febrero 21, 2024

EN POLÍTICA NO HAY SUPLENTES TODOS PUEDEN SER NOMINADOS

Cuando elija un cuadro vean hasta los suplentes que pueden entrar, hasta los que doblan listas pueden ser designados si están en la lista o simplemente tienen las influencias necesarias, para ser convocados aunque sea un tiempo corto, lo suficiente para poner su impronta sin demasiados criterios de gestión.

En este momento están apareciendo nuevos nombres y apellidos que generalmente hace 4 años no estaban ni en el dobladillo de la hoja de votación, son personas generalmente sin trayectoria política o en carrera descendente que son nominadas, para llegar a fin de año sin demasiado ruido, mientras el resto se encarga de hacer la mayor alharaca posible, esos son los próximos candidatos.

Aparecen como sacadas de una galera de un mago personas con antecedentes muy discutibles en las funciones que cumplían hasta ayer, para asumir responsabilidades superiores y con aire de suficiencias como si la ciudadanía tuviera memoria corta ,que la tiene, pero que el periodismo debería estar atento en recordárselas .

El otro día apareció como salido de un film de recopilación histórica un joven de nombre Aparicio Saravia como responsable del IN JU, y al escucharlo no podía diferenciar su presencia de un señor que murió peleando y me recordó cuando un importante dirigente blanco me decía que problema que un Saravia estuviera en el Frente Amplio, y lo peor que es igualito al caudillo.

Lo anterior no deja de ser una anécdota, no así el actual Intendente de Canelones que realizó un lomo de burro en la entrada de Pando sobre la ruta nacional y debió eliminarlo sin reconocer el error, hoy rige los destinos de un departamento tan importante como el nuestro. Han existido situaciones como la Intendencia de Lavalleja que por solo hecho de salir de licencia Adriana Peña, su suplente se tomó todo tipo de atribuciones y le dio vuelta patas arriba la intendencia, tal es así que tuvo que suspender su licencia para volverse y que no se le desmadrara la situación.

Ustedes dirán que no deberían existir personas imprescindibles, pero por alguna razón la ciudadanía elija a uno y no a otros para determinados cargos y forma de gestión, siendo esa confianza la que se vulnera cuando quien entra comienza a realizar políticas totalmente descolgadas del titular del cargo.

Cuando la responsabilidad es compartida por varios miembros y el presidente sale se supone que quienes siguen en sus cargos se encargan de dar continuidad a las decisiones, porque de alguna manera también han sido juez y parte de cómo se venían haciéndose las cosas, e incluso quienes son parte de las minorías dejan a sus sucesores bien instruidos e informados, para seguir trabajando en igual dirección, lamentablemente muchas veces quienes sustituyen a los titulares adolecen de las mismas limitaciones que sus predecesores o si son técnicos sin aspiraciones políticas pueden hasta tener mejor desempeño.

Un ejemplo positivo se dio en Antel donde la actual presidenta la contadora Annabela Suburú de larga trayectoria en el ente se desempeñaba como gerente general y simplemente pasó a ocupar un cargo de mayor responsabilidad política, pero manteniendo su compromiso de siempre con la empresa. Normalmente se busca personas que no sean conflictivas, y respetuosos de las grandes líneas ya trazadas, como forma de llegar al final del periodo sin realizar demasiadas olas, pero sin hacer la plancha tampoco porque eso significa inmovilidad.

De los cargos que quedan acéfalos no hay dudas que los de gestión en entes o ministerios son los más difíciles de cubrir sin sufrir algún trauma por cambios de personas por más que sean de igual sector, pocas veces no se nota demasiado como por ejemplo el ministerio de salud con Salinas o la actual ministra, porque además casi todos los cuadros secundarios permanecieron en sus lugares.

Algo parecido pasó con Larrañaga o Heber aunque ya se notó más; la impronta del caudillo desaparecido no pudo ser sustituida en forma total y quizás los resultados pudieron ser mejores e incluso que con el actual titular, un ilustre desconocido hasta la asunción de Lacalle Pou, como muchos otros nombres, En general los reemplazos a nivel legislativos son más comunes y no generan demasiado alboroto, e incluso pierden muchas veces un rato largo

haciendo mención de la toma del lugar y a quien sustituyen, pareciéndose más a un amistoso futbolero de verano que a un parlamento donde la titularidad es un mandato y una responsabilidad, que no debería ser trasladada en personas a las que nadie voto o simplemente que no tiene la confianza de los sufragrantes.

Hasta el periodo anterior se daba incluso una burla a la inteligencia personal cuando los representantes hacían sentar un rato a sus suplentes en los sillones para que cobraran unos viáticos adicionales, que si no recuerdo mal era de 3000 pesos por no dejarle enfriar la silla al titular.

El ejercicio de la democracia no es un pedazo de arcilla que se pueda moldear a nuestro antojo o caprichos momentá neos, deberíamos cuidarla más, tomando decisiones serias y pensadas y sobre todo respectando la voluntad popular que les pone en un lugar de privilegio para que les represente, pero no que haga de su cargo casi una subasta de pago de favores o necesidades de sus allegados. En estos tiempos pre- electorales debemos más que nunca cumplir con la

constitución y sus limitaciones para que no pase como sucedió recientemente con el embajador Enciso que concurrió a un acto político de un candidato de su partido, pero tampoco nombrar a cualquier mequetrefe para desempeñar una tarea tan noble aunque sea por un año. La falta de personas preparadas para la función legislativa es evidente simplemente observando los currículum de nuestros representantes, antes de la dictadura jugarían en la extra, porque no les daría ni para la B y perdonen que abuse de la comparación futbolera, pero en lugares de gestión las decisiones deben ser tomadas por personas idóneas y no pueden haber fallos que hipotequen el futuro del país, demasiados errores ya hemos cometido para seguir abultando el déficit fiscal o la deuda externa, por poner malos tomadores de decisiones en el pasado reciente. El Uruguay es un país donde existe una Universidad formadora de cuadros importantes y numerosos donde abrevar e incluso desde el 1990 en las privadas también especialmente en algunas carreras, por lo tanto no hay que importar o inventar gestores, simplemente hay que hacer un relevamiento de capacidades y como a esta altura lo importante son las decisiones técnicas (los desvíos no deseado ya fueron ejecutados lamentablemente), solamente hay que elegir capacidades con elevada ética y moral.

Cuando los suplentes se ponen la camiseta dejan de serlo y reúnen los mismos atributos y responsabilidades que los titulares, por eso cuando uno integra una lista debe estar dispuesto a asumir si es llamado a actuar y para agobiar con los dichos, no corre aquello de que «no te vistas que no SOS suplente». Los votantes deberían saber que cualquiera que está en una lista al Parlamento puede asumir como sucedió hace poco con el D. T. Marcelo Saralegui, que ocupó una banca estando en un lugar alejado del titular, por lo tanto si bien las listas deberían ser más cortas para poder leerlas bien y así tener certeza de los cangrejos escondidos debajo de la piedra que pueden aparecer en cualquier momento, por votar reparando solamente en los primeros lugares(incluso solo los seduce el caudillo que va a la Presidencia y así se cola cada personaje a quien no le conocen ni los familiares). Cuidado con los suplentes , avece pueden ser lo mejor , pero muchas veces son meros recursos humanos a los que se repara para cumplir una función para la cual no están capacitados, como ha pasado y sigue pasando, burlándose de la voluntad popular y deteriorando a una robusta democracia pero que puede terminar siendo frágil por tomar estas decisiones.