abril 16, 2026

LOS MILITANTES ESTÁN MOVILIZADOS AHORA FALTAN LOS MOTIVOS

Master Escribe Casanova

Los militantes de todos los partidos organizados se han movilizado como si fuera una elección nacional y ahora quedan a la espera de algún motivo, que les de la justificación para seguir generando ilusión, porque el actual gobierno mejore o que puedan retomar el control del poder los otros aspirantes al 2025, pero siempre debe existir una utopía que impulse el deseo de la participación.
Desde hace mucho tiempo, la afirmación anterior trasciende a la coalición de izquierda, en este caso hasta Sanguinetti agradeció que gracias al referéndum se había dado una re activación de sus huestes, que en muchos casos peinan canas o han perdido el pelo, sin perder su capacidad política de aglutinar seguidores en pos de un objetivo específico.
Incluso se da un fenómeno no muy divulgado de un aumento de la coalición en algunos barrios de Montevideo con fuerte presencia de clase media y solamente en Paysandú el Frente revirtió la historia reciente, ganando en forma holgada (aunque perdió en Salto) .
Aunque parezca secundario el hecho de que el Intendente actual no votó por estar en el exterior en un campeonato de padel (se ve que tiene otras prioridades) y su decisión reciente de llamar al estudio Holandés de Koolhaas, para hace un replanteo de la rambla sanducera es muy probable que le haya jugado en contra, porque en una ciudad mediana todo se sabe o cuando menos la información del boca a boca sigue predominando y al pasar por varios filtros el mensaje final estará lejos del inicial.
Ya que estamos recordemos que el medio del interior más reconocido a nivel nacional, el telégrafo está en esta ciudad y tiene gran llegada ciudadana a nivel de todas las capas sociales, siendo además una sociedad la sanducera con importante presencia asalariada y obreros que siempre han acompañado a los candidatos de izquierda e inclusive por dos períodos, luego de la aparición del caso de la casita del parque con sus derivaciones.
Recuerdo en el año ’73, estando Garracino en la Intendencia y fue detenido con su Secretaria por la desaparición de unos cuadros (en Montevideo pasó algo similar sin mayores consecuencias), siendo trasladados al cuartel (como precedente de lo que vendría) y era increíble la respuesta de los funcionarios municipales haciendo una huelga, para que liberaran a su líder colorado e incluso apagaron los semáforos en señal de protesta.
Sigo pensando que aquí se dio la causa ocasional del golpe que ya se venía gestando, ya que la secretaria sufrió apremios físicos y Jorge Batlle estaba por interpelar al Ministro de Defensa del momento (creo que era Legnani de Canelones), lo cual haría públicas las torturas que sufrió la empleada de la Intendencia (el Coronel jefe del cuartel tenía un apellido muy conocido en la ciudad de Pando e inclusive hay una calle, aunque debería tener sus familias en Artigas donde hay representantes del mismo apellido), y se desataría un fuerte rechazo ciudadano del amplio espectro político, que ya venía siendo agitado por colorados como Vasconcellos y la denuncias sobre el 9 de febrero del mismo año.

De cualquier manera a nivel nacional, en el interior el Frente Amplio no consigue recuperar la performance de Mujica enlazando sapos y culebras como lo dijo y trayendo gente como Saravia, o Coronel, de Treinta y Tres, Gallero, Almagro y otros blancos menos visibles todos los cuales es sabido volvieron a las huestes de Aparicio, la mayoría, otros como el anterior secretario de propaganda del frente, sigue como representante de la minoría en un ente (especialmente Saravia que como decía los propios blancos era el más parecido al General Aparicio, aunque este me parece que tiene algunos vicios, cuando menos de salir de su partido).

Algo parecido sucedió en los colorados sobre todo al comienzo con gran fuerza y luego con ciudadanos de reconocida militancia como Borré o Escavarelli dos juristas con trayectoria en su partido y otros como Toma que sin declarases frentista estuvo en dos periodos como Secretario General de Tabaré, realmente una figura, que como Almagro muy controvertida.
En general los que vuelven excepto Valenti, lo hacen con la cola entre las patas buscando un lugarcito donde durar un poco más, porque votos poco o nada tienen (creo que Batalla en su momento le aportó al Partido colorado y su triunfo), sin embargo el último pase de el ex diputado de Maldonado es un fracaso más para el Frente en el interior y difícil de remontar, Darío por más que estaba muy peleado con De los Santos aportó su importante cuota de adhesiones para obtener la Intendencia del este y ahora va a profundizar la prevalencia de mi colega el Coqui Antía.
Con bastante razón Darío Pérez se volvió al Partido Nacional luego de haber sido ninguneado durante los tres periodos que ganó la coalición de izquierda, y al igual que el sector de Semproni nunca tuvieron representación en la gestión, teniéndose que conformar con la labor legislativa pero sin reconocimiento dentro de la estructura frenteamplista, e inclusive siendo enjuiciados por apartarse de decisiones de la mayoría.

Para el Frente con miras al 2024 le será muy difícil ganar y con el escenario actual donde las fuerzas sociales han adquirido gran protagonismo volcando la política más hacia la izquierda; con esta nueva realidad lograr voluntades en el campo o las ciudades del interior, hará más difícil la tarea.
Solamente escuchando el discurso del presidente de FUCVAN con un tufillo setentista y de confrontación permanente, aunado a la predominancia dentro de la oposición de sectores como el Partido Comunista y el MPP es poco probable que las posiciones de centro se vean favorecidas, con lo cual los representantes que pueden ampliar la oferta del centro quedarán como testimoniales en las decisiones importantes.
Creo que el acercamiento de los votos del SÍ a lo exigidos es una mala señal para el frente respecto a su autocrítica; en lo referido a su renovación personal e ideológica con miras al futuro, siendo probable que muchos sindicalistas pasen a la política partidaria e inclusive que la Unión Popular sea absorbida por la nueva mayoría radical virando cada día más lejos de la social democracia.
En cambio la multicolor hará sus cambios necesarios para mejorar la imagen del gobierno sin mayores traumas (interior o cancillería), para conformar a sus socios, y creo que apostará por nuevos desafíos como tratar de hacer una nueva central sindical o tener más presencia en la actual y así neutralizar algo de las posiciones radicales de esta, y sin duda apostarán a reeditar a nivel de varios departamentos la coalición multicolor (como la vuelta ciclista) a nivel municipal.
En definitiva las señales luego del referéndum son mejores para el gobierno que para la oposición, el primero seguirá mejorando algunos chisporroteos internos y dejando que sus partidos no pierdan identidad (esta fue a nivel de sectores un problemón para el Frente que terminó atomizado y atomizando en la interna, para pescar en la pecera y no salir a buscar nuevos adherentes), mientras que el Frente se volcará hacia la izquierda perdiendo posibilidades de ampliar su base electoral y sin renovar caritas y/o propuestas reales que afligen a la gente, o ustedes piensan que hubiera cambiado en algo si se derogaba LA LUC respecto al nivel de vida de la mayoría de la población, especialmente de los olvidados estructurales.

Espero no tener la razón, pero quiero tener la honestidad intelectual de decir lo que modestamente pienso y declaro, porque con los resultados del 27 cualquiera hace fama, hasta Valenti que perdió pero convenció a sus empleadores que ganó y al gobierno le anuncia, que cambiará su discurso para ser la más feroz oposición aunque haya perdido los colmillos y tenga nieve en su cabeza en forma permanente.

Hasta la derrota siempre, porque las victorias son muy poco frecuentes, para aquellos que tratamos de ser objetivos e ilusos observadores del diario vivir, sin intermediarios o preconceptos, que ayudan a simplificar la realidad, pero esta siempre se impone a la veleidad de los hombres, aunque contradiga al general de los humildes, que casi siempre tenía razón.