diciembre 14, 2025

“LAS OLAS Y EL VIENTO “CONDICIONAN EL TIPO SANEAMIENTO (III)

Master Escribe Casanova

Nuestra costa sigue siendo la reserva natural más valiosa de nuestro país, para quienes viven todo el año o aquellos pobladores ocasionales, que disfrutan de sus playas o sus espacios de arena, rodeada de una vegetación robusta en la medida que nos alejamos de la influencia marítima.

Desde paisajes agrestes hasta costaneras que aprietan las posibilidades de expansión de la costa, zonas arboladas o páramos arenosos, poblaciones en crecimiento continuo o territorios inexplorados, núcleos urbanos con muchos servicios hasta pueblos de pescadores sin acceso fácil a lo necesario para vivir e incluso lugares agrestes sin conexión de UTE o de OSE, hasta centros tan poblados donde la presión humana comienzan a tener efectos negativos sobre los espacios conservados.

En un país donde por suerte nuestros límites están definidos por causes permanentes de la red hidrológica y con fronteras secas poco extendidas, la opción más acostumbrada de verter los efluentes ha sido los cursos de agua, los cuales no siempre soportan la carga orgánica e incluso muestran fenómenos de eutrofización por su contenido en nutrientes o simple contaminación, por acumulación de diferentes productos nocivos al medio ambiente.

LA COSTA DE ORO ESTA SIENDO DEVALUADA

La denominación de costa de oro ya puso la vara muy alta y más si la inversión estatal en un recurso tan valioso, no ha acompañado las medidas necesarias para su acondicionamiento en general, especialmente con el cuidado de la calidad de sus aguas, arenas o entorno en general.

Actualmente los habitantes han adoptado con mayor fuerza la adopción de su vivienda secundaria como permanente aumentando la presión sobre el saneamiento, en lugares existentes o desbordando las capacidades de almacenamiento donde es inexistente.

El principal problema del estado de las playas es la ingobernabilidad de las aguas superficiales, ya sean pluviales o de los arroyos que desembocan en el río de la plata.

Desde arroyos mayores como el Carrasco, Pando, Solís chico o grande ,hasta pequeños como el sarandí , o santa lucía del este, todos arrastran materiales que fueron recibiendo en su camino siendo su carga depositada en el río, e incluso recibiendo salinidad erráticamente desde el plata.

Sin embargo las aguas acumuladas desde los centros urbanos adyacentes al río de la plata tienen una incidencia marcada en la calidad de la costa en general, primero provocando derrumbes en las zonas no protegidas, que han ido horadando el paisaje o llegando con carga contaminada a la arena, e incluso a las aguas de uso humano.

Si hacemos un recorrido somero nos encontramos una primera parte desde los arroyos Carrasco hasta el Pando donde por suerte la ubicación de la rambla ha permitido la acumulación de arena (si está cercana rompe la ola y regresa con la arena, debe llegar mansa a la orilla), siendo sus principales arroyos los responsables de desmejorar el estado de las aguas para baños.

Desde el arroyo Pando hasta el Solís Grande se suceden diferentes balnearios con un comportamiento similar al anterior, con la excepción de Atlántida donde su playa mansa es muy perjudicada por las pluviales o Villa Argentina, por la erosión costera en las barrancas contiguas al águila.

En este último caso además debemos agregar la presencia de arenas negras que tampoco ayudan a disfrutar de su playa, siendo recomendable no tomar sol por mucho tiempo especialmente sobre esta granulometría, que posee componentes que no son recomendables para la salud humana.

Sin lugar a dudas el caso más emblemático y abandonado a la suerte de las corrientes marítimas es Atlántida, donde el saneamiento existente es precario y donde no lo hay, las pluviales llegan sin freno alguno al río, habiendo deteriorado un sitio emblemático de esparcimiento y disfrute.

Hoy a la playa brava de Atlántida llega un saneamiento que vuelca su contenido en la zona de piedra lisa sin mayores reparos y que la frecuencia del oleaje existente se encarga de diluir, de cualquier forma quisiera saber que indican los parámetros de los análisis en esa zona en particular?.

En la playa mansa el manejo de las pluviales y la inexistencia de saneamiento han provocado un deterioro de las arenas y aguas de su costa sin precedente, siendo lo visible y más rechazable el estado del área circundante a la platea José Carbajal, el sabalero, que si viviera seguramente habría hecho una canción de rechazo.

Desde siempre las aguas llegan crudas a la arena e incluso el año pasado a la altura de la bajada vieja una máquina estuvo haciendo un camino en la arena para que las aguas llegaran más rápido al propio río, como si fuera un tubo de arena que no dejara infiltrar el agua; parecería medio ilusa la medida verdad?.

Hace más de 10 años la alcaldía llamó a profesionales para realizar el ordenamiento territorial y junto con un arquitecto amigo hicimos la propuesta de canalizar las pluviales hacia una zona baja construyendo unas lagunas de almacenamiento en la bajada vieja. Como no realizamos el informe pensado por no ser convocados en el llamado (otros profesionales actuaron), aunque lo propusimos al presentarnos, sin embargo hasta ahora nada se ha hecho.

No estamos diciendo que está todo mal, se realizaron bajadas de maderas accesibles por ejemplo que valoramos, pero lo esencial es la salud de la gente y en eso las autoridades de OSE y la Comuna Canaria siguen omisas.

Todos apostamos al turismo y hay muchas familias que dependen de los recursos naturales que lo permiten, deberíamos darle prioridad a su recuperación y conservación, para que las próximas generaciones puedan seguir disfrutando de un entorno tan especialmente valorado por la población en general.