abril 20, 2026

ARGENTINA UN REGALO Y MUCHOS URUGUAYOS ENDEUDADOS

Master Escribe Casanova

Estamos asistiendo a un fenómeno particular respecto al cruce permanente de uruguayos hacia la vecina orilla en función de las diferencias cambiarias, que se produce en forma constante, con un dólar blue que espero haya llegado a un techo de subida porque no entiendo ciertos índice existentes en la Argentina, los cuales no explicarían la inflación galopante.
Sin lugar a duda la falta de la moneda americana para cubrir los compromisos adquiridos por el gobierno anterior con el fondo internacional ha provocado la implantación de medidas que fomenten la liberación de dólares hacia el mercado e incluso inventando un billete soja, que les permitió que quienes estaban especulando con los precios internacionales han aceptado su comercialización(no nos olvidemos que al exportar 35% quedan en las arcas del gobierno).
Todas las distorsiones que se dan en la economía vecina y sin atacar el déficit fiscal y un presupuesto estatal muy alto, que no permite tener una tasa favorable y aun teniendo una baja desocupación (menor al 7%); la existencia de un elevado número de personas en forma informal sin contribución a la impositiva y una realidad del informalismo que no ayuda a licuar los compromisos asumidos, fomentando un mayor número de personas contribuyentes.
Tengo la sensación que en poco tiempo se puede dar una reversión de la realidad económica actual que le permita a este país entrar en el comercio mundial con mejores rendimientos de soja y trigo (recientemente no se ratificó el salvoconducto entre Rusia y Ucrania para sacar este cereal tan importante en la dieta mundial siendo esperable un aumento de precios importantes siendo la pampa húmeda el quinto granero del mundo), y la puesta en marcha de las reservas de gas y petróleo desde Vaca Muerta mediante un gaseoducto recientemente inaugurado, así como la producción de litio, otro elemento cuyas mayores reservas están en el triángulo de Bolivia, Argentina y Chile.
La recuperación del comercio a nivel del Mercosur que estaba muy frenado por las políticas nacionalistas de Bolsonaro y un posible acuerdo con la Comunidad Europea, aunado a las negociaciones con China incluso usando el yuan como moneda de referencia han permitido despegarse bastante de la moneda históricamente referencial, donde tiene las principales limitantes de recuperar reservas, y de a poco el dólar pierde valor o influencia en los intercambios.
En este panorama de inflación que supera anualmente los 3 dígitos los uruguayitos aprovechan la diferencia cambiaria paralela para hacer compras o gastar sin demasiadas preocupaciones, porque la brecha estimulan la seducción para cruzar el charco donde sea en la frontera común, para disfrutar un fin de semana o las vacaciones que caigan por calendario.
En auto, en avión, en bus o por ferry cruzan en forma sistemática sin reparar los gastos adicionales que implican hacer la travesía en pos de salir a comer, al teatro o simplemente recorriendo la geografía desde la Quiaca hasta Ushuaia, por cualquier parte veremos uruguayitos deslumbrados por el tipo de cambio y sin importarle si la balanza de pagos se vaya de las manos, provocando seguir engrosando el elevado número de orientales presentes en el clearing.
Porque no crean que todo es regalado como afirman los turistas ocasionales, hay costos que son en dólares como por ejemplo los hoteles o incluso los apartamentos, está muy barato el taxi , pero la comida de buena calidad no difiera demasiado con nuestro país, que ya le sabemos de la más elevada del mundo, y lo mismo podemos decir de las entradas al futbol o el teatro, todo suma y si va una familia al final del periplo verán como los regalados o endeudados son ellos y tendrán que apretarse el cinturón un largo tiempo para equilibrar la balanza familiar.

No es lo mismo salir el fin de semana a un lugar puntual y volverse, al estar todo el tiempo fuera del ámbito familiar sin pausa para reabastecerse termina obligadamente a realizar desembolsos no previstos y gastos fuera de lo planificado, que al fin y al cabo desembocan en un mayor endeudamiento.
Me hace recordar cuando íbamos al Chuy un fin de semana y los gastos al final eran elevados, además de comprar cualquier novelería que muchas veces terminaban en el rincón de un galpón.
Desde siempre las personas de clase media han hecho grandes sacrificios económicos para festejar los 15 años de sus hijas e incluso endeudándose por un tiempo largo, ahora lo hacen con mayor soltura pero pagándole un viaje a Bariloche lugar emblemático para este tipo de festejo, pero el resultado es casi similar, cuotas reiteradas acompañadas con intereses de usura por un periodo prolongado, que les quita la posibilidad de otras alternativas de disfrute familiar o en el peor de los casos entrando a una calesita sin final en el corto o mediano plazo.
Nunca me olvido en un fin de año en una playa del caribe cuando un grupo familiar había ido a festejar el cumple de la nena y todos los días hacían una colecta entre todos para permanecer alojados en el hotel, daba la sensación que de a poco iban quemando las naves porque pagaban tarjeteando y luego alguien se hará cargo o proveerá para pagar las deudas contraídas.
Por lo tanto está muy bien que nuestros compatriotas disfruten de la diferencia cambiaria y si es en familia mejor, pero no olviden que luego deben ser responsables de pagar los compromisos contraídos (esto se llama honrar las deudas), porque si no un fin de semana de placer se puede transformar en una pesadilla de varios meses.
Así que amigos lo que parece un regalo cuando los desenvolvemos puede tener un sapo envuelto y provocarnos un gran susto en el momento de amortizar las deudas y entonces terminar siendo deudores contumaces, por no haber tomado las precauciones de rigor en cuanto a las posibilidades reales de hacer frente a los compromisos asumidos.
Nos vemos en la calle Corrientes, pero no se olviden que después nos queda el resto del año para apechugar los gastos extras realizados y no siempre a caballo regalado no se le mira el pelo, puede tirarnos de un brinco si no hacemos bien los cálculos pasando a ser los regalados nosotros.