ABUNDAN LOS DÓLARES Y HAY QUIENES LAVAN PARA QUE SIGA PLANCHADO
Desde hace décadas hemos escuchado reiteradamente el canturreo rural de que hay atraso cambiario y en algo se tiene razón, pero de ahí fomentar devaluaciones hay un camino que por suerte los distintos gobiernos con cierto tino no han recorrido.
No se puede cobrar al grito porque la deuda del estado es en dólares, los insumos agropecuarios en su mayoría son importados, el comercio exterior es en esa moneda que en el mundo sigue perdiendo valor, en consecuencia no alcanza solamente escuchar el reclamo de los exportadores extensivos para decidir sus oscilaciones, por ahora el mercado manda en un gobierno que se rige por sus reglas y parecido anteriormente, aunque había regulación si el equilibrio se hacía muy frágil (Estados Unidos puede inundar de dólares la plaza mundial y en ese caso solamente nos queda aumentar reservas para que no caiga más ).
Siempre ha habido una dicotomía manifiesta entre quienes apuestan a una moneda norteamericana robusta y quienes le prefieren débil, porque el mercado no tiene preconceptos y sus gestores ni alma ,ni compromiso social, siendo el lucro vil y puro sin tapujos su señal de acción; que los gobiernos se encarguen de la pesada deuda externa , de las importaciones de bienes o servicios que nosotros mientras nos preocupamos por vender al mejor precio posible en verdes convertibles, que luego se transforman en pesos para pagar en el país, la mano de obra, impuestos, insumos y servicios nacionales, y renta si la hay.
Ahora, aquellos productores que apuestan a invertir lo menos posible para obtener un producto exportable como la carne, la celulosa, la lana , la soja cuanto más pesos obtienen por iguales dólares recibidos su ganancia crece y aunque algunos luego la transformen nuevamente en dólares, ya la diferencia en parte de sus costos fue positiva.
Ustedes saben que desde que se creó un Solo Uruguay sus reclamos principales han sido bajar el costo del estado, menor peso de la energía y achicar la brecha del atraso cambiario, sin embargo a la mayoría de sus integrantes no creo que se les ocurra luchar por tener acuerdos bilaterales con los países que reciben sus exportaciones, porque existen los recargos que pueden llegar hasta un 30% de lo exportable, lo cual jamás regresa a las arcas uruguayas.
El coste de la energía se ha ido paleando con ayudas durante los periodos de eventos extremos por parte de UTE, aunque lo esperable sería la instalación de alternativas como forma de auto proveerse de un factor de producción importante en algunos rubros que utilizan maquinarias, como los tambos o riego para mejorar la oferta edáfica de agua.
Ahora si queremos bajar el costo país además de bajar las ineficiencias que se acumulan en muchas reparticiones del estado, los grandes números son los presupuestos de los ministerios del exterior, defensa y economía.
Se debería eliminar la mayor parte del servicio exterior que significa más del 40 % del presupuesto de exteriores y en divisas de otros países, cuando con oficinas y consulados en la mayor parte de los países alcanzaría en un tiempo de comunicaciones y facilidades de intercambio con los grandes bloques. Por ejemplo tiene sentido que haya una embajada por cada país en Europa, cuando los japoneses en una semana les recorren, sacan fotos y luego las miran en sus hogares, casi un turismo enciclopédico o de videos.
Nadie en su sano juicio puede negar la residualidad de la época de facto expresada en un abultado presupuesto militar que genera gastos desmedidos ´para un país chico y sin demasiados recursos, lo cual se agrava si consideramos los 400 millones anuales que aporta rentas generales al sistema jubilatorio, que arrastra una serie de beneficios adicionales que le hacen aún más oneroso para las arcas públicas.
Otra piedra en el zapato del gasto público es el presupuesto del propio Ministerio de Economía, dentro del cual está Aduanas, Casinos y DGI, todas instituciones recaudadoras , por lo tanto tendría que ser autosustentables e igual se lleva un 10% del presupuesto nacional, claro como cortan la torta se quedan con la mejor parte.
Por otro lado un país netamente exportador se supone que la entrada de divisas es constante y en algunos rubros tan notorios que comienza con la inversión inicial, por ejemplo en la industria forestal de las más grandes de la historia y continua luego con la salida de la celulosa, siendo históricamente así en la lechería.
