{"id":8739,"date":"2022-12-02T14:44:03","date_gmt":"2022-12-02T14:44:03","guid":{"rendered":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/?p=8739"},"modified":"2022-12-03T14:50:39","modified_gmt":"2022-12-03T14:50:39","slug":"romper-la-dinamica-de-la-desconfianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/2022\/12\/02\/romper-la-dinamica-de-la-desconfianza\/","title":{"rendered":"ROMPER LA DIN\u00c1MICA DE LA DESCONFIANZA"},"content":{"rendered":"\n<p>Los moradores de este mundo tenemos que activar otros territorios m\u00e1s arm\u00f3nicos, basados en la confianza entre nosotros, con unos liderazgos que activen los acuerdos y el encuentro entre s\u00ed, para conseguir el triunfo de la concordia. La cuesti\u00f3n radica en ser instrumentos de conciliaci\u00f3n, sembrando clemencia donde cohabite la intransigencia y poniendo aut\u00e9ntico amor en cada paso que ofrecemos. Nada se resiste al h\u00e1lito cooperante del abrazo. Precisamente, all\u00e1 por el a\u00f1o 2018, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ant\u00f3nio Guterres, reivindic\u00f3 un orbe con menos sombras y, para esclarecerlo, puso un futuro esperanzador con una agenda para el desarme, esperando construir de este modo, un nuevo liderazgo sustentado en el enfoque humanitario.<br>Desde luego, las tensiones siempre se resuelven mejor de un modo dialogante y con negociaciones serias, en lugar de batallar con artefactos. Para comenzar, deber\u00edamos destronarlos todos de nuestra mirada, si en verdad queremos avivar esa cercan\u00eda, que sepa reconocer y garantizar las diferencias en la exploraci\u00f3n de un horizonte pac\u00edfico. Hoy m\u00e1s que nunca, la tierra requiere de espacios crecidos en arboleda. Empujen los olmos en el alma y ap\u00e1guense las armas. Somos humanos, no salvajes; con un coraz\u00f3n de poeta, no de piedra. Me niego a proseguir muriendo empedrado, vencido por la desesperaci\u00f3n y enterrado por el odio. Sin embargo, me autorizo a vivir don\u00e1ndome, que es lo que en verdad injerta poes\u00eda en las entra\u00f1as.<br>Tenemos que salir de esta situaci\u00f3n can\u00edbal. El rencor dejado por esas fuerzas mortecinas que nos dividen como jam\u00e1s, est\u00e1n hallando un espacio productivo en un h\u00e1bitat crecido de injusticias y en continuo trance de intereses. A poco que ahondemos en nuestra propia historia, observaremos que la causa de cada persecuci\u00f3n es el resentimiento, la falta de entereza y confianza. Por otra parte, tenemos tambi\u00e9n que las mismas redes sociales suelen sobrealimentar los discursos de antipat\u00eda y enemistad, lo que genera un ambiente realmente terror\u00edfico. Ojal\u00e1 aprendi\u00e9ramos a ser m\u00e1s constructivos. De igual forma desde las plataformas digitales, fomentar\u00edamos una sapiencia de hermanamiento, que cuando menos nos ayudar\u00eda a mirar los diversos entornos con aut\u00e9ntica familiaridad. Indudablemente, ser\u00eda un gran avance human\u00edstico, avivar la mano tendida y superar ese sentimiento de hostilidad entre semejantes.<br>Cualquier desconfianza debe inquietarnos, por principio es una se\u00f1al de debilidad que nos paraliza interiormente y que termina por envenenar todo tipo de relaciones, comenzando por el di\u00e1logo entre an\u00e1logos. La fuente de toda violencia, germina en todo caso, de ese desenga\u00f1o sufrido. Para desgracia nuestra, continuamente estamos presenciando una siembra de maldades que cuesta asimilarlas. Por si fuera poca la barbarie, ah\u00ed est\u00e1n igualmente, las toxinas de la decepci\u00f3n y del desaliento, apagando nuestro entusiasmo y encendiendo un esp\u00edritu inhumano verdaderamente doloroso. Bajo este desolador panorama, se hace mucho m\u00e1s complicado encontrar ese camino de docilidad con el que muchos so\u00f1amos; ya que todo se basa en el poder, para apoderarse del m\u00e1s d\u00e9bil.<br>La traici\u00f3n, pues, est\u00e1 a la orden del d\u00eda; puede desplegarse en cualquier instante, porque el nido de traidores es grande y la huella de su amargura tambi\u00e9n. Por ello, es fundamental poner la sonrisa en cada andar y compartir las lagrimas, para poder sobrellevarnos de tantas miserias que nos gobiernan a su antojo. De lo contrario, continuaremos en el conflicto permanente de rivalidad mutua, plagados de dudas e interrogantes, que nos impiden hasta reconocernos a nosotros mismos. Quiz\u00e1s tengamos que comenzar por batallar nuestro propio pugilato, tomando conciencia de los hechos, y no dej\u00e1ndonos llevar por la arbitrariedad de las situaciones, con la consabida impunidad frente a todo tipo de atropellos.<br>Sin duda, necesitamos poner m\u00e1s amor en todo lo que hacemos, para vencer el aislamiento y la distancia entre corazones, uniendo v\u00ednculos y reconstruyendo presencias como familia humana. Ah\u00ed radica la acci\u00f3n, que no es otra que trabajar positivamente en la construcci\u00f3n de un planeta, que deje de estar saqueado por los conflictos armados y que persevere en el fomento de la confianza entre los Estados, la prevenci\u00f3n y el fin de las absurdas contiendas. En ocasiones, en efecto, nos sentimos cautivos de un sentimiento de temor y ansiedad, que dificultan nuestros proyectos y realizaciones.<br>Lo importante es no dormirse, estar despiertos y vigilantes, no ceder a la pereza interior, y ser responsables de nuestros movimientos, que han de promover en todo instante el entendimiento y la buena disposici\u00f3n en el hacer de vivir unidos, como una sola humanidad. Lo que no es de recibo, que muchos seres humanos contin\u00faen adoptando actitudes discriminatorias arraigadas y cometiendo actos de intolerancia y delitos de fobia contra determinadas personas o grupos, y no pase nada. As\u00ed no aprendemos a reprendernos nadie. En consecuencia, ante esta atmosfera de ferocidades, hay que propiciar otro estado de la mente, con una disposici\u00f3n a la justicia, pero tambi\u00e9n a la benevolencia, para que la amistad tampoco llegue a desmoronarse, trayendo as\u00ed m\u00e1s sosiego al mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los moradores de este mundo tenemos que activar otros territorios m\u00e1s arm\u00f3nicos, basados en la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4992,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-8739","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-de-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"thumbnail":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba-150x150.gif",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"medium_large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"rpg_gallery_admin_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",150,93,false],"rpg_gallery_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",150,93,false],"1536x1536":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"2048x2048":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-slider-full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-slider-center":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-featured":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-medium-square":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false]},"author_info":{"display_name":"diario","author_link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/author\/diario\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/category\/opinion\/articulos-de-opinion\/\" rel=\"category tag\">Art\u00edculos de Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Art\u00edculos de Opini\u00f3n","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8739"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8740,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8739\/revisions\/8740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}