abril 16, 2026

SEÑORES SENADORES EL TIEMPO PERDIDO ES VIDA NO VIVIDA

Master Escribe Casanova

Recientemente el Presidente ha recibido innumerables carticas – diría un centro americano – e incluso, minutas como si fueran consejos de ancianos que les gana más el deseo que la actitud segura del fracaso, o ustedes piensan que en un alto porcentaje de lo plasmado en los mensajes no ha sido considerado previamente por el máximo responsable de la conducción del país o por su círculo cercano.

Que los sindicatos o las diferentes corporaciones e incluso a nivel individual hagan el esfuerzo intelectual de pensar en medidas que puedan atemperar la crisis actual está muy bien, pero no pasaran de ser deseos teñidos de sus propias realidades y sin toda la información necesaria para tomar las decisiones a nivel país, que de eso se trata por más que se atiendan problemas de sectores puntuales cuando salta la térmica (o no salta como en frigorífico de Mendoza, Florida).

No quisiera poner todos los mensajes en la misma bolsa porque reconozco en el caso del PIT-CNT hay cuando menos un estudio del instituto Cuesta Duarte, que seguramente hagan su planteo con mayor rigurosidad, pero siempre con la salvedad de una mirada parcial hacia sus representantes, al igual que lo hacen las cámaras empresariales.

Para que no sean saludos a la bandera lo esencial es reconocer la realidad que debemos enfrentar y transformar, para que nuestras aspiraciones se cumplan, y ese cometido está asignado específicamente al poder ejecutivo, que se supone tiene la llave del tesoro nacional y conoce de primera mano todas las variables económicas, sociales, ambientales e internacionales en juego, no solo las políticas que predominan en el poder Legislativo o jurídicas en el Judicial.

Ahora que 30 Senadores con sus respectivos suplentes, asesores, secretarios, y más pierdan el tiempo tan valioso en todo sentido, incluso económico, en escribir, discutir, acordar y votar una minuta pidiendo quitar el IVA a 19 alimentos de primera necesidad, parece exagerado o lo peor, da la impresión de desconocer los conceptos básicos del proceder legislativo.

Decir luego que votaron por cortesía o por ser sus promotores en el caso de Cabildo Abierto parece poco creíble desde dentro de la propia coalición de gobierno, y en el caso de la oposición no resulta tan extraño porque es una forma de tener resonancia pública aun a sabiendas que su implementación fuera muy poco probable.

Da la impresión que los Senadores están en campaña permanente y más preocupados por la consideración ciudadana, que de sus funciones centrales de legislar, porque en este caso es necesaria la aceptación del poder unipersonal del presidente, aunque bien rodeado de asesores, ministros o colaboradores contando además con su posibilidad de veto.

Actualmente por ejemplo se está tratando la ley de eutanasia propuesta por el diputado Ope Pasquet, siendo muy probable que si obtiene los votos necesarios en las dos cámaras sea vetada por el presidente, ya que siendo coherente a sus posicionamientos de pro vida, no creo que les lleve esta medida.

Algo parecido sucedió con la ley de la interrupción voluntaria del embarazo que fue vetada por Tabaré Vázquez a pesar de contar con la mayoría parlamentaria y recién con la anuencia de Mujíca se logró su aplicación real, aunque en un principio se avanzó igual en la aplicación a nivel país del pros-tol o tratamiento para el día después en todo el país, ya que estaba casi restringido a Montevideo.

En este caso resultaba contradictorio que la senadora Xavier defendiera la ley y su correligionario no, a lo que pregunté si era consciente que sería vetada y la legisladora me dijo que no le afectaba en su decisión (este enfrentamiento provocó un alejamiento temporal del Dr. Vázquez al Partido Socialista), pero me resultó también infructuoso el tiempo destinado a fracasar con total éxito, cuando el pueblo es quien paga sus sueldos.

Cada vez que veo un cartel que dice que la crisis no la pague el pueblo pienso que es un mensaje discriminatorio, ya que da la impresión que algunos ciudadanos no somos

pueblo o en su defecto, que solamente son algunos específicamente los que deben sufrir la quita, cuando en realidad es toda la sociedad de una forma u de otra, que pone su espalda para aguantar el temporal.

Claro, la inflación, la pérdida de salario o las ganancias aún en tiempos de vacas flacas afecta a parte de la sociedad, siendo sin duda un grupo pequeño quienes reciben las mieles del reino y la mayoría las consecuencias negativas, sin embargo nunca he visto sufrir las consecuencias a los legisladores de turno o a los gobernantes en general, por lo tanto no deberíamos incluirlos en lo que consideran pueblo afectados por la crisis.

Quisiera dejar bien claro que la renuncia al IVA de los productos mencionados en la minuta me resulta a priori acordable y de buen recibo, sin embargo la renuncia fiscal en estos tiempos ha ido acumulando beneficiarios a todo nivel, desde las compañías extranjeras hasta el seguro de paro especial para los obreros del frigorífico incendiado, todo resta al tesoro nacional y al no recaudar el IVA como principal fuente recaudadora estaríamos sesgando el balance económico obligando a aceptar mayor inflación por la necesidad de emisión.

Por lo tanto me parece más atinado ir por un aumento de las prestaciones mediante canastas con esos mismos artículos, para paliar la situación de aquellas familias más vulnerables y que los aumentos de salarios o jubilaciones no les incluye, acordando que incluso el argumento que los pobres pagan más IVA es una falacia de los economistas que abordé la semana pasada.

Por lo tanto estimados legisladores espero que utilicen su tiempo en forma más eficiente o sino que llamen al Economista, Álvaro García del Frente Amplio, que pasó casi todo el período de Tabaré Vázquez viendo como mejorar la eficiencia y al cuarto año recién cayó de la palmera, que no era una tarea tan simple, terminando el periodo sin pena ni gloria, al igual que la reforma del estado que también abortó sin necesidad de veto.

Un día un compañero de trabajo que aparecía tarde o perdía mucho tiempo con su mate (he escuchado que el mate es otra forma de perder el tiempo pero en eso soy cómplice aunque ahora sea en soledad), subía y bajaba la escalera a toda velocidad, a lo cual otro le dijo “que rápido estás perdiendo el tiempo hoy”.

Lamentablemente nuestros representantes están perdiendo el tiempo con esfuerzo intelectual si lo tienen, o simplemente realizando minutas sin ninguna trascendencia, para modificar una realidad que golpea a sus semejantes y creando falsas expectativas que luego no se concretan.

Es fácil realizar fuegos artificiales para deslumbrar la platea, el problema es cuando a continuación las personas se dan cuenta que fue un espejismo visual, sin nada que cambiara sus vidas y por el contrario, la realidad le seguirá pegando una bofetada a su dignidad por más que se sientan fuera del sistema.

Soy un convencido que las falsas promesas o las ofertas inconclusas desestimulan aún mas la inserción social en pos de una mayor fragmentación y de un descreimiento en las soluciones de la política, como herramienta de mejora de las condiciones de vida y fomentan a personajes como Milei en Argentina, con un discurso disolvente de las instituciones que todos deberíamos defender, especialmente sus integrantes.

En esto no hay medias tintas o defendemos las instituciones democráticas o seremos cómplices de su deterioro, por ineptitud personal, de las decisiones partidarias, falta de liderazgo o simplemente, como en este caso perdiendo el tiempo en esfuerzos inconducentes con previo aviso o no lo sabían; en este caso sería más alarmante