DIRIGENTES DE FÜTBOL INCOMPETENTES PARA LA COMPETENCIA
Ahora que está de moda la enseñanza por competencia podrían los inventados dirigentes del fútbol uruguayo hacer algún cursito a ver si mejoran su incompetencia manifiesta combinada con algunos atisbos de inmoralidad, que no hacen bien a la sana competencia.
Otra muestra de la conveniencia de ser dirigente en nuestro país es el señor presidente del Comité Olímpico que hace años sigue olímpico en su cargo, ha perdido el pelo, lo ha sustituido y lo ha vuelto a perder, pero parece que el señor Maglioni no pierde las mañas.
Solamente hechos manifiestos de corrupción son capaces de cambiar a los dirigentes permanentes de nuestro principal deporte, siendo solamente en los clubes grandes donde se expresa con mayor fuerza la posibilidad de recambio, por la incidencia de una elevada masa social.
Hemos dicho que los principales promotores de la violencia en el fútbol han sido los periodistas deportivos que a su marcada mediocridad para la formación periodística agregan una verborragia de términos bélicos, cuando solamente se trata de una competencia para dirimir quien o quienes en un momento dado realizan un juego superior.
Aunque pueda resultar rebuscado la empresa que trasmite los partidos también es cómplice en la privatización de las transmisiones que solamente llegan a quienes puedan pagar excluyendo a una masa importante de la población, que debe conformarse con los sucesores de Heber Pintos que televisan con la palabra, como decía el slogan de aquel relator que quería competir con Solé, un imposible para quien siempre fue un señor del relato junto a su atento Basani.
A medida que existe una mejor visualización de las jugadas a nivel del campo de juego aquellos jugadores con picardía o mala intención van dejando lugar a personas con valores superiores, que quizás no tengan las mejores cualidades técnicas pero aceptan deportivamente las reglas del juego.
Al introducir el VAR ha mejorado la equidad de algunos fallos en el campo de juego aunque en nuestro país como el fútbol mismo es lento en dar la respuesta y esto también intranquiliza a los hinchas e incluso alarga los partidos, teniendo que aguardar un tiempo largo luego de finalizado lo que hace que tengamos que disponer de más de 2 horas por encuentro (en épocas frías es malo para los jugadores y muchos espectadores optan por mirarlo en sus casas). Como los jueces ahora se supone tienen mejores elementos para decidir y actúan utilizando medios tecnológicos menos discutibles son criticados por su interpretación de las jugadas e incluso se les acusa de tomar decisiones erradas, cuando simplemente debieran aceptar lo que ven a su real saber y entender, para lo cual se supone están preparados.
Los más críticos son algunos dirigentes que aun llevando varios puntos adelantes se quejan hasta en las decisiones sobre otros equipos creando un clima de confrontación virulenta que luego baja a la cancha especialmente en la hinchada donde no abunda la racionalidad ,ni el buen comportamiento.
No alcanza con tener la presión de una tribuna colmada gritando cualquier barbaridad, incluso de forma ofensiva, deben agregar el condimento de hacerse la víctima para sacar mayor rédito, claro cuando van a la competencia internacional hacen papelones o simplemente ganan en ancas de un piojo, para seguir creyendo que serán los mejores de América del Sur como lo fueron cuando la mayor parte del partido permitía cualquier tipo de artimaña reñida con el buen juego. Sin embargo no conforme con tanto exabrupto los dirigentes han inventado hace años la modalidad de prestar jugadores a otros cuadros menores o en problema económicos pero con la condición que no jueguen contra el equipo de donde proviene.
Actualmente se está dando algo más sospechoso, algunos jugadores que provienen de los grandes juegan a media máquina por el equipo que defienden e incluso tiran penales a las manos de su excompañero golero o hacen un penal en el mismo partido, todo lo cual genera una gran suspicacia, parecen infiltrados o espías a sueldo, con una camiseta por debajo de la que deben defender.
Ustedes me dirán para que les poner el técnico o porque sus dirigentes actuales no toman las medidas del caso, es que resulta muy violento decirle a un jugador de tú equipo que no rindió contra su ex equipo e incluso está acuñada la frase la ley del ex cuando el comportamiento era diferente y el jugador quería demostrar que había sido mal excluido de su ocasional rival.
Una nueva forma de presión se está ejerciendo sobre jugadores que se destacan en los clubes en formación, mediante noticias donde los periodistas son cómplices diciendo tal o cual jugador será en el futuro para nuestro equipo bajándole las expectativas en el juego por el equipo actual, cuando enfrenta a su futuro team.
Por ejemplo anuncian que el Chori Castro volverá a Nacional luego que lo irradiaron por su comportamiento y su hermana renunció también al equipo femenino, entonces ustedes creen que jugando por River Plate no le hará ruido en esa cabecita que si se destaca puede jugar en su contra para un contrato futuro?
El caso hoy por hoy más emblemático es el nigeriano de Plaza Colonia que tiene contrato hasta el 2025 siendo codiciado por los dos grandes seguramente para bajarle sus decibeles futbolísticos y sin embargo, el jugador en una decisión brillante dijo que tenía pretensiones de volver a Europa dejando a los clubes grandes pegados como opción maravillosa que creer ser (aquí creer no es poder y menos hacer).
Quisiera aclarar que los dirigentes de cuadros en desarrollo no son mejores simplemente deben jugar contra muchos otros imponderables, especialmente en la mayoría con presupuestos diez veces menores, una prensa desfavorable .Simplemente miren donde se ponen los fotógrafos cuando juega un grande con otro equipo, el gol de Abel Hernández no lo hubiera captado si lo hacía en Central e inclusive hubo uno que no lo hizo por alcanzarle la pelota a su cuadro, alcahuete al palo ese saca foto.
Bueno al final no quería excluir de mis comentarios al presidente de la AUF de cuya gestión por ahora no debería ser crítico, pero sí en este caso ganar la abultada suma que dicen que recibe me parece una exageración para un fútbol ´pobre como el nuestro, parece los gerentes de las Afap-República o de la caja de profesionales universitarias, donde se pide austeridad mientras sus directores o gerentes ganan grandes sumas mensualmente.
Reconozco que quienes hicieron el deschave son los que pagan a la Auf menos de un cuarto de lo que recauda por las trasmisiones del fútbol uruguayo hace décadas y ahora como en el 25 deberán mejorar mucho el pago tratan de mellar la imagen del presidente de la asociación. Pese a reconocer tanta hipocresía concentrada me sigue gustando el fútbol y como buen bohemio sufro o me alegro cuando mi equipo supera tantas adversidades , pero no quisiera silenciar los despojos semanales que sufren los equipos en desarrollo , lamentablemente cuando los grandes van a defender al fútbol uruguayo quedan en evidencia que no eran tan superiores al resto. Debería existir un tribunal para juzgar la actitud o desempeño de los dirigentes de fútbol mediante un protocolo, como existe para los jugadores o jueces, así eliminaríamos tanta verborragia tendenciosa y mal intencionada, sin limitar por supuesto la libertad de expresión, solamente exigimos a los representantes responsabilidad por sus manifestaciones a favor de la competencia sana y cada día más cristalina, ahí es donde los incompetentes no tendrían lugar.
