LOS PODEROSOS CREAN ENEMIGOS PARA AYUDAR A SUS AMIGOS
EDesde que el mundo es mundo hemos asistido a un permanente encuentro y muchos desencuentros entre las diferentes civilizaciones, pero siempre cuando se llega a la confrontación entre fracciones, grupos o incluso ejércitos existe una permanente búsqueda y afloramiento de causas creadas, para denostar al rival de turno o simplemente, se crean falsas contradicciones que permiten justificar lo injustificable, la muerte.
Estoy leyendo un libro llamado “la falsificación de la historia “ de Juan Miguel ZunZunegui, un mexicano que pone sobre las hojas un resumen bastante completo de como para cada acción de los grandes y poderosos hombres y mujeres de este mundo, han sido capaces de crear un espejo donde mirarse para justificar sus actos.
Sin quizás la guerra fría ha sido de los sucesos más largo de una confrontación creada a la medida de los Estados Unidos y la URSS, para mantener sus tropas activas y la población sostenidas por el odio permanente.
Es tan grotesco la forma de penetración ideológica de los mensajes que ha existido una industria cinematográfica al servicio de la comunicación ideológica y las versiones de buenos o villanos, desde la segunda guerra mundial hasta cuando cayó el muro de Berlín y salieron en busca de nuevos prototipos de personas, civilizaciones o naciones responsables del mal.
Para el mundo occidental y cristiano al igual que el comunista, cada acto o mensaje estuvo teñido de una clara tentación hacia la deformación de la realidad hasta nuestros días, donde los soviéticos fueron sustituidos por los árabes y por los indios al comienzo de la civilización, todo ha servido como caricatura del enemigo, convenciendo a los mortales que ahí estaba la explicación de todos sus males.
Ustedes saben que ha habido guerras civilizatorias entre comillas, por ejemplo contra los primitivos de diferentes regiones para quedarse con sus tierras, también por motivos religiosos; siendo las cruzadas de los conflictos creados para anteponerse al movimiento musulmán en expansión, o los conflictos por la navegación libre de las aguas o vías marítimas insustituibles, todo ha servido para justificar una forma de reparto del mundo.
Por supuesto tuvo que existir un 11 de setiembre para avanzar sobre las riquezas petroleras y desestabilizar medio oriente y oriente medio que no es igual, pero siempre creando falsos profetas o tiranos, que debían ser reemplazados, Gadafi, o Hussein, pero para nada tocar al Emir de Arabia Saudita, que mandó a eliminar a un periodista de la peor manera. Hay guerras que son casi permanentes, que se van apagando de la opinión pública como en Siria, y casi nadie habla porque hay conflictos más recientes que ocupan la prensa internacional, Putin con Ucrania o la Franja de Gaza casi tomada por los israelitas. Nunca se sabe bien como empiezan los conflictos, aunque hayan causas evidentes, porque seguro que actualmente atrás de cada confrontación hay personajes de diferentes nacionalidades o simples agentes de espionaje, que van elaborando una historia previa, que justifique la masacre posterior, siempre ha habido o habrán agentes de elevada calaña, que logran mezclarse con los movimientos desestabilizadores, para arrimar leña y luego cuando aparecen las llamas se retiran o van con otros destinos, a seguir alimentando el odio entre los ciudadanos del mundo.
Y por casa cómo andamos? Desde antes de ser nación Uruguay tuvo conflictos, con los indios, con los españoles, ingleses, brasileros después de los portugueses, aunque las causas primero civilizatorias esgrimidas fueron suficiente porque estaban sostenidas por la iglesia, que habían depositado en el clero todas sus cualidades; luego territoriales, portuarias, hasta llegar a las guerras internas donde la motivación que les separaba era casi ficticia, por algo hoy casi son lo mismo.La aparición de los caudillos como simbolismo del poder abonó diferentes teorías conspirativas desde la campaña o la ciudad, como antagonismos de los doctores o los jefes de policía del interior, todo ha servido para agrietar la convivencia de los que se dicen en principio iguales, pero que inventan cualidades palpables o sublímales que les diferencian.
Previo a la dictadura ya había una sucursal a nivel de los ciudadanos de la guerra fría y aquellos que siempre comen de la olla grande inventaron lo de los niños para Rusia si ganaba el frente o para Cuba a los más incautos, todo servía para mantener los privilegios a través del poder, e incluso si perdían la elección del 71 porque ganaba la nueva coalición, tenían apalabrado a los lusitanos que en 30 horas estaban en Montevideo (vendrían por ómnibus que demoraban tanto o sea por TTL).
Posteriormente la cívico militar dictadura fue cambiando los responsables de todos los males, primero la policía con los tupas y a partir del 72, que los muchachos de la estrellita estaban encarcelados o en otros países, se la agarraron con los comunistas y al final hasta con la iglesia, no como institución sino a algunos representantes que seguían la teoría de la liberación.
Siempre ha habido y habrá culpables porque quienes están en el poder deben justificar su posición, y aquellos que están en el llano cuando aceden a tener el sartén por el mango tratan de reproducir las mismas mentiras para mantenerse en la cima, es de nunca acabar, porque la imaginación humana es inagotable para inventar historias. Por eso recomiendo este libro de “Falsificar la historia cuando en la página 69, concluye en forma parcial “Somos Duales. Aspiramos a la paz pero somos incapaces de soltar la guerra construimos sólidos edificios morales pero vulneramos a diario sus cimientos; creamos religiones basadas en un profundo amor que se usa como discurso para la violencia. Destruimos al crear y creamos al destruir, amamos con egoísmo, traicionamos a los leales, nos dejamos arrastrar por las pasiones que sabemos que terminan con nosotros. Somos duales, y nada en nuestro ser formado intrincadamente por la dualidad, es malo; sólo tenemos una fuerza creadora muy mal encauzada por nosotros mismos.
Y por eso, para des encauzar tu fuerza, es que falsifica la historia. Un individuo que encauza su energía nunca será seguidor de causas. Para eso se diseñan narrativas de odio y conflicto, de separación y división, de rencor y más odio; para eso se construye desde el poder o del espacio donde se aspira a arrebatar ese poder. El que mueve tú emociones y cuenta tu historias es amo y señor. Solo deberías serlo tú.”……Continuará la semana que viene
