EL ACUERDO CON LA COMUNIDAD EUROPEA HAY QUE BORRELL Y RESETEAR SU CONTENIDO
La reciente visita del jefe de la diplomacia europea Josep Borrell (Asuntos exteriores y políticas de seguridad de la UE), es una buena noticia porque se trata de la figura más relevante del partido socialista de Cataluña, que se opuso férreamente al separatismo y posteriormente fue premiado por su compromiso europeísta con este cargo que es como un Ministro de Relaciones Exteriores y de Defensa en única persona para toda la Comunidad, teniendo entre otros cometidos la regulación de la intervención de la OTAN en los conflictos recientes.
Así compatriotas que no nos mandaron un segundón como hasta ahora para avanzar en tan importante acuerdo con el MERCOSUR y a diferencia de los casos anteriores, la posibilidad de maniobra negociadora de la UNION es mucho más reducida especialmente frente al avance chino, que en toda esta contienda será el gran ganador.
Hasta el presente los Estados Unidos casi siempre eran los beneficiados por las guerras, venta de armas, sin combates en su territorio y ayudas onerosas para reconstruir lo que ellos mismos ayudaron a destruir.
Sin embargo la República Popular China con su diplomacia silenciosa y sin disparar un solo tiro será en gran ganador de la nueva geopolítica dominante de aquí en más y seguramente primero Europa será la gran afectada, seguida por Inglaterra e incluso los norteamericanos, con una inflación galopante serán menos ganadores en este caso.
Por otra parte nuestro país y los vecinos fuimos desde la independencia hasta nuestros días productores de materias primas, las cuales en los últimos años han mejorado sus precios pero que siempre lo han hecho durante las guerras y esta no es la excepción, porque además se trata de las dos potencias claves de producción de granos, fertilizantes y energía los envueltos en la contienda bélica y estos productos sirven para producir, pero incluso como arma de guerra como ha hecho Rusia con su gas.
Nuestros países nunca fueron fuertes en rubros como fertilizantes, petróleo o gas, e incluso en la producción de metales, por lo tanto la presión desde la colonización sobre nuestros recursos naturales no ha sido tan alta.
Piensen ustedes como ha sido nuestra historia de colonia y luego la vida independiente y verán que la mayor influencia imperialista ha sido por nuestra posición estratégica más que por quitarnos los recursos, en todo caso lo han hecho mediante el sistema financiero con la complicidad de nuestros gobernantes, con tan poca imaginación que solo se les ha ocurrido comprar chatarra o pedir préstamos internacionales.
Los españoles de nuestro país extrajeron poco o nada en su etapa colonial e incluso el tasajo que fue nuestro producto estrella surgió al final del siglo XIX, para alimento de los esclavos de la caña y el café de las zonas tropicales, así que poco o nada de otros productos podían extraer de nuestro territorio.
Los ingleses vinieron por nuestro puerto que si fuera el gobierno actual se lo daríamos por 60 años por pocas libras, pero no pudieron mantener su invasión más de dos años y se retiraron dejándonos como en todos lados sus logias masónicas, con algunos apellidos que aún se conservan.
Los portugueses usaban la libertad de sus esclavos como pretexto para avanzar en nuestro territorio, fíjense que recién en 1988 abolieron la esclavitud en los papeles, ya que aún hoy hay lugares donde hay personas en calidad de esclavos, algunos de los cuales nos enteramos previo al mundial de fútbol; en ese país aparecían personas que nunca habían recibido un salario.
La presencia norteamericana con fuerza aparece luego de la segunda guerra mundial y su afán de expropiación se concentra en la implantación de empresas de su origen, bancos y sus donaciones intencionadas para penetrar en nuestras decisiones, por ejemplo mediante la ley 480 que manejaba sus excedentes de cereales nos regalaban stock que tenían de sobrante, arruinaban a nuestros agricultores y terminaban rompiendo el tejido productivo, para sí imponer a buenos precios sus productos.
Al finalizar la guerra – con el dólar uno a uno – nuestro país para saldar la deuda que mantenía Inglaterra con nosotros por la compra de alimentos, aceptó como forma de pago las empresas inglesas que operaban en nuestro país y que durante el conflicto habían sufrido un gran deterioro, compañía de ferrocarriles y del gas.
La historia más reciente es conocida y los intentos de acuerdo con la Unión Europea también, pero siempre tropezaban con los stock de reserva primero que mantenían estos países que los hacían menos dependiente de las importaciones con sus fluctuaciones y de los propios productores subsidiados por la Comunidad, que les ha permitido producir aun siendo muy ineficientes en sus costos(han sido y son la base electoral de los partidos conservadores y esto también explica los subsidios).
El s. XXI se ha caracterizado con la aparición de un jugador totalmente relevante en los mercados: China se ha convertido en el regulador de la demanda de las materias primas y los otros países cantan al son de su música.
En los años ‘70 del siglo pasado, la gran crisis del petróleo alertó a las grandes potencias de su fragilidad en relación a los países productores y estos con sus petrodólares llegaron a hacerse dueños de muchos mercados claves para sus intereses, en rubros como el turismo por ejemplo.
Cuando aparece China todo cambia se produce una revalorización de las materias primas especialmente de origen agrícola y a su vez el león empezó a rugir en todos lados tratando de imponer sus productos creados con baja incidencia de salarios y tecnología de otros países y propia, e incluso fomentando la instalación de grandes consorcios internacionales en su territorio.
Hoy China es el principal acreedor de occidente, pelea el primer puesto del comercio mundial ha desembarcado en los países en desarrollo de América del sur y África, e instalándose como nuevos habitantes en territorios que todavía tienen la capacidad de aumentar su área agrícola.
Europa por su parte al igual que Estados Unidos han descuidado su patio trasero y todo aquello que le resultaba favorable cuando cayó el muro de Berlín ahora son dolores de cabeza y que siguen incrementándose en los últimos tiempos con Ucrania con su deseo de salir del bloque ruso.
Desde el ‘90 prefirió la Comunidad dedicar sus esfuerzos a conquistar el residuo de la ex URSS sin mayores éxitos económicos, porque apostó a mano de obra más barata, materias primas y una mayor población consumidora.
El resultado al principio fue positivo, pero las guerras de los Balcanes y posteriormente la inmigración de estados como Siria han creado una presión sobre la población que junto con la existente de los africanos desde siempre, ponen en riego su estabilidad económica(aclaro que es una causa más, quizás el mantenimiento de su estado de bienestar por encima de las coyunturas sea su principal problema junto con su dependencia energética, por eso Francia y Alemania apostaron a la energía nuclear desde un comienzo).
La intención de conquistar a un gran país como Ucrania para incorporarlo a la Unión le ha complicado su relación con Rusia, su soberanía energética y alimenticia ha quedado quebrada por la actitud de Putin, y hoy Europa está peligrando su estado de bienestar con una inflación cercana al 10 %, un valor que nunca soñó ningún europeo.
Por lo tanto su situación actual les hace vulnerables y es un excelente momento para negociar acuerdos con ellos, ya no pondrán trabas porque les interesa el mercado de los casi 300 millones de merco surianos que pueden revitalizar su industria e incluso hacerse de alimentos o materias primas, que debe necesitar para seguir liderando el mundo tecnológico.
Por eso digo borrón y cuenta nueva, debemos acordar desde una posición de un mercado que hoy significa mucho para los europeos y que está muy cercano a China, otro problema adicional, no en vano mandaron un emisario del nivel de Borrell.
Espero que nuestras autoridades sepan aquilatar en buen momento para aprovechar la coyuntura e inclusive digo más, con China no firmaría nada, porque esos mozos cuando entran en el mercado, son como una espina de palmera, debes operar para sacártela de encima.
Ahora sí que pasa el tren que viene despacito y nos podemos subir sin problemas e incluso para, para que subamos sin mayor esfuerzo y con las ventajas de estar bastante cascoteado por las circunstancias de una guerra que alimentó y nunca pensó la reacción del líder ruso, así como el balconeo de los chinos que se frotan las manos en post de los mercados como siempre, sin esfuerzos mayores.
