{"id":9104,"date":"2022-12-23T11:33:54","date_gmt":"2022-12-23T11:33:54","guid":{"rendered":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/?p=9104"},"modified":"2022-12-23T11:33:54","modified_gmt":"2022-12-23T11:33:54","slug":"momento-para-elevar-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/2022\/12\/23\/momento-para-elevar-el-alma\/","title":{"rendered":"MOMENTO PARA ELEVAR EL ALMA"},"content":{"rendered":"\n<p>Todo ser humano sue\u00f1a con un mundo m\u00e1s equitativo y solidario, con unas condiciones de vida dignas y una arm\u00f3nica convivencia que active las relaciones entre las personas. Sin embargo, con demasiada frecuencia no sucede as\u00ed. Por eso, el buen talante y la disponibilidad hacia las compasivas acciones, acrecienta el entusiasmo y nos llena de vida; aunque en cuantiosas fechas corramos el riesgo de ceder ante el mal, que parece triunfar en m\u00e1s coyunturas de las que esperamos. Justo, en este tiempo de encuentros y de brindis en favor de las sanas aspiraciones, hemos de confiamos en desvivirnos por vivir, abrazados a los v\u00ednculos e intentar ser felices. Naturalmente, pueden surgir actitudes que nos alejan o sentimientos que nos sobrepasan; pero, en cualquier caso, hay que reponerse siempre con la mejor de las expresiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, tenemos que ser capaces de hallarnos a nosotros mismos, siendo fieles a nuestra propia identidad, fomentando sin complejos la guardia del poeta y el desprendimiento del santo nombre de Jes\u00fas ni\u00f1o, comparti\u00e9ndolo todo con la sencillez del donante y ubic\u00e1ndolo comunitariamente, haciendo hogar o si quieren d\u00e1ndonos luz a golpe de coraz\u00f3n, con firmeza y suavidad. Ojal\u00e1 aprendamos a interiorizar el momento, que es lo que realmente nos trasciende lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro ser, injert\u00e1ndonos paz y sosiego; aire del que estamos muy necesitados, los moradores actuales del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es natural que, aquello que tiene alma, brille por s\u00ed mismo; y as\u00ed, resplandeci\u00f3 como jam\u00e1s en el \u201cMagn\u00edficat\u201d una gratitud llena de humildad, se\u00f1al del encuentro \u00edntimo de Mar\u00eda, que responde al Don de lo alto con la m\u00edstica de la entrega. Indudablemente, aqu\u00ed nace nuestra gran tarea, que no es otra que el esp\u00edritu conciliador entre la propia especie, toda vez que ha de germinar reconciliada consigo mismo y con la viviente creaci\u00f3n. Ciertamente, el camino no es nada f\u00e1cil. Son muchas las oscuridades, pero nuestra continuidad como linaje, se basa en otro h\u00e1lito m\u00e1s aut\u00e9ntico y solidario, que sea capaz de poner amor donde habita el odio y alianzas donde reinan las hostilidades. Lo importante es sentirse respaldado humanitariamente y unidos en la diversidad de nuestras sociedades, por lo que nos incumbe adem\u00e1s, la responsabilidad colectiva de respetar y defender nuestros distintivos principios y valores humanos, en especial la de los m\u00e1s vulnerables y, en particular, aquellos que a\u00fan han de estar en formaci\u00f3n, a los que no les podemos sustraer el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay evidencias que est\u00e1n ah\u00ed, que deben hacernos despertar nuestra morada interior, para poder salir de este mundo de apariencias e il\u00edcito a m\u00e1s no poder, que requiere de otras vivencias, pensamientos y sentimientos. Hemos de reconocer que la humanidad anhela, sobre todo ahora, despojarse de tensiones y tristezas para retornar a la alegr\u00eda, con la quietud necesaria para huir de este mundo enfermizo y desigual, desordenado, que lleva en su culpa un aluvi\u00f3n de penas, a las que tenemos que hacer frente de manera conjunta. Se divulga que nos hemos mundializado, pero no hermanado, que es la gran fuerza positiva existencial. Tambi\u00e9n necesitamos sentirnos libres de violencias, hambre, opresi\u00f3n e injusticas, y la mejor forma de garantizarlo es poniendo el amor operante en los labios de cada latido que transita. Tampoco hay otro modo de vivificarse en el gozo que, la de extender la mano para incluir, a los que no tienen a\u00fan los mismos derechos y oportunidades de realizaci\u00f3n, en el proceder de cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, todos tenemos miserias en los rincones tenebrosos del nervio, que requieren de una tranquilidad interior m\u00e1s profunda, si en verdad queremos florecer hacia otro mundo m\u00e1s habitable, exento de la plaga de la deshumanizaci\u00f3n y del virus de la inhumanidad. Hoy millones de personas abandonan sus pa\u00edses cada a\u00f1o, con programas de migraci\u00f3n laboral temporal, que prometen beneficios tanto para las naciones de destino como para las de origen, pero muchas veces y en demasiadas circunstancias, esos planes de empleo imponen restricciones inaceptables a los derechos humanos. Son, precisamente, estas crueles atm\u00f3sferas las que nos dejan debilitado el inconfundible esp\u00edritu combativo. Por tanto, hay que reivindicar la Navidad con el abrazo permanente y el aliento a los hermanos que tienen necesidad de nuestra ayuda cari\u00f1osa. Dejemos a un lado, en consecuencia, la fiesta del despilfarro. El Dios que viene est\u00e1 en ese humano indefenso, en ese ser abandonado que gime y nadie seca ni sus l\u00e1grimas. Pongamos imaginaci\u00f3n, a trav\u00e9s del ojo del alma, para llegar a los desfavorecidos que no encuentran consuelo de parte de sus an\u00e1logos. Lo ed\u00e9nico ser\u00e1 acariciar con la mirada, hablar con el coraz\u00f3n y moverse con la mente. No hay mejor prop\u00f3sito, desde luego, para no desatinar el paso de su tino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo ser humano sue\u00f1a con un mundo m\u00e1s equitativo y solidario, con unas condiciones de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4992,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9104","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-de-opinion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"thumbnail":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba-150x150.gif",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"medium_large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"large":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"rpg_gallery_admin_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",150,93,false],"rpg_gallery_thumb":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",150,93,false],"1536x1536":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"2048x2048":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-slider-full":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-slider-center":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-featured":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-medium":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false],"covernews-medium-square":["https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Corcoba.gif",300,185,false]},"author_info":{"display_name":"diario","author_link":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/author\/diario\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/category\/opinion\/articulos-de-opinion\/\" rel=\"category tag\">Art\u00edculos de Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Art\u00edculos de Opini\u00f3n","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9104"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9105,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9104\/revisions\/9105"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotiempo.com.uy\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}