abril 19, 2026
Moreira

Es el título de una película taquillera de antaño, en la cual alguien esperaba al amor de su vida que nunca llegaba. “La esperanza es lo único que no se pierde” era un dicho popular de nuestros mayores y este dicho lo podemos aplicar -los libre pensantes- a esperar la madurez y el sinceramiento de algunos actores políticos (fíjese que no digo “líderes”). En el mundillo de los figuretis politiqueros, donde el conventilleo y las conspiraciones (fuí víctima pero me la banqué calladito) son cosa corriente desde hace algún tiempo, por parte de algún secretario/a de algún legislador u otro allegado solo para ganarse la confianza, “entrarle” o simplemente hacerle los mandados al mismo, bajando a la triste condición de alcahuete para así satisfacer sus intereses personales. Los hay, créanme, en los directorios, en los ministerios, en las intendencias y municipios y sobre todo en ambos edificios legislativos. Y de todos los colores, no tengan duda. El problema no es del sistema, sino del humano que transita de una u otra manera en ese sistema. Ya hablamos de la herencia inmigrante que llevamos en nuestro ADN, de la adoctrinada hipocresía marxi-socialista, del “nuevo uruguasho” cancherito, que se las sabe todas pero sin logros (personales, académicos, culturales, económicos, etc.). O sea que en general lo que tenemos es un gran problema de mentalidad, continuando con la “viveza criolla” sin darnos cuenta que nos engañamos a nosotros mismos, compitiendo en “quién es mejor que quién” de la boca para afuera, denostando al otro para posicionarnos por encima de él aunque no estemos ni siquiera a la altura de sus zapatos, haciendo promesas en pos de una meta a sabiendas que nunca las podremos cumplir o no las queramos cumplir siendo deshonestos y utilizando a los demás…Si bien estas prácticas las hacen los cuenteros de todos los partidos quien se lleva el premio mayor -y por amplio margen- es la comparsa de pseudo izquierda que, aprovechándose del mal que le hicieron a la Educación Pública y por ende al Pueblo, usan la desinformación y la mentira para crear una brecha en nuestra sociedad, pregonándose como los héroes que vienen a la salvación de la “gente necesitada”. Fernando Pereira salió a pegarle a nuestro Presidente por el caso de su jefe de seguridad, imputado por delitos de falsificación de documento público cuando una semana antes auspiciaba un entendimiento entre oposición y gobierno para bajar el tono de discusión. Me hace acordar al terrorista, ladrón, secuestrador y homicida que lamentablemente tuvimos como presidente cuando decía: “como te digo una cosa, te digo la otra”. Ya escribí que para estos populistas trasnochados “el fin justifica los medios”. En el caso mencionado queda claro que Lacalle Pou no tiene responsabilidad directa en los delitos cometidos por su custodia y puedo decir de buena fuente que en su legajo personal presentado en el 2021 no figuraba su encarcelamiento de 4 meses en “Las Rosas”, cosa que el Sr. Presidente mandó investigar ahora al Ministerio del Interior. Hecha esta explicación le preguntaría a Fernando Pereira si le consultó a su fuerza política los porqué de organizar caravanas vivándolos a quienes integraban su “des” gobierno, al ser procesados por la Justicia (llámese Calloia, Sendic, etc.), o que pasó con los insumos destinados a ollas populares en Ciudad de la Costa, que pasó con los contenedores de donaciones sanitarias que eran para enfrentar el Corona virus, que pasó con el ANTEL Arena, o con la “rejodificadora”, o el ADN de la Educación de Tabaré Vazquez, o donde está la inversión de los U$S 60 millones de dólares que nos dejó de clavo el FA, entre otras cosas. Ahora se viene una investigación en todos los Municipios por el destino de los insumos para las ollas solidarias…el Municipio de Pando saldrá bien parado? Gabriel H. Pereyra utilizó sus medios de comunicación “denunciando” que Inteligencia del Estado le hacía seguimiento, pero al hacer una investigación interna el Ministerio del Interior por orden de Heber no se encontraron indicios del hecho. La denuncia que amenazó hacer en Fiscalía no la hizo, quiere decir que sus “fuentes” se la dieron cambiada o que solo era otro de sus mandados para el FA. Lo más triste es que la APU (Asociación de la Prensa del Uruguay) se alineó tras él y fue a pedirle explicaciones al Ministro. Parece que a los Periodistas no se les puede investigar, pero que les caiga la ficha que los servicios de Inteligencia están para eso porque es su función, y que ser Periodistas no los pone por encima de los mortales. Especialistas en hacer una tormenta de un vaso de agua, especialistas en subvertir, sabotear, actuar en contra la Democracia, en no aportar nada productivo para la Nación… Mientras no cambiemos la cabeza, mientras tengamos estos parásitos que quieran vivir y obtener riquezas del Estado, no podremos, no nos dejarán despegar como país! Shalúuu…