ATROPELLO INACEPTABLE
Ha circulado por diversas redes, la fotografía que muestra el edificio central de la Universidad de la República, donde algún desvergonzado, sin pudor alguno, sustituyó del mástil el Pabellón Nacional por el de Palestina, debajo se observa la flor sin todos sus pétalos, que simboliza a los desaparecidos, dando a entender una suerte de “compromiso” de esa Casa de Estudios con estas dos “causas”. Este hecho constituye en sí mismo un atropello inaceptable, del que las autoridades públicas con el Rector en primera línea, debieran asumir sus responsabilidades, o cuando menos, ordenar la pertinente investigación administrativa, para individualizar a los responsables de tal afrenta. Esto no es, ni puede considerarse “cosa de jóvenes” que pueda dejarse pasar por alto, ni siquiera pretenderse un “ejercicio de libertad” que pueda esgrimirse. Se trata de una flagrante falta contra el principio de laicidad, pero además, una falta de respeto a uno de nuestros símbolos patrios, y a la propia institución pública, en la que no deben permitirse la colocación de otros símbolos que no sean los nacionales. Al parecer, no se ha advertido, que los edificios públicos, no pueden ser el soporte de más expresiones que las que obedezcan al interés general y donde deben flamear exclusivamente los colores de nuestra patria. La colocación de este Pabellón extranjero, en el lugar central, reservado a nuestro Pabellón Nacional, constituyó una afrenta gratuita a la ciudadanía, que deberá ser sancionada, una vez que se encuentre a los responsables, ya sea por acción u omisión. A nadie escapa que, el Rectorado no puede mirar para otro lado, pues ello demostraría cuando menos, una grave falta de autoridad, cuando no, de connivencia con lo ocurrido, lo que resultaría impensable. En su proceder reglado, las más altas autoridades de la Universidad de la República, deben aclarar lo sucedido y demostrar que sus edificios, destinados al cumplimiento de sus fines públicos, (construídos y mantenidos con recursos del Presupuesto Nacional, por todos los que contribuimos al erario público) no son “tierra de nadie” y por esa misma razón, no se los puede utilizar con fines proselitistas, ajenos por completo al interés nacional. Debieran aclarar también, por qué razón se han colocado esas flores con las que se quiere significar a los desaparecidos de la época del gobierno de facto, en el frente de tan importante edificio, como si pudieran hacer uso de esos espacios sin consecuencia alguna. Cabe preguntarse qué relación tiene lo que motiva nuestra opinión, con el recién ocurrido incidente que provocaran unos estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Recordemos que allí, en clara actitud fascista, estos ejercieron su presión tanto presencial como en redes y lograron se suspendiera la intervención de un profesor de origen judío, a quien acusaron de “sionista” y estar al servicio de Israel, cuando estaba invitado a dictar un curso de su especialidad. Este tipo de actos, no deben subestimarse y la jerarquía universitaria, debe reaccionar frente a ellos con firmeza, ya que los mismos, atentan en definitiva contra la institucionalidad democrática y republicana que debemos preservar.
| Libre de virus.www.avast.com |
