo tercero, Buenos Aires, 1874, p\u00e1ginas. 473-476<br>\u00a0(6) Azarola Gil Lu\u00eds Enrique \u201cAportaci\u00f3n al Padr\u00f3n hist\u00f3rico de Montevideo \u2013\u00c9poca fundacional\u201d Madrid, Tipograf\u00eda de la Revista de Archivos, bibliotecas y Museos, 1932, p\u00e1gina 72<br>\u00a0(7) Gonz\u00e1lez Melit\u00f3n \u201cEl l\u00edmite oriental de territorio de Misiones (Rep\u00fablica Argentina), Tomo 1, Montevideo 1882, p\u00e1g. 166.<br>\u00a0(8) Campal Esteban F, HOMBRES TIERRAS Y GANADOS, Arca, Montevideo, septiembre de 1967, p\u00e1gina 43<br>\u00a0(9) Bauz\u00e1 Francisco. HISTORIA DE LA DOMINACION ESPA\u00d1OLA EN EL URUGUAY, Tercera Edici\u00f3n Montevideo 1929, Tomo I, libro IV, p\u00e1gina 329.<br>(10) Estrada Marcos, Revista \u201cGenealog\u00eda\u201d, Buenos Aires 1957 \u2013\u201cLa Casa de Altolaguirre\u201d<br>(11) Ara\u00fajo Orestes DICCIONARIO GEOGRAFICO DEL URUGUAY, Segunda Edici\u00f3n, Litograf\u00eda Moderna, Montevideo 1912, p\u00e1gina 342<br>(12) An\u00edbal Barrios Pintos , en \u00abCanelones su proyecci\u00f3n en la Historia Nacional\u00bb Tomo 1 p\u00e1gina 262<br>(13) (Juan Alejandro \u00a0Apolant, en \u00abG\u00e9nesis de la Familia Uruguaya Tomo I p\u00e1g. 55)<br>(14)Torrendel Larravide Beatriz, Geograf\u00eda Hist\u00f3rica de Canelones, UCUDAL, marzo 1986, p\u00e1gina 42, una Carta de 1732 adjudicada a Antonio Manchoni s.j.<br>(15)Torrendel Larravide Beatriz, Geograf\u00eda Hist\u00f3rica de Canelones, UCUDAL, marzo 1986, p\u00e1gina 45, publica una parte de dicha carta.<br>(16) Rodr\u00edguez Laplace Juan Manuel \u00abCr\u00f3nicas de la Costa\u00bb, Intendencia Municipal de Canelones, Ediciones Banda Oriental, Montevideo, enero de 2000, p\u00e1ginas 7 y 8.<br>(17) Ara\u00fajo Orestes DICCIONARIO GEOGRAFICO DEL URUGUAY, Segunda Edici\u00f3n, Litograf\u00eda Moderna, Montevideo 1912, p\u00e1ginas 341 y 342.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nombre ind\u00edgena que no conocemos No conocemos, si el arroyo Pando, tuvo nombre ind\u00edgena&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2687,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-4428","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pando"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",811,541,false],"thumbnail":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia-150x150.gif",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia-300x200.gif",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia-768x512.gif",640,427,true],"large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",640,427,false],"rpg_gallery_admin_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",150,100,false],"rpg_gallery_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",150,100,false],"1536x1536":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",811,541,false],"2048x2048":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",811,541,false],"covernews-slider-full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",811,541,false],"covernews-slider-center":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia-800x500.gif",800,500,true],"covernews-featured":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia.gif",811,541,false],"covernews-medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia-540x340.gif",540,340,true],"covernews-medium-square":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/historia-400x250.gif",400,250,true]},"author_info":{"display_name":"diario","author_link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/author\/diario\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/category\/departamental\/pando\/\" rel=\"category tag\">Pando<\/a>","tag_info":"Pando","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4428"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4429,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4428\/revisions\/4429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}