En la soja por ejemplo solamente hay inversión productiva y luego aparecen los dólares al exportar el grano, y si será importante en nuestro balance de pagos, que el año pasado al fracasar la cosecha los coletazos negativos persisten aún.
En nuestro país se plantan 160.000 hectáreas de arroz y con excelentes rendimientos, los cuales son vendidos al exterior el 95%, por lo cual el ingreso de moneda extranjera por esta vía es anualmente importante.
Por supuesto que la carne y la lana son y han sido factores de ingreso de divisas, junto a rubros menores como los citrus e incluso algunos productos industriales, que si bien fueron creados para el consumo nacional siempre logran tener excedentes exportables, como por ejemplo fertilizantes, semillas, y hasta palmeras para que respiren mejor los japoneses.
Además los negocios inmobiliarios del campo y urbanos se cotizan en verdes, por lo cual cuando se dan un boom de la construcción o se expande la forestación comprando campos, también se produce el ingreso de monedas no autóctonas, siendo preocupación constante de las autoridades financieras el ingreso de divisas non santa en su origen como forma de pago, siendo también una forma de blanqueo de capitales de diferente procedencia.
También la actividad turística acerca monedas fuertes al mercado, teniendo un protagonismo cada día más importante con la llegada de cruceros, además de los visitantes de temporada que por suerte estamos recuperando, así como la exportación de conocimiento tecnológico que cada día más con escasa inversión material produce retornos importantes en divisas.
Un ejemplo muy claro son los servicios portuarios y de amarra, los abastecimientos de barcos, aviones, así como la propia carga o descarga de insumos importados o exportables, e incluso la logística que trabaja en el entorno del aeropuerto o el puerto, también se cotizan en moneda extranjera.
Existía una ley que limitaba los negocios en plata viva para poder regular y averiguar la procedencia de estos capitales provenientes de negocios fraudulentos o incluso del narcotráfico, aunque en muchos casos simplemente muchos inversores elijan nuestro país por las mejoras en las condiciones de inversión y la seguridad jurídica. Lamentablemente las autoridades actuales han aflojado el freno subiendo los montos no controlables obligatoriamente por la actividad bancaria y/o por los profesionales que intervengan en los negocios.
Como ven las vías de ingreso desde el exterior son varias, pero también hay escapes hacia afuera, desde la salida de turismo nacional hasta la necesidad de importación de bienes o servicios desde fuera, pasando por los compromisos asumidos de la deuda externa, que desde hace años se lleva una importante cantidad de recursos, que siendo con un dólar más barato se sufre menos.
Deberíamos aclarar un concepto que se le asocia mucho a la paridad monetaria como es la inflación y sin embargo esta puede ser baja sin contenerle con el valor del dólar, que influye pero no es determinante porque este índice está más conectado con la evolución interna de precios y salarios.
Cuando analizamos a nivel de los sectores productivos la incidencia no es similar para todos los afectados, por ejemplo aquellos productores que usan insumos externos y exportan la mayor parte de lo producido son quienes más protestan, porque serán los más bonificados al cambiar a peso lo recibido.
En la medida que los productores usan más insumos importados y utilizan técnicas con un uso de los recursos con mayor intensidad, la ecuación de dólares caros o baratos le es menos relevantes, y les perjudicara en forma más pronunciada si reciben pesos más devaluados.
La semana pasada el banco central del Uruguay bajó la tasa de interés y algunos analistas dijeron que podría achicar la brecha, pero si hubiera algún efecto en realidad sería porque al no ser tan negocio colocar pesos a interés, el dólar podría ser un buen refugio y al presionar sobre la demanda elevar su precio; aunque la plaza nacional es tan pequeña que una golondrina no hace verano, siendo casi nulo el efecto si era el esperado.
En definitiva las entradas de divisas son muy importantes para nuestro país ,hasta la de las misiones de paz que reciben los soldados o el propio Ministerio de Defensa, pero no olvidemos las erogaciones de la deuda eterna como decía Perciavalle, los insumos industriales o para el agro(especialmente petróleo, fertilizantes, plaguicidas, nylon, vehículos en general); porque al final es un balance que si se corre demasiado el pilón favorecerá a algunos pero perjudicará a otros, mejor seguir controlando la evolución del dólar de acuerdo al vaivén de la economía sin meter la nariz del Banco Central si no es imprescindible , que para eso fue creado como autoridad monetaria.
