COMO MINISTRO UN MAL PERIODISTA LUBETKIN
Uruguay en los últimos años ha tenido una serie de Ministro de Relaciones Exteriores para el olvido, a no ser por sus grandes errores y el actual no es la excepción.
Podríamos perdonarle el no ser de carrera diplomática que es evidente que adolece, sin embargo ha hecho como periodista una presencia de burócrata internacional hasta llegar a la FAO desde donde aterrizó de nuevo en Uruguay y al decir de ORSI, tiene credenciales en el tratamiento con los pesos pesados(serán boxeadores porque hasta el momento no lo ha demostrado).
La verdad que si pensamos en los antecesores de estos mediocres representantes de nuestra diplomacia creemos que el nivel de elección de los presidentes recientes ha estado muy poco feliz.
Almagro a quien detecté como un emisario al servicio de los intereses internacionales de las grandes potencias desde siempre y no de los nuestros;pasando por Bustillo con sus declaraciones para amedrentar a su Vicecanciller y aterrizando al actual, que no tiene en su diccionario la palabra genecidio, no sabiendo cómo hacer para desmarcarse de sus intereses particulares.
Cuando pensamos en Ministros de Relaciones como el contador Iglesias pienso que nuestro país ha sufrido una mediocridad de designaciones de nuestros representantes hacia el exterior,que ha ido in crescendo negativamente,hasta llegar al actual periodista que evidentemente no calza los antecedentes y características deseables para tan determinante cargo.
Con un servicio exterior que considero demasiado engordado de acuerdo a las características de nuestro país y a las nuevas formas continuas de diplomacia modo pandemia, que debió aprovecharse para cerrar embajadas , este señor abre nuevas o designa personas sin formación en lugares claves del mundo.
Las designaciones en Argentina,España o Moscú adolecen de una mínima trayectoria de los designados o aún peor, en un caso tiene una trayectoria digna de una obra de teatro del absurdo que vi hace años en la ACJ (Asociación Cristiana de Jóvenes,sobre la toma de la embajada de Uruguay en Perú y un embajador designado sin credenciales que hacía un gran papelón),al ser apartada dos veces del servicio exterior durante el gobierno de Tabaré Vázquez,
Las declaraciones del actual Ministro sobre los pasaportes sin identidad de origen adolecen de un mínimo de sinceridad para reconocer el error ,más cuando en realidad la responsabilidad era inicialmente de la oficina de identificación civil , la cual es la responsable de su emisión, siendo una dependencia del Ministerio del Interior.
Como tiene un afán de protagonismo desmedido se puso un problema al hombro sin calibrar sus consecuencias y teniendo que rever la decisión posteriormente, luego de emitir miles de pasaportes.
Es evidente que quiso defender la necesidad de ayudar a los inmigrantes que figuran como ciudadanos regularizados, pero mantienen su origen de nacimiento, lo cual les dificulta su asceso a naciones donde los uruguayos entran sin mayores reparos.
Lo que ahora se puede dar es que muchos ciudadanos vayan a cambiar su documento nuevo por otro igual al anterior, mientras aquellos que lo consideren una ventaja se quedarán con el emitido sin declarar el lugar de nacimiento, que era en el fondo su pedido.
Lo anterior puede suceder o no , pero no he sentido nada que determine la obligatoriedad de cambiar todos los registrados con el nuevo formato, que ahora deberían cambiarse por el anterior,por lo cual debería decirse claramente que los 17.000 que fueron otorgados deben ser cambiados sí o sí
Al repasar los primeros acuerdos realizados por el presidente Orsi y su visitas a centroamérica encuentro la coincidencia que el señor Ministro había realizado su trabajo en FAO especialmente en esa región, desconociendo que la economía de esa zona es paupérrima a excepción de Costa Rica.
Este país con el cual coincidimos históricamente desde tener un Batlle como el nuestro (José Figueres), que aplicó políticas sociales más profundas inclusives , como no tener ejército (un militar menos ,un maestro más, aunque sea una falsa contradicción tiene su lado romántico);seguramente en esos países no vamos a obtener demasiadas complementariedades.
Por lo tanto el actual encargado de nuestras relaciones internacionales no me da demasiada esperanza que achique el servicio exterior (utiliza más del 40% del presupuesto de su ministerio), y menos que realice una declaración contundente sobre Israel, seguiremos con una política exterior poca clara en manos de un señor que como comunicador podrá participar en algún panel, pero como Ministro deja mucho que desear.
El señor presidente debería saber que su ministro no es un peleador profesional para elogiar por su desempeño ante los pesos pesados, ya que puede terminar en la lona sin aportar certezas a nuestras desmerecidas políticas internacionales.
