abril 19, 2026

BIEN POR LOS JORNALES SOLIDARIOS AUNQUE DEBEN MEJORAR LA TAREA

Master Escribe Casanova

Cuando fue creado el MIDES se generó un apoyo monetario directo para las personas más vulnerables que habían quedado en estado de total desamparo especialmente, como consecuencia o agudizada por la crisis del 2002.

Como siempre hubo errores por parte de la impericia de algunos gestores con motivaciones más políticas que sociales que condujeron los comienzos de este Ministerio, e incluso se dieron beneficiarios especialmente en el interior, que aprovechando la “oportunidad de radio sport” como decían los ciclistas, se apuntaron en la fila para recibir los beneficios aun teniendo espalda económica no declarada.

Dejo constancia que los relevamientos realizados por los estudiantes universitarios fueron una herramienta valiosa para arrancar los programas, realizando un estado de situación que hasta el presente lamentablemente sigue siendo una información imprescindible.

Por otro lado una vez que comenzó paulatinamente la recuperación comenzaron a surgir algunas oportunidades de trabajo parciales o zafrales además de los que incluía el propio MIDES, y como era incompatible acceder simultáneamente al beneficio, las personas por seguridad preferían seguir cobrando sin aceptar otros trabajos en forma legal (en forma informal podían hacerlo con lo que se estimulaba este tipo de forma de relaciona miento de trabajo).

El actual Ministerio ha levantado con buen criterio esta traba para que paulatinamente aquellos que consiguen alguna oportunidad de trabajo lo acepten e inclusive con la posibilidad a futuro de no seguir con los planes, siendo una buena forma de ir sacando gente del círculo negativo de la pobreza.
Por ejemplo en la vecina orilla existe una demanda crónica de planes que se siguen estimulando e incluso el gobierno de Macri siendo poco afín con las políticas asistenciales, fomentó y aumentó la cantidad de beneficiarios, los cuales seguramente actualmente con un gobierno de corte peronista deben seguir siendo aumentados desestimulando la famosa frase “de enseñar a pescar en lugar de regalar el pescado”.
Desde el año pasado se han puesto en ejecución los jornales solidarios por el gobierno nacional y la gestión de las Alcaldías y/o direcciones municipales, con un cometido social más que de eficiencia en el trabajo.

Sin embargo los encargados de las tareas no siempre han encontrado formas dignas para las personas que deben realizar el esfuerzo disponiendo con escasas herramientas y si bien la jornada de trabajo es acotada, no deberían estar expuestas los beneficiados a realizar tareas que no estén en consonancia con su capacidad física, o de facilidad para realizarla.

Generalmente quienes toman las decisiones del trabajo a ser realizado son funcionarios de elevada responsabilidad, con sueldos acordes a su preparación se supone, por lo tanto no nos explicamos porque despliegan equipos de personas con escasa herramientas a realizar trabajos que deben afrontar muchas veces directamente con sus manos.

En pleno siglo XXI hay trabajos que se podrían realizar simplemente aplicando un herbicida por ejemplo sin mayor esfuerzo quedando su efecto por varios meses y redistribuir a estas personas en otras tareas menos esforzadas, pero sin sacrificios personales tan evidentes.
Perfectamente podrían realizar trabajos de albañilería como ya han realizado o en su defecto de vigilancia, ya que el solo hecho de su presencia en lugares de elevada sensibilidad de la pérdida de recursos de infraestructura o cuidado de la convivencia ciudadana podría ser un plus muy bienvenido.
Por ejemplo durante las horas nocturnas podrían haber cabinas en los lugares de elevadas circulación potencial de gente, para tener un panorama que ayude a los encargados de la seguridad ciudadana a cubrir mejor la ciudad simplemente con su presencia, para desestimular el vandalismo e incluso para que los ciudadanos que salen a su empleo en horas de la noche, sientan que pueden recurrir a un tercero que estará de su lado.

Otra posibilidad de asignación de tareas podría estar relacionada a la elaboración de materiales de construcción en la zona próxima a la cancha de cinco esquinas con la ventaja de la existencia de arena como insumo sin costo, al igual que la posibilidad de comenzar a recuperar esa parte del Parque de Pando hoy totalmente olvidado.
Por lo tanto considero muy buena las oportunidades de otorgar jornales solidarios pero deben ser direccionados hacia otras tareas más necesarias y menos vulnerables físicamente sobre personas que de por sí lo son, siendo una buena oportunidad para recuperar la autoestima de muchos ciudadanos que la vida le ha pegado mal, estando dispuestos a luchar para salir del brete psicológico, económico y social donde se encuentran.

Espero que aquellos que deben tomar las resoluciones de adjudicar las tareas actúen con mente abierta y creativa, para lograr destinar los esfuerzos de esta personas hacia los puntos críticos que padece la sociedad y que quizás aquellos que tienen muchos privilegios no llegan a percibir.
Los que pagamos tributos estaremos conforme si vemos que los dineros públicos terminan ayudando a muchas personas especialmente jefas de hogar a salir de la pobreza, no así si vemos aumentar la flota de vehículos oficiales y/o a personas con escasa preparación tomando las riendas de las decisiones que nos afectan a todos y todas.

Por un país más solidario, con mayores oportunidades para los más sumergidos o postergados siempre estaremos apoyando decisiones que fomente el trabajo como la forma más digna y dignificante de salir del ostracismo social, para permitirle formar familia viendo crecer a sus hijos dignamente con alimentación, habitación, educación, salud y esparcimiento como cualquier uruguayo.