mayo 2, 2026

SI LOS VIOLENTOS AVANZAN LA COMUNIDAD SE REPLIEGA

Master Escribe Casanova

Todos los días vemos o escuchamos como personas de carácter difícil o que complementan su diario vivir con violencia van ocupando espacios relevantes, y el resto de la comunidad se arrincona; dejándoles los espacios públicos y/o privados para desarrollar sus fechorías.
La violencia está en nosotros según reza en una vieja película dando a entender que lo natural es poseer esa condición en nuestras vidas y si logramos controlarle quizás pasemos a ser seres racionales, que podemos vivir en comunidad con el resto de la población aunque aparentemos más débiles.
Desde los que ostentan el poder en las altas esferas del gobierno, las empresas, los sindicatos o partidos políticos hasta el más insignificante cuida coche puede darse una expresiva y palpable forma de ejercer la violencia sobre sus semejantes, simplemente utilizando formas reídas con la convivencia, lo cual es suficiente para denigrar o maltratar a quienes son respetuosos de las normas de convivencia.
Las actitudes individuales son rechazables, pero cuando se vuelven masivas o responden a varios personajes que pretenden obtener sus caprichos a partir de actitudes de presión y/o directamente violentando a semejantes, los encargados del orden público deberían actuar sin demoras, para que no cunda los malos ejemplos, pasando a ser normal lo que no debiera.
Quisiera elevar a la opinión pública aquellos acontecimientos que no tienen una repercusión mediática o que a esta altura son aceptados como vicios de personas que amparados en su impunidad destratan a sus compatriotas, para lograr su lucro o beneficio personal.
Los sindicalistas que usan sus privilegios de ser dirigentes para estar continuamente fomentando movilizaciones, que muchas veces exceden los reclamos directos de salarios o beneficios de las formas de trabajo, para mantenerse liderando son poco confiables, no dudando en aumentar las contradicciones para cumplir sus objetivos personales.
No puede ser que quienes representen a los trabajadores desde 1985 sean siempre las mismas caritas, especialmente en los organismos con representación de los trabajadores, BPS, ANEP, para decir los más reconocibles.
Lo mismo sucede con las agrupaciones empresariales donde los nombres se repiten e incluso van rotando de una institución a otra, dejando la imagen de que son pocos o siempre los mismos los calificados para dicha tarea.
Por supuesto su relacionamiento con la política en ambos casos le llevan a ocupar cargos en los gobiernos afines sin demasiada explicaciones y volviendo a las bases si no funciona en su nuevo rol, pero jamás vuelven al llano.
Lo importante es que dicen representar las grandes mayorías cuando en realidad ni la federación o Asociación rural o el PIT-CNT son conocidos o elegidos por el voto positivo, siempre se amparan en la poca participación del resto de los involucrados, lo cual no les inhibe de tomar decisiones que produzcan enfrentamientos que pueden terminar en violencia, aunque reconozco que en los casos mencionados existe un control bastante eficiente sobre el total de los participantes directamente involucrados.
Los políticos por acción u omisión muchas veces toman o dejan de tomar resoluciones que afectan a personas que se sienten defraudados o incluso traicionados terminando en reacciones de los afectados, incontrolables sin la presencia policial.
La radicalización de las medidas económicas puede terminar en enfrentamientos que pueden comenzar sin reparos pero ir ganando en intensidad terminando en enfrentamientos sino se encuentran soluciones o revertir lo decidido.
Un caso emblemático son los deportes en especial el fútbol, donde hemos asistido a enfrentamientos con la complicidad de algunos funcionarios que hacen la vista gorda dejando pasar a los hinchas de una tribuna a otra, sin reparar en las consecuencias para el club en este caso Peñarol y la imagen del país, una vergüenza consensuada que se trasladó el domingo al Saroldi cancha de River Plate, donde un jugador casi es agredido y tuvo que pedir disculpas cuando en realidad la violencia venía de la tribuna.
Como consecuencia optamos por no ir a ver partidos de elevadas problemáticas anteriores o simplemente cuando las hinchadas son ingobernables como la de Peñarol o Nacional, o sea que los que no gusta el fútbol debemos replegarnos y fomentar el negocio de Casal mirando la televisión en nuestras casas, porque el riesgo de concurrir es alto.
Los domingos de mañana en Pando se desarrolla una feria donde los permisarios se hacen dueños y señores de la calle incