USOS Y ABUSOS DEL AGUA BUENA
En el día mundial del agua el 22 de marzo pasado, no quisiera dejar pasar por alto la necesidad de tener un poco mejor conocimiento sobre su ciclo, que hace sostenible su calidad o determina que paulatinamente se vaya transformando en un bien escaso, como lo es en muchos países y regiones del mundo.
No solo debe haber agua en abundancia, deberíamos ser más celosos en cuidar que los principales parámetros químicos, físicos o biológicos superen los estándares de calidad exigibles por la población y si bien de acuerdo a su uso puede haber flexibilización de los valores, la premisa debería ser que se utilice este recurso en función de sus cualidades sin dejarse llevar por la demanda, siempre habrá tiempo de recuperar su capacidad de buen agua, pero es muy ineficiente dilapidarla en aplicaciones que no exigen un líquido tan puro.
El título refiere a las exigencias de la población que siempre quiere una agua buena e incluso existió en forma embotellada en los comercios, la bonaqua como forma de complacer el sentido y costumbre de los consumidores, siendo un producto sin mayores atributos respecto a otras ofertas.
Cuando se comenzó con el negocio del agua mineral se ofrecía productos de origen subterráneo con parámetros muy aceptable y de los otros, por ejemplo la recordada matutina se extraía de un pozo del prado de Montevideo, que estaba contaminado de nitratos, pero como no había limitaciones de este en las aguas de mesa se vendía sin problema, aunque era un peligro especialmente si era consumido por niños pequeños (enfermedad del bebe azul) y/o a largo plazo por la población en general.
Uruguay ha sido bendecido por la naturaleza con una red hidrográfica importante y bien distribuida en el país, estamos sobre dos acuíferos de los más significativos a nivel mundial, Raigón y guaraní, compartido con los países vecinos este último, en los primeros puestos de agua subterránea del planeta.
Digo hasta ahora, porque han aparecido por suerte nuevas fuentes de agua en el mundo, exactamente a gran profundidad en la plataforma de los océanos en las costas americanas, que aseguran que existen kilómetros de agua atrapada en profundidad y con características de dulce.
Por otro lado se han identificado rocas que poseen en su interior gran cantidad de esta sustancia, con elevada presencia en el mundo a profundidades importantes, siendo no muy fácil su explotación por la necesidad de lograr que el líquido existente sea liberado (algo parecido al fracking para el petróleo), por lo tanto por ahora su utilización sería una alternativa muy lejana.
La ósmosis invertida (la ósmosis permite que el agua pase de un lugar de baja concentración atraviese una membrana hacia donde hay alta cantidad de sales por ejemplo, en este caso es inverso mediante un gran consumo de energía que permite retirar la sal del agua y hacerle potable).
Esta técnica durante años se restringía a los barcos en el mar o para fines industriales, hoy en Uruguay con la disponibilidad de energía perfectamente se podría implementar en pueblos costeros para disponer de un abastecimiento alternativo e incluso el proyecto en estudio de obtener una fuente casi ilimitada desde el río de la plata (Km 72 de ruta 1,Arazatí) considero que es una muy buena solución, para respaldar el suministro de agua a la zona metropolitana (casi 70% del consumo de potable).
Sin embargo los avances y cambios planteados no eximen la necesidad de cuidar la disponibilidad actual con miras al futuro, no solo para bajar los costos de potabilización y asegurar un suministro sin restricciones durante todo el año, sino además deberíamos pensar, que en mantener la calidad de este recurso nos va la vida.
Desde la creación de la comisión de la Cuenca del Santa Lucía he sido parte de todas las instancias de discusión (primero por Fagro y ahora por la AIA ,asociación de ing. Agr.) habiendo defendido la solución que ahora se plantea con más fuerza y pensada hace muchos años por técnicos de OSE (seamos honestos),y en cambio la realización de la represa de Casupá la veíamos con los mismos riegos que sufrió la del Canelón Grande, de compactación y eutrofización (este fenómeno es muy importante por ganancia de nutrientes en los cursos superficiales, pero contradiciendo al Director de Ambiente canario no creo que sea el principal problema para el departamento).
No quisiera terminar sin alertar sobre la elevada cantidad de inmuebles sin saneamiento o que existiendo no están conectados como sucede en Ciudad de la Costa actualmente, problema que sigue siendo determinante en varias ciudades canarias e inclusive en los balnearios como Atlántida, donde las pluviales siguen llegando a la costa arruinando un entorno valioso para el turismo y la recreación de muchos uruguayos.
Otro aspecto no menor son las inundaciones especialmente de este lado del Santa Lucía y algunos arroyos que están totalmente colmatados, boca de tormenta obstruidas y cada día más hormigón sin reparar en zonas de amortiguación en cada casa para capturar el agua y bajar las pluviales. Como cuando no llueve no tomamos medidas, Santa Bárbara luego se desborda y aquellos que decimos defender y habitan en las zonas inundables terminan con sus pertenencias arruinadas, alojándose donde puedan y vuelven a sus casas a reconstruir lo que no tiene solución por sí, porque al nuevo temporal sufrirán iguales o peores consecuencias si las autoridades no se sensibilizan tomando medidas de fondo.
Les prometo para el año que viene hacer un análisis más profundo de la problemática acuosa incluido la contaminación de las aguas subterráneas, que son las más difíciles de recuperar, para que cada uno haga un esfuerzo con lo que está a su merced y colabore en un uso más responsable del recurso o cuando lo pueda inclusive mejorando su calidad, siempre hacia el mantenimiento del agua buena, como decía un estudiante que se confundía porque era destilada en su requerimiento.
Quizás podamos seguir disfrutando del recurso, como decía al mozo un compañero de generación teniendo poca plata como para comprar un refresco o un vaso de vino, un doble santa lucía por favor y con hielo de agua buena mejor, si sería, será y seguirá siendo la calidad del líquido elemental para seguir viviendo; salud.
