COLONO TAMBERO NO SE HACE SE NACE (II)
Durante los años de vida del instituto han sucedido deformaciones e interpretaciones bastante sui generis de la ley, llevando a existir colonos con bajo apego a las formas productivas exigentes e incluso negocios poco coherentes con la imagen u objetivos de una institución, donde lo esencial sería la tierra en manos de quienes la trabajen.
En los campos de colonización se han dado traspasos, compras o abandonos de fracciones e incluso han accedido a tal condición personas con intereses alejadas de la necesidad de un predio para su asentamiento en la ruralidad, siendo muchas veces un área de ampliación de su propiedad y/o lugar de estadía para los fines de semana.
A lo anterior deberíamos agregar la presencia de colonos con bajo poder de inversión productiva en campos de arrendamiento, lo cual limita su crecimiento como productor especialmente lechero o incluso muchas veces el área de partida ha sido muy escasa, para tener la posibilidad de aumentar la producción.
Actualmente existen tierras sin uso, elevada morosidad, tercerizaciones fuera de la ley y envejecimiento de los colonos, sin existir reposición de mano de obra, especialmente en colonias cercanas a complejos industriales o de servicios, donde la demanda de nuevos puestos de trabajo compite con los sacrificados e incluso no bien pagos del campo lechero.
En el caso específico de las 4400 ha de María Dolores si suponemos un fraccionamiento de 200 hectáreas daría para 20 familias, pero al restar tajamares, calles, casas, zonas inundables, la existencia de 120 ha de olivos, terminamos solucionándole el requerimiento a 16 familias.
Ahora, ¿cómo se instalarían a producir estas familias?, evidentemente no serían peones rurales, porque deben invertir en casa, galpones, alambrados, sala de ordeñe, animales, maquinaria, sistema de efluentes, comederos, bebederos, y capital de giro para semillas, fertilizantes, o combustible.
Solamente con la compra de las vacas de ordeñe, a lo que deberíamos sumar el resto de inversiones, lo cual seguramente debería agregarse a los 2 millones de dólares de partida por familia, una cifra muy considerable para solo solucionar el requerimiento social de los futuros colonos.
El problema más crudo es el valor de partida del bien, no se puede comprar un campo en esta zona en 7.500 dólares la hectárea, porque van a llover ofertas para que colonización compre y como ya dijo el ministro de economía, habría que revisar este tipo de negocio.
Piensen ustedes sí no podría ser una cama y que en realidad estaban de acuerdo el vendedor y el ficticio comprador, para favorecer al primero y a sabiendas que colonización estaba interesada, poner un precio más elevado para un ganar, ganar, gracias a los dineros públicos.
Como antecedentes de avivadas, les cuento que muchas veces propietarios con terrenos de escaso valor han estimulado las ocupaciones para que las intendencias de Montevideo o Canelones compre a mejor precio.
Hoy por hoy colonización debería comprar luego de ordenar su actual disponibilidad de su cartera de tierra, porque personas con interés de acceder a la tierra siempre hubo muchísima, como lo hay más todavía para lograr un empleo, sin embargo, a nadie se le ocurre que comience el estado a instalar fabricas o empresas de servicios, para solucionar esta demanda.
Me da la impresión que primero compraron y arrancaron de un precio elevado, para luego proponer que se hará sobre un predio que el casco de estancia es más para un presidente tipo Anchorena, o que hacer con las 120 ha de olivos que no se podrían fraccionar, entonces quien o quienes se encargaría de esta parte, incluso dl sistema de riego, aunque parece que ahora no está completo.
Lamentablemente por apurados para homenajear o no, o en el mejor de los casos para cumplir lo prometido se arrancó mal, piensen en sí siguen comprando tierras de esta forma las 25,000 hectáreas prometidas, andaríamos solamente en esta inversión compitiendo con otras necesidades, por 300 millones de dólares.
Todavía, además con la incertidumbre de un instituto donde su presidente está irregularmente usufructuando un cargo de tanta responsabilidad y con consecuencias anulatorias sobre sus actos sí la justicia interviene.
En resumen, no de buenas intenciones vive un país y menos son aceptables decisiones tan discutibles como las tomadas, así que lo mejor sería desandar el camino recorrido y dar las cartas para empezar de nuevo en forma más prolija y bajo la tutela de autoridades legítimas o legitimadas.
Tierra para los que trabaja, pero los gobiernos deben mantener los equilibrios y marcar el rumbo de acuerdo a las prioridades, cuidado con cobrar al grito de un político que pretenda hacerse un autobombo o usar un tan noble instituto, para causas espuria o de no retorno, ya tenemos muchos errores en el pasado, para seguir caminando en el mismo trillo, arrancó mal este gobierno, espero que enmendé la plana.
