LA COMUNA NO CONTRIBUYE A PAGAR LA CONTRIBUCIÓN
ACLARACIÖN.
Este artículo fue realizado el fin de semana pasada, por lo tanto no estaba efectivizada la quita. Como hay padrones que se vencen el 8 o sea martes habrá contribuyentes que deberán pagar de cualquier manera para no perder los beneficios. Además los recursos aportados por encima del tope estipulado deben ser autorizados desde Canelones para su reutilización.
La política actual de la Comuna Canaria adolece de un baño de realidad y consideración hacia la situación predominante entre los contribuyentes, que deben hacer frente a sus obligaciones en un contexto de pandemia todavía vigente y un incremento por encima de la inflación anual del 2021.
Debo reconocer que la oposición le dio una mano importante cuando la metida de pata era evidente por la disconformidad de la población, mientras que si hubieran hecho la vista gorda en busca de un rédito político las consecuencias de rechazo les proporcionarían un montón de votos.
También es probable que no ha querido dejarle un tema a ser levantado por “Un Solo Uruguay” que siempre están atentos a los reclamos de la ciudadanía como ahora con los combustibles, por más que se diga que son Un Solo Reclamo en referencia a los precios en el surtidor.
Como siempre sucede cuando los tecnócratas toman las riendas de las decisiones se mejora la recaudación pero se pierde sensibilidad política especialmente en el segundo año de un intendente que debe asegurar su futuro político y que sabe que su prestigio se juega en este momento.
Por ejemplo pensemos: que hubiera sucedido si Montevideo hubiera tomado una decisión similar para no depender del préstamo del BID, tendríamos hordas desde el Cerro hasta Carrasco protestando y a la Economista Raffo desfilando de primera bailarina de alguna comparsa afín al Partido Nacional financiada por la Senadora Gloria Rodríguez.
A Carolina Cosse no se le escapa una liebre de esa magnitud, porque sus asesores en general también manejan lo político y su capacidad de gestión dista muchísimo respecto al Intendente canario, que reconozco ha mejorado en su discurso en cuanto a la amplitud de su espectro de adherentes, pero adolece de formación con miras a desafíos superiores.
Los aumentos de los tributos en una situación departamental tan difícil debió ponderarse de otra manera y más como dijo el propio jefe comunal cuando su compañero Andrade no pagó sus obligaciones en referencia a los contribuyentes, que deben juntar sus pesitos para pagar a comienzo de año.
Simplemente pensemos en contribuyentes de la costa donde el impacto del aumento ha sido más importante, vienen de un largo período de imposibilidad de alquilar durante la temporada o de tener ingresos por comercios o incluso por estar en el seguro, o nos hemos olvidado de una realidad de hace pocos meses, para gobernar nunca debemos ser autista y apartarnos de la sensibilidad ciudadana.
Pero lo peor está por llegar diría el preeditor de turno, porque si bien se aceptó poner un tope al aumento de la tasa complementaria de la contribución la solución no necesariamente
oculta los desequilibrios que ha provocado sobre todo en los inmuebles de baja cotización pero ubicados en zonas costeras.
Por ejemplo una casita en un balneario pequeño con un terreno bien ubicado pasó a pagar 30.000 pesos lo que significa una elevada cifra, cuando por ejemplo la recolección de residuos no pasa todos los días y la calle no tiene pavimento.
Un apartamento con entrada por 18 de julio de superficie similar en Montevideo paga la mitad para tener una referencia (zona 1), todo lo cua conl pone de manifiesto que de acuerdo a los servicios ofrecidos Canelones pasó a ser más caro que vivir en la capital (considerando el impuesto de puerta que en nuestro departamento no se cobra).
Independientemente de los valores debo alertar que quienes han efectuado el pago del aumento inicial sin tope alguno, por lo tanto quienes han asumido pagar en fecha están generando la posibilidad de un crédito a favor si luego se aprueba el tope anunciado o alguna otra quita que surja de algún acuerdo.
Otra alternativa sería esperar a que se decida cómo será el valor final a pagar con el inconveniente de quedar fuera del periodo de pago con los incentivos de contado y la paga total anual que genera un 30% de descuento.
Sin embargo se corre el riego de tener luego recargos por pagar fuera de plazo e inclusive de no tener los beneficios anunciados con bombos y platillos para adelantar el carnaval financiero en que ha caído la intendencia, el cual les obliga a tomar estas decisiones tan poco populares.
No creo que los cargos de confianza que rodean al Intendente compensen las pérdidas de adhesión ciudadana que provoca una medida tan desacertada y fuera de momento, porque el susto provocado no se va con sonrisas cómplices u promesas edulcoradas.
Además la forma de reconocer el cobro mediante la generación de un crédito adolece que necesitamos más dinero para pagar y luego el excedente queda a la espera hasta pagar un nuevo tributo, generando la pérdida de valor que se produce por la inflación.
En resumen, lo más recomendable es pagar en fecha para no perder los beneficios e inclusive que se generen recargos innecesarios, a pesar de tener que disponer de más dinero para asumir los compromisos y que luego el excedente sea devuelto como le plazca al recaudador.
Pongamos como referencia la necesidad de pedir un préstamo para poder asumir el compromiso recaudatorio y luego me devuelven dinero sin efectuarlo en el momento, el contribuyente que asumió con responsabilidad ciudadana sus compromisos debe pagar intereses por una suma que en parte quedó retenida por la comuna sin recibir compensación alguna, algo parecido con lo que sucede con el FONASA.
