{"id":5091,"date":"2022-04-29T15:21:29","date_gmt":"2022-04-29T15:21:29","guid":{"rendered":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/?p=5091"},"modified":"2022-04-29T15:22:11","modified_gmt":"2022-04-29T15:22:11","slug":"a-la-hora-del-cuento-la-experiencia-de-leer-a-los-ninos-por-yolanda-reyes-extracto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/2022\/04\/29\/a-la-hora-del-cuento-la-experiencia-de-leer-a-los-ninos-por-yolanda-reyes-extracto\/","title":{"rendered":"A la hora del cuento: La experiencia de leer a los ni\u00f1os, por Yolanda Reyes (extracto)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201c\u2026la mejor voz es la de un cuerpo que canta: una voz amada que nombra y estrena el mundo.\u201c\u201c\u2026Para leer un cuento se necesita casi lo mismo que para bailar la Bamba: \u201cun poquito de gracia y otra cosita\u201d. La gracia la aporta cada ni\u00f1o: sus o\u00eddos atentos a esa voz que inventa un mundo, sus ojos abiertos y asombrados que van y vienen, del libro al rostro adulto, y esa cercan\u00eda deliciosa que tienen los ni\u00f1os para buscar refugio en el calor de sus seres queridos. Las otras cositas las aportan los adultos: ese ritual que se repite cuando pap\u00e1, mam\u00e1 o cualquier cuidador amoroso deja su vida en suspenso para entregarles una historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Con las palabras m\u00e1gicas del \u00e9rase una vez se erige un mundo imaginario, donde no caben el tel\u00e9fono ni las urgencias del mundo real. \u201cQue nadie interrumpa porque estoy leyendo un cuento\u201d, dir\u00e1 el adulto. Entonces los ni\u00f1os ir\u00e1n aprendiendo, piel a piel, que esa conversaci\u00f3n sobre la vida que ocurre entre las l\u00edneas de un cuento da nombre a las emociones. Y aprender\u00e1n tambi\u00e9n a querer los libros porque les permiten conversar con sus seres queridos.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa coreograf\u00eda que es como un baile y que amarra a una pareja lectora -ni\u00f1o y adulto- o que hace una rueda para convocar a todo un grupo, en el hogar, en una escuela, en el parque, en una biblioteca, est\u00e1 la esencia de la lectura y ustedes saben c\u00f3mo crearla. \u00bfAcaso alguien podr\u00eda ense\u00f1arles a bailar, a enamorarse o a arrullar a un beb\u00e9? Lo que s\u00ed puedo corroborar\u2026 es que los ni\u00f1os no llegan solos a la lectura y que para leer en la infancia, se necesitan los adultos: sus voces que suben y bajan, que exclaman, preguntan, cuentan y cantan son la partitura para aprender a hablar, a escuchar y a leer lenguajes diversos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese tri\u00e1ngulo amoroso que une tres v\u00e9rtices \u2013libro, adulto y ni\u00f1o\u2013 se queda en la memoria profunda de los primeros lectores\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026un secreto que me han contado los ni\u00f1os: nadie lee mejor los cuentos que un pap\u00e1, una mam\u00e1 o un adulto amado por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026 hay otra raz\u00f3n m\u00e1s poderosa para que sus ni\u00f1os los prefieran a ustedes y es que, mientras dura la historia, no se pueden escapar ni hacer nada distinto que estar ah\u00ed, de coraz\u00f3n y de viva voz. Y como a los ni\u00f1os les gusta tener cerquita a sus seres queridos, les pedir\u00e1n un cuento y otro\u2026 y otro m\u00e1s. Porque los ni\u00f1os son hijos del \u201cotra vez\u201d y cuando descubren que las palabras son un conjuro para prolongar la presencia, prefieren sus voces a las de cualquier aparato, as\u00ed como un beb\u00e9 prefiere un arrullo cantado en la voz de su madre o su padre a la voz del mejor cantante del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La voz, el libro, el abrazo. No creo que exista un \u201clugar\u201d m\u00e1s exacto para situar el nacimiento de la literatura en la vida.\u201d Yolanda Reyes 2018<\/p>\n\n\n\n<p>Ilustraci\u00f3n de Viv\u00ed Escriv\u00e1, del libro: \u00abCoral y espuma : abecedario del mar\u00bb. Texto de Alma Flor Ada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u2026la mejor voz es la de un cuerpo que canta: una voz amada que nombra&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":682,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-5091","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informacion-general"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"thumbnail":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png-150x106.png",150,106,true],"medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png-300x80.png",300,80,true],"medium_large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"rpg_gallery_admin_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",150,40,false],"rpg_gallery_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",150,40,false],"1536x1536":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"2048x2048":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"covernews-slider-full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"covernews-slider-center":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"covernews-featured":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"covernews-medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false],"covernews-medium-square":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/logo-300-png.png",400,106,false]},"author_info":{"display_name":"diario","author_link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/author\/diario\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/category\/familia\/informacion-general\/\" rel=\"category tag\">Informaci\u00f3n general<\/a>","tag_info":"Informaci\u00f3n general","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5091"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5091\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5092,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5091\/revisions\/5092"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/682"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}