abril 19, 2026

CUALQUIER HECHO PROVOCA PELÉMICAS

Master Escribe Fuentes

Hay cosas, por insignificantes que sean, que avivan las discusiones y dan motivo a incontables opiniones en las redes sociales. Es como si mucha gente estuviera al acecho de cualquier circunstancia para opinar en apoyo a su pensamiento político. Al fin no se sabe si están mandatados por sus referentes o lo hacen por iniciativa propia. Lo concreto es que siempre están, unos para defender al gobierno otros para criticarlo. Naturalmente que es bueno que todos expresemos nuestro parecer en temas que hacen a la marcha del país. El hecho que se tenga una identificación partidaria no desacredita al opinante. Lo que me parece un exceso es buscar diferencias en cosas que carecen de importancia, y sobre las cuales no se tiene toda información para brindar una opinión fundada. Tal el caso de la situación protagonizada por el futbolista Federico Valverde, en ocasión de la entrega del pabellón nacional por parte del Presidente de la República, a la selección que nos representará en el mundial de Catar. Cuando se cumplía la ceremonia y quedaba registrado el documento fotográfico, el citado jugador, se arreglaba las medias o el calzado, y por lo tanto no estuvo presente. No aparecerá, por ende, en la foto junto a las autoridades y al resto del plantel.
Este hecho, que carece de la mínima importancia para la marcha del país, igual sirvió para agrandar un poco más la distancia que separa algunos de los sectores de las respectivas tendencias dominantes en el país. Digo algunos de los sectores, porque quiero creer que la mayoría de los partidarios tanto de la coalición gobernante como de la oposición, ocupan su tiempo en cosas más importantes.
Hubo todo tipo de comentarios. Veamos.
Algunos, creen que fue una desatención del futbolista. Se distrajo, no se percató de los que ocurría en otra parte de la cancha, con gente en ropas de calle. No se le pasó por la cabeza que iba a hacer una ceremonia En consecuencia no hubo intencionalidad y no merece que se le haga blanco de críticas, que por lo dicho serían injustas. En abono de esta postura, está la declaración del futbolista pidiendo disculpas.
Otros piensan que fue una actitud consciente, para marcar distancia con las autoridades presentes y en especial con el presidente Lacalle Pou. En base a este supuesto se le han formulado duras críticas.
A su vez hay quienes coinciden que fue una decisión de Valverde, pero lejos de criticarlo lo elogian por entender que está bien desairar al Presidente.
Todo esto sin saber cuál fue la razón. El único que tiene la verdad es Valverde. Sin embargo en base a supuestos, sin fundamento, se hace uso del hecho para llevar agua sus respectivos molinos.
Con toda razón, el lector que tiene la amabilidad y la paciencia de leer esta columna, se preguntará por qué le dedico este espacio si afirmo que es un hecho sin importancia y todavía a destiempo porque ya pasaron bastantes días. La explicación radica en que creo necesario reflexionar sobre el aprovechamiento de cualquier cosa por pequeña e insignificante que sea hacer política menor. Me parece que hay gente que se está pasando de los límites que impone la sensatez y el sentido común. La tolerancia no es sinónimo de debilidad, es la fortaleza de los que tienen convicciones firmes pero poseen la grandeza de reconocer que quienes tienen concepciones distintas también están convencidos de lo que piensan y tienen derecho a defenderlo. Creo que un poco (o un mucho) más de tolerancia sería y gran aporte a la convivencia entre nosotros.