febrero 1, 2026

“QUE SPONSOR LA MUERTE”

Master Escribe Casanova

Que Mujica marcó la agenda de nuestro país durante los últimos 40 años del Uruguay democrático a nadie le cave dudas, sin embargo hubo otro Pepe que transitó por caminos tortuosos, pagando caro sus decisiones ante la justicia o mejor dicho al régimen imperante antes del 84.El recordado Buscaglia decía que el mejor Sponsor era la muerte, todo el mundo revaloriza al muerto y nadie hablaba mal de él, por más que siempre en la vida de una persona pública habrá luces y sombras.Pensamos que en el caso de este uruguayo hasta la médula también ha habido momentos de suma admiración de nuestra parte y de respecto como pensador lúcido, claro hasta trascender su paisito, pero somos críticos con un pasado que tuvo que asumir como equivocado o cuando menor por el cual debió pagar un alto precio personal.
Otro ex presidente dijo que hay dos Mujica, antes de la democracia y otro luego de su adaptación a la lucha política civilizada, a lo que agregaría tres periodos porque en la primera parte hubo una fase de guerrillero y otra de preso con diferentes consecuencias en la sociedad o en su propia persona, simplemente recordar que fue un rehén de la dictadura.Prefiero hablar o escribir de su etapa como político singular, destacando su llegada a las masas populares, así como su acercamiento a personas de otros partidos o movimientos sociales para anchar su base electoral.
Recuerdo cuando ingresó como diputado al Palacio y llegó en su moto para estacionar, siendo abordado por un funcionario que le preguntó si se iba a quedar mucho rato, a lo que respondió “si me dejan los 5 años”.Durante su presidencia creo que confío demasiado en algunos colaboradores coyunturales que le hicieron tomar algunas decisiones con consecuencias negativas, pero tuvo grandes aciertos, especialmente en la denominación de Tabaré Aguerre como ministro de agricultura y pesca, generando un antes y un después en la vinculación de su fuerza política con el campo, que posteriormente se fue perdiendo.Luego de ser presidente tuve la ocasión de tener una larga charla en Fagro con él, al haber acudido preocupado por el futuro de su escuela agraria fundada en su predio, como una utopía muy defendible pero que si no tiene el respaldo estatal sería dificultoso continuar.Dentro del intercambio de ideas me manifestó las trabas burocráticas para recibir una donación de un tractor y renegaba del papeleo que generaba, a lo que aproveché a recordar la anégdota del presidente Haedo que le causó mucha hilaridad (se dice que cuando Haedo estuvo como presidente del colegiado en Brasil le quisieron regalar un auto y dijo que lo llevaba si se lo cobraban algo, le pidieron 50 pesos y les entrego 100 diciendo no quiero vuelto, me llevo 2.Es muy factible que no sea verdad pero la actitud de este político hacía pensar que así fuera). A Mujica le debemos la consolidación de la nueva agenda de derechos, que si bien en algunos aspectos no le compartía dejo avanzar sin poner palos en la rueda, como había hecho su antecesor vetando la ley de interrupción voluntaria del embarazo.Sí tuviera que elegir un momento cumbre dentro de su participación en el exterior, sin lugar a dudas su discurso ante las Naciones Unidas fue y será un hito en su lucha por apartarse de los preceptos internacionales aceptado por la comunidad de países.Se despide un personaje controvertido que brilló más en el decir que en el hacer, en el diagnóstico que en la propuesta, pero siempre con planteos disruptivos que provocaba amores u odios, pero jamás indiferencia, así fue Pepe hasta sus últimos días y nos quedamos al decir por él “que me quiten lo bailado”.