Pando marchó en repudio al femicidio de Natalia López
Recordaron a Paola Castro, Allison Natalí Borges Vesa, Alison Iribarne y Yanina Milagros Cuello, todas de nuestra zona
En el día de ayer tal como estaba convocado se realizó la marcha por justicia y contra la violencia de género, convocado por el grupo Colectivo Violeta Feminista Pando.
La marcha partió desde Barrio Estadio, pasando por el Centro Cultural Pando, recorrió la Avenida General Artigas hasta plaza Constitución donde se leyó la siguiente proclama:
«Hoy 22 de setiembre nos convoca a todas, todos, todes, el repudio al femicidio ocurrido en nuestra ciudad con la compañera, amiga, madre, hija, vecina de nuestro Pando, Natalia López. A pesar del profundo dolor que sentimos no queremos dejar de movilizarnos. Nos convocan Paola Castro, Allison Natalí Borges Vesa, Alison Iribarne y Yanina Milagros Cuello, todas de nuestra zona. Nos reúnen hoy todas las mujeres y disidencias sexuales y de género que han sufrido y continúan sufriendo violencia, asesinato, abuso sexual y desapariciones por su género e identidad sexual, a lo que se suma contexto socioeconómico, raza, origen.
En 72 horas tres mujeres asesinadas por parejas o familiares. Ya superamos el número de femicidios del año 2019.
Por eso reclamamos BASTA DE FEMICIDIOS, exigimos JUSTICIA por todas, por todes, nos posicionamos CONTRA LA VIOLENCIA, y especialmente la VIOLENCIA DE GÉNERO.
La ley Nº 19580 define a la violencia basada en género hacia las mujeres como una forma de discriminación que afecta, directa o indirectamente, la vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, así como la seguridad personal de las mujeres.
Esto es, todo aquello que nos impida desarrollarnos, aquello que nos cuestione negativamente. La violencia física es solo la punta del iceberg. También es que nos cuestionen y subestimen nuestras decisiones, nuestra libertad. Que nos cuestionen por qué queremos salir a trabajar, qué hacemos con nuestro tiempo libre, qué ropas nos ponemos. Es violencia que nos no dejen tener intimidad, que nos revisen el celular, que nos controlen a qué hora llegamos, con quiénes hablamos. Es violencia que pongan en dudad nuestra capacidad de hasta dónde podemos llegar. A esto le decimos: Sí podemos hacernos cargo de nuestras vidas y las de los seres queridos, sí podemos tener sueños, independencia económica, de vivienda. Sí podemos y debemos tener tejidos afectivos que nos apoyen afuera de la pareja.
Esta seguridad y violencia no está en la vía pública, o no solo está ahí, está principalmente dentro de nuestras relaciones más íntimas, familiares, de pareja. Lo personal tiene que poder hablarse, compartirse. Si estamos en una situación de violencia, animémonos a hablarlo con las personas que tenemos confianza o están cerca, familia, amigues, compañeres de trabajo. Hay alternativas posibles para salir de esas situaciones.
El patriarcado, el capitalismo y el colonialismo, son las estructuras que imponen un modelo de discriminación y violencia basada en género de nuestra vida. A este marco tan amplio y grande es necesario atacarlo y anclarlo a diferentes ámbitos de nuestras vidas, el estado, la comunidad, las amistades, la pareja y lo personal.
• Exigimos al Estado se haga cargo de cada una de las muertes que se pudieron evitar.
• Pedimos más recursos y decimos NO al desmantelamiento de oficinas gurbernamentales que apoyan a las mujeres víctimas de violencia.
• Demandamos dar seguimiento de las denuncias de desapariciones, trata de mujeres, a los casos de femicidios sin resolver, a los casos de violencia doméstica.
• Reclamamos apoyo a grupos sociales dedicados a asistir a las victimas, casas de acogidas.
• Exigimos que la policía actúe de oficio cuando ocurren estos hechos. No puede ser que si la víctima de violencia no denuncia, no puedan actuar.
• Pedimos aumentar cantidad de pulseras GPS para agresores.
• Exigimos abordar la problemática con los hombres violentos. Dejemos de validar las masculinidades violentas, todopoderosas. Hay que repensar y cuestionar: actitudes violentas, al modelo de macho que todo lo puede, al chiste fácil contra mujeres, homosexuales, trans. Si un amigo, hermano, hijo es violento, cuestiónalo. No lo dejes pasar.
Unirnos en la lucha es lo fundamental. Visibilizar, hablar y no tolerar más esta violencia basada en género.
¡BASTA DE FEMICIDIOS!
NO NOS CALLAMOS MÁS


