mayo 24, 2026

Una con final feliz

nina

Miguel Baladán de 52 años, esperó más de un año para ver a su hija menor Guadalupe. Sin más que lo puesto, su matera y algunas galletas; se mudo a la plaza Constitución de Pando, frente al Juzgado de Familia, para hacer valer su derecho como padre para poder ver a su hija.

Fueron más de 7 días y frías noches, que se mantuvo en el lugar. Fueron muchas las personas que oyeron su testimonio, que empatizaron con su situación, con su sufrimiento.

Miguel, de manera pasiva pero constante, rodeado de banderas que hablaban por él, no tuvo un ápice de duda de continuar allí, hasta tanto ser escuchado por la justicia.

El pasado viernes, la noticia llegó de la mano de INAU, por medio de la mencionada institución podrá acceder a un régimen de visitas con Guadalupe. Entonces Miguel podrá verla y se habrá cumplido con eso, el único sueño que tiene.