junio 4, 2026

CON CONDESCENDIENTES TESTAFERROS O EVASORES NO GENERAMOS UNA SOCIEDAD SANA

Master Escribe Casanova

Desde siempre han existido categorías humanas o individuos que actúan en forma particular, desde los comienzo de la civilización hasta nuestros días ha habido y habrán personas con características particulares que no ayudan a generar una sociedad sana en la que podamos funcionar de acuerdo a las leyes que nos rigen, estos señorones son verdaderos outsider de la solidaridad social.

Podríamos hacer una larga lista de personajes indeseables para la convivencia social que actúan en forma individual o colectiva bajo el amparo de intenciones non santa o por motivaciones económicas, aunque a contrapelo del interés general.

Condescendientes, testaferros, evasores, son algunas formas identificables de personas que dentro de la ley igual dañan al resto de sus conciudadanos sacando ventajas en su proceder que afecta al todo, aunque no se aparten de las reglas de juego, son estafadores de la ingenuidad general o simples operadores al servicio de quienes les alientan a tal o cual comportamiento, “con esa gente tengo algo personal”, diría Serrat.

El vasallo al señor feudal debía pagar su renta obligatoriamente y luego la esclavitud como la forma más primitiva de explotación de un ser humano por otro, que aunque resulte increíble ha durado hasta nuestros días, aunque siendo Brasil de los últimos países en su supresión (1888), aún hoy surgen casos que perfectamente podrían clasificarse como formas de esclavitud personal.

Ya no son barcos negreros de los países africanos, son otras formas más crueles y perversas de hacer del cuerpo humano una moneda de cambio, desde el secuestro de personas que luego quedan sin documentación en un país alejado, hasta formas de retención en sótanos de fábricas clandestinas en grandes ciudades.

Cuando Brasil comenzó a realizar estadios de fútbol para su mundial aparecieron obreros liberados de la esclavitud en pleno siglo XXI, que por primera vez habían logrado escapar el cerco de la dependencia personal frente a un patrón.

En el sur de España hay personas que explotan a los inmigrantes recién llegados como casi esclavos pagando un sueldo miserable y obligando a las mujeres a prostituirse, y lo que me resulta conmovedor es la utilización de los propios extranjeros que llegaron

antes, como el brazo ejecutor de estas mafias de la sumisión personal.

No hace muchos meses se descubrió en nuestro país un lugar en la frontera donde había niños sometidos a trabajar como si fueran rehenes de personas que aprovecharan su vulnerabilidad, para sobrevivir en un lugar donde no tenían ninguna protección familiar.

Hace unos años viniendo de una playa hacia Santo Domingo la capital de Dominicana, el taxista me preguntó que tenía de bueno Uruguay que había tantas mujeres dominicanas que venían para ese país, e ingenuamente pensé en trabajos dignos, pero luego comprobé que eran estafadas por una mafia que les traían para ejercer la prostitución en nuestro país.

Lo mismo sucede en Europa con mujeres de Polonia, Hungría, Rusia u otros países que ingresaron a la Comunidad y ahora tienen libre circulación de bienes y servicios, siendo la prostitución parte de estos últimos.

Hay personas que son esclavos por propia voluntad, ya que dedican todo su esfuerzo a lograr bienes materiales o simplemente por las circunstancias tienen que trabajar muchas horas para lograr subsistir, a estos conciudadanos le deseo lo mejor pero lamentablemente su incidencia social sacando sus aportes económicos, la veo escasa, aunque no merecerían la condena social.

Sin embargo hay otras personas que son condescendientes con otros individuos a los que ven superiores y tratan de hacer méritos para conseguir su anuencia con beneficios incluidos, son personas profesionales de la alcahuetería personal, aunque no reparan en los prejuicios que su actitud pueda generar hacia el resto de los mortales.

Me molesta esa actitud tan expandida de aquellos que pudiendo ser libre venden su alma al mejor postor y tratan de ser amables en exceso, repiten las últimas palabras que dijo a quién quieren adular, siendo verdaderos malos consejeros aunque piensen lo contrario, son personas sin dignidad personal, verdaderos robot de la voluntad ajena sin medir consecuencias, ni afectación a sus semejantes.

Los mercenarios no solo existen en las guerras, también son parte del diario vivir, siendo personas deleznables por su actitud mercantilista de la vida y cruzando las líneas morales y éticas sin reparar en las consecuencias.

Quienes avalan el chantaje sobre otras personas o se prestan como testaferros son verdaderos mercenarios de las peores actitudes y seguramente no dudan en cometer cualquier desviación personal para lograr sus objetivos.

Todos sabemos de instituciones, empresas o individuos que usan a otras personas como responsables de sus intereses para poder escapar a la imposición de gravámenes o si quieren ocultar sus posesiones, sin embargo no siempre terminan bien estos matrimonios económicos debiendo recurrir al chantaje para sostener y asegurarse que no haya desviación posible de quien ha sido seleccionado como apoderado.

Actualmente es menos frecuente la aparición de personas apoderadas porque existe en el mundo formas más seguras de guardar los dineros obtenidos, siendo los paraísos fiscales los verdaderos socios de aquellos que no desean ser solidarios con sus semejantes y les importa un comino las penurias de sus conciudadanos.

Cuando surgió lo de Odebrech solo apareció un testaferro uruguayo de apellido Sanguinetti, pero con los Panamá Paper salieron a la luz varios ciudadanos conocidos (Breschner por ejemplo) y ahora también Godín , Salgado , Peirano y lamento decirles, que tenía la esperanza que no hubieran malos uruguayos y peores americanos en esa caja de pandora.

Me resulta extraño lo de Peirano, porque de acuerdo a su experiencia debieran ser organizadores de la maniobra y no usuarios, igual resulta novedoso que habiendo estado en banca rota se hayan recuperado tan rápido, capaz que administran plata de otros?

Lo de Salgado es para alquilar balcones, siendo asesor presidencial no confiaba demasiado en su asesorado o sabía de antemano como venía la mano en la economía de Astori, sin embargo lo peor es que la construcción de los apartamentos vecinos del Nuevo Centro se construyeron sin los aportes tradicionales porque tenía fines sociales, además de más de un millón de dólares que la Intendencia de Montevideo aporta para el boleto urbano solamente a la empresa CUTCSA que dirige el evasor.

Me resulta indignante que queramos que los ciudadanos respectemos las leyes cuando estos señorones se apropian de forma tan evidente de los dineros que ayudamos el resto a generar,

por eso considero que estos especimenes de personas, generan violencia social en forma indirecta y atentan contra la convivencia.

Espero que las actuales autoridades públicas y futuras sepan aislar a estos conciudadanos que evidentemente tienen un doble discurso hacia el resto de la sociedad que les creen mientras amasan fortunas que ni siquiera pagan tributos en el país donde se generan, no merecen compartir la sociedad que ellos ayudan a que no sea sana y menos solidaria.

Estos señores dinamitan la credibilidad colectiva y generan la aparición de los bajos instintos de aquellos que por diferentes motivos han sido irradiados por sus actitudes o por enjuiciamiento social, a sabiendas de que existen otros compatriotas que evaden, o se apropian de los dineros públicos sin tener condena alguna.

Cuando por diferentes razones tenemos más de 13.000 presos resulta asombroso que estos delincuentes de guantes blancos o de varios colores sigan siendo referentes nacionales en algunos rubros y que los gobernantes les brinden pleitesías cuando debieran estar cuando menos investigados por tanto enriquecimiento, capaz que tendríamos 13,001 en nuestras cárceles (como diría el gran petiso Buscaglía)