EL NUNCA MÄS NO ALCANZA (II)
Tuve el privilegio de conocer a un doctor mexicano que me dijo que de mí país solo conocía las cárceles, y pasó a relatarle su periplo, aeropuerto, cárcel central, Punta Rieles, Libertad y de nuevo su emigración forzada.
El doctor Gonzalez era uno de los oradores en la plaza de Tlatelolco donde se produjo la matanza ya conocida por todos en 1968; este profesional fue indultado por el presidente Echeverría de su país, con la condición que se tomara las de Villa-Riego, a lo cual este ingenuo señor eligió Uruguay.
Mucha fue su sorpresa cuando bajó en Carrasco a un país que todavía se decía democrático y fue detenido para ser trasladado a la cárcel Central y posteriormente al penal de Libertad, (nunca entendió este señor que una cárcel llevara ese nombre), y cuando fue a juez(todavía la justicia no era militar), el doctor Echeverría le aclaró que mientras hubieran medidas prontas de seguridad su libertad estaba condicionada .
Este visitante en busca de tranquilidad volvió a errar y eligió Chile desde donde debió emigrar luego para salvaguardar su vida, pero lo que quedó demostrado es que en nuestro país el funcionamiento institucional ya estaba haciendo agua y parecería bastante claro que la represión no se instauró de un día para otro.
Durante 1973 estuve como estudiante en Paysandú y sinceramente creo que desde allí comenzó un atropello institucional de las fuerzas armadas que todos deberíamos saber, sin dejar de valorar la disolución de las cámaras como la principal acción antidemocrática sucedida en el siglo XX.
Existen lamentablemente pocas publicaciones que rescaten lo sucedido desde 1972 en la heroica (existe una publicación con este nombre que detalla lo sucedido en 1973 pero muy poco de lo anterior), donde comenzó a gestarse la necesidad de acallar las denuncias de torturas que comenzaron en el cuartel local, con la figura del Intendente Garrasino y de su secretaria.
Cuando llegué a Paysandú en 1973 no entendía porque los militares usaban como suya la camioneta rastrojera de Anibal Sampallo, quien estaba preso de estas fuerzas en plena democracia se suponía; y menos que los funcionarios de Adeom estaban con medidas de lucha por la libertad de su líder el ex-intendente Garrasino, que había sido sustituído por Belvisi del partido colorado y antes con militancia socialista.
Se acusaba al intendente destituido por la sustracción de cuadros desde la intendencia en complicidad con su secretaria y ambos fueron expuestos a prácticas de torturas que prefiero no nombrar , como forma de dejar en claro por parte de los militares que la corrupción de los representantes políticos era moneda corriente, (piensen solamente en los cuadros que faltaron en la IMM o en la Embajada uruguaya en Argentina al mando de un actual embajador y sin embargo sin consecuencias algunas).
Lamentablemente el relato ideológico que muchas veces predomina en quienes se adjudican depositarios de la verdad no lo hacen con objetividad y es muy raro que se reconozcan hechos como el descrito, donde una figura de la política tradicional fue torturado y era Jorge Batlle quien iba a llamar a sala al Ministro de Defensa Legnani, para denunciar las torturas,siendo esperable que provocara su dimisión, con la denuncia pública de los aberrantes apremios físicos,sicológicos y morales; por eso me animo a decir que lo sucedido fue en parte la causa ocasional de la disolución del parlamento.
El abordaje del pasado siempre tiene sus detractores porque se aduce que no debemos tener los ojos en la nuca y en parte para muchos protagonistas de esta horrible historia podría ser mejor.
Pero estamos muy equivocados si no tratamos de que quienes deben acercarse mediante el relato histórico de lo sucedido, no lo hagan, porque están condenados a repetir lo que nadie desea para el futuro de los uruguayos.
En el mundo están resurgiendo voces icónicas de lo peor de la historia del siglo XX , en versiones edulcoradas y tomando solo algunos aspectos, que por supuesto omiten los métodos salvajes y el costo humano provocado por esos mesías del fascismo, hoy aggiornados con cara de bambi urbano.
Nada será enterrado totalmente, por eso deberíamos estar alerta para que no prosperen líderes disolventes de la convivencia social.
No al fascismo en todas sus formas y para ello no alcanza con un nunca más, debemos repasar las causas , los errores y los horrores del pasado, para que no repitamos las vivencias de crueldad humana, que siguen apareciendo a pesar de que todo está en la memoria.
Se ve que hay muchas personas con amnesia, que apoyan e incluso votan a quienes llegan a lo más alto del poder, para imponer sus ideas totalitarias(tampoco descarto el fraude ideológico o de sufragio).
Como vieron nada se produce a nivel social por un fenómeno puntual ,son procesos largos e ingobernables, que por efectos acumulativos nos conducen a perder nuestros derechos y la salvaguardia de la vida; pero deberíamos tener claro que quienes pretenden conducir los procesos disolventes nunca muestran sus verdaderas intenciones, están solapados hasta que logran el poder y ahí sí caen con todas sus fuerza sobre la población indefensa.
Siempre he sido un defensor del estado de derecho y de la separación de los poderes para proteger a los más débiles, pero cuidado que un estado en manos de líderes inescrupulosos de objetivos totalitarios, conducen a los pueblos a la miseria y a la falta de libertad.
Por eso jamás defendería un estado donde no existan garantías de respeto a la constitución y los derechos elementales de sus ciudadanos .
Insisto con decir nunca más no alcanza, debemos insistir en conocer los procesos que dieron lugar a un camino sin regreso que costó cárcel,torturas, vidas , y desterrar la idea de que alguien iluminado pueda sentirse dueño de las opiniones o la vida de otros conciudadanos.
