mayo 29, 2026

NO ALCANZA CON MIRARPOR LA VENTANA

Román Romeo

Recientemente una representante nacional afirmó ante la prensa que desde su ventana no veía personas en situación de calle. La expresión, de carácter personal, derivó luego en distintos comentarios de otros legisladores.Quien sostiene no ver personas en situación de calle desde su ventana parece trasladar esa percepción individual a una realidad general, como si esa situación no existiera no solo frente a su domicilio, sino tampoco en el resto de Montevideo.No se trata de descalificar ni de desconocer su visión personal. Sin embargo, la afirmación resulta desacertada y fuera de contexto frente a la gravedad de una problemática que el propio gobierno nacional enfrenta bajo una “Alerta Roja”.El debate no debería centrarse en una frase aislada, sino en la necesidad de comprender la complejidad de las políticas públicas destinadas a atender las múltiples causas que llevan a miles de ciudadanos a vivir en situación de calle.El primer paso para enfrentar un problema es, precisamente, reconocerlo. Y quizás allí esté el verdadero problema de cierta política moderna: dirigentes que observan el país desde lejos, filtrado por estadísticas, discursos preparados o barrios donde la pobreza apenas pasa de largo.La ironía es inevitable. En un país donde miles de personas ven el cielo como único techo, algunos representantes parecen preocuparse más por lo que entra -o no entra- en el marco de su vista.También es justo señalar que desde el Ministerio de Desarrollo Social existe una mirada amplia sobre este tema, con acciones de coordinación interinstitucional y con voluntad política para avanzar en soluciones concretas.Sin embargo, la comunicación de la ex comunicadora, hoy legisladora, evidencia dificultades: no transmite certezas ni genera confianza en la población, ni siquiera entre quienes esperan respuestas claras de sus representantesLa palabras importan. Mucho más cuando provienen de figuras públicas. porque una frase desafortunada puede transformarse en símbolo. y en ese caso, la ventana terminó funcionando como metáfora perfecta de cierta política uruguaya : cómoda, distante y, a veces, demasiado aislada de la calle real.El desafío es profundo en una sociedad como la uruguaya, que enfrenta importantes tensiones sociales y económicas. Aun así, persiste la esperanza de que, mediante políticas públicas bien orientadas y sostenidas en el tiempo, sea posible construir una estrategia capaz de atender y revertir esta realidad.Ese debería ser el objetivo común de toda la dirigencia política. Pero también es legítimo esperar que quienes nos representan expresen mensajes claros, precisos y comprometidos con la búsqueda de las mejores soluciones para los problemas reales de la gente.          
                                               Román Romeo.