Ferrocarril Central: la nueva vía ferroviaria quedó operativa.


“Sin duda hoy es un día que trasciende y que se cumple un hito importante en el país. Es un día donde se vuelve a reactivar el ferrocarril en Uruguay, con condiciones diferentes a lo que estábamos acostumbrados”, afirmó el Ministro Falero.
Este martes 16 de abril, el Presidente de la República, Luis Lacalle Pou, el Ministro de Transporte y Obras Públicas, José Luis Falero, y el Subsecretario, Juan José Olaizola, celebraron el inicio al proceso de puesta en marcha integrada del Ferrocarril Central que conecta el puerto de Montevideo con Paso de los Toros (Tacuarembó).
El evento tuvo lugar en la Estación ferroviaria Cardal de la referida localidad, en el departamento de Florida, por donde transitó un tren con 18 vagones cargados de celulosa provenientes de la planta UPM en Pueblo Centenario (Durazno).
El Ferrocarril Central permitirá el transporte de carga de hasta 4 millones de toneladas por año. El recorrido incluye los departamentos de Montevideo, Canelones, Florida, Durazno y Tacuarembó. El proyecto consistió en la construcción y mantenimiento de las vías férreas a lo largo de 264 kilómetros, para lo cual se colocaron un total de 343 kilómetros de nuevas vías, llevando la infraestructura ferroviaria a un estándar superior. La moderna red ferroviaria se ha desarrollado bajo las normas europeas más actuales e implicó la aplicación de soluciones tecnológicas avanzadas, como ser la utilización de rieles soldados, durmientes de hormigón y un sistema de seguridad y señalización según los últimos estándares europeos.
El MTOP fue titular del proyecto que se desarrolló bajo un contrato con el consorcio Grupo Vía Central (GVC), integrado por las empresas uruguayas Saceem y Berkes, la francesa NGE y la española Sacyr. El mismo comprendió, además, obras accesorias y conexas a la vía férrea, que incluyen trincheras viales, puentes, pasajes superiores vehiculares, pasajes inferiores y caminería rural, entre otros.
El Director de Saceem y Presidente de la Cámara de la Construcción, Alejandro Ruibal, expresó a nombre de GVS el “sentimiento de orgullo y satisfacción por haber cumplido con una de las obras, o tal vez la obra nacional más grande de la historia del país (…) Fue una obra desafiante, una obra que nos puso a prueba a todos”. Trabajaron más de 3.500 personas de forma directa, más del 90% de la mano de obra empleada fue uruguaya.
Por su parte, Falero resaltó la importancia de esta obra de infraestructura como un logro que une a todos los uruguayos más allá de afiliaciones políticas. Además, habló sobre la necesidad de realizar obras complementarias para mejorar la conectividad en centros poblados y la esperanza de inaugurar las tareas de reparación de ruta 77, que apuntan a mejorar su calidad y seguridad vial, antes de fin de año.
Finalmente, el Mandatario destacó la devoción del pueblo uruguayo por el tren: “esa devoción en el ADN llevó a que los conflictos por el pasaje por determinadas ciudades y pueblos de alguna forma se atenuaran, porque todo el mundo entiende que el tren es progreso”. También aseguró que “Uruguay, una vez más, está cumpliendo con su rol histórico, que es ser el centro donde la logística, el transporte, la innovación y el respeto a las leyes sean atracción para la región y el resto del mundo».
“Uruguay está cumpliendo con su rol histórico, que es ser el centro donde la logística, el transporte, la innovación y el respeto a las leyes sean atracción para la región y el resto del mundo. ¿En qué se confió? En un país, en una empresa y en un gobierno”, enfatizó Lacalle Pou.
Consideró que el tren es sinónimo de civilización y que los uruguayos son aficionados a ese medio de transporte. Ahora está el sueño de disponer de un tren de pasajeros, por lo que hay empresas que planifican llevarlo hacía Salto y que se pueda utilizar la trocha en Rivera para transportar carga, indicó.
Falero, en tanto, señaló que reactivar el ferrocarril con tecnología moderna es un hito para Uruguay y una política de Estado, transversal a todo el sistema, que muestra un rumbo. “Queremos generar oportunidades para nuestra gente y el camino está marcado. Es el camino del desarrollo, crecimiento, adecuación de infraestructura y las condiciones para que los inversores vean a Uruguay como una oportunidad y que confíen en nuestro país”, afirmó.
Recordó que el desarrollo del Ferrocarril Central comenzó durante la anterior administración y que complementa la inversión de la empresa UPM en su planta de celulosa ubicada en Centenario. Añadió que este Gobierno se preocupó por mejorar la competitividad de dos maneras: mejorar la conectividad y reducir la distancia para que la producción llegue a destino a menores costos, y mejorar la eficiencia del Estado mediante el gasto público.
Más de 300 kilómetros de vías y 3.500 puestos de trabajo
El flamante servicio une el puerto de Montevideo con Centenario, en Durazno, en una extensión de 265 kilómetros, para lo cual fueron instalados 343 kilómetros de nuevas vías, dado que hay varios tramos con más de un trazado para posibilitar el cruce de los trenes.
La obra del Ferrocarril Central culmina un proyecto que se inició en 2019, con los trabajos preliminares, como limpieza de vías y retiro de rieles. En 2020 comenzaron los movimientos de suelos. El montaje de la vía se inició durante 2021 y prosiguió durante los dos años siguientes. En 2023 se desarrollaron las pruebas dinámicas y de señalización en los distintos tramos.
Trabajaron más de 3.500 personas de forma directa, más del 90% de la mano de obra empleada fue uruguaya. Se instalaron más de 37.500 toneladas de rieles y 567.000 durmientes de hormigón, se construyeron más de 128 puentes ferroviarios y 6 trincheras, entre ellas, 2 ferroviarias, para que el tren realice un recorrido subterráneo de casi 4 kilómetros. Asimismo, se movieron aproximadamente 12.500.000 metros cúbicos de tierra y se utilizó 1.000.000 de toneladas de balasto.
El primer viaje de un tren de carga, utilizando la nueva vía, desde la planta de celulosa de UPM hasta el puerto de Montevideo, se realizó el 2 de abril. La velocidad máxima es de 80 kilómetros por hora, mientras que en zonas urbanas o de alta densidad de pasos a nivel es de 25 a 40 kilómetros por hora. En la oportunidad, se trasladó la primera carga completa de celulosa con 25 vagones.
