junio 14, 2026

SOBRE EL DOCTOR CHARLES CARRERA

Master Escribe Cardozo

De acuerdo a lo que han informado varios medios de comunicación, en breve va a comenzar el proceso propiamente dicho al Dr. Charles Carrera a quien se le han prorrogado las medidas cautelares consistentes en fijar domicilio, no salir del país sin autorización, además de la prohibición de no ejercer cargos públicos por un período de tiempo considerable. La Fiscal ya ha pedido cuatro años de prisión más una multa de mil Unidades Reajustables. Deberá contestar la acusación del Ministerio Público y se celebrará la audiencia de control de acusación, tal como prevé la Ley Procesal Penal. Carrera dice que ha sido víctima de espionaje y que «le armaron una causa por haber denunciado la entrega del puerto» y confía en que podrá demostrar su inocencia. Habrá que ver cómo encara el proceso su defensa. Sin adentrarnos demasiado en la causa en sí, la misma tiene claros fundamentos. Carrera está acusado de Fraude, por el uso impropio de los fondos del Estado y por la Utilización indebida de Información Privilegiada por haberse valido de sus prerrogativas para beneficiar a un tercero. Si bien la acusación es grave, ni el Estado ni el Hospital Policial se van a fundir por el comportamiento del ex jerarca. Lo más preocupante y hasta siniestro es lo que quedó atrás. El meollo del asunto es que la persona a quien Carrera pretendió ayudar, Víctor Martínez, quedó parapléjico tras haber recibido un disparo que partió de una casa en la que se llevaba a cabo una fiesta de la que participaba Carrera. Todo lo que se relaciona con ese desgraciado hecho, habría prescripto, pero las incógnitas permanecen. ¿Sabe el Dr. Carrera quién disparó? ¿Hubo alguna especie de «pacto de silencio» con quien accionó el arma? Ese desafortunado suceso, que dejó a  un hombre lisiado de por vida, por una bala que partió de un festejo entre irresponsables, ¿fue lo que motivó que Carrera pusiera en juego su Carrera para cubrir lo ocurrido? ¿Se cubre él? ¿Tapa a alguien? ¿o ambas? O sea que la gran interrogante es qué es lo que hay detrás de todo esto. Esta clase de cosas no tienen color ni partido. La sociedad siempre quiere saber a quién se le adjudica una responsabilidad semejante. Aquí es donde entendemos a la gente, en especial a los más jóvenes, cuando expresan que no creen en la política y que la misma no les interesa. Cabe la posibilidad que, como tantas veces ha ocurrido, todo quede en la nada y nunca se llegue a saber el nombre del responsable, lo que de por sí es penoso porque pone en tela de juicio la credibilidad de la gente en el sistema. Aunque el brazo de la Justicia no llegue a punir ese delito, bueno sería conocer qué fue lo que realmente sucedió aquella noche y quién es el responsable de que a un hombre se le haya tronchado la vida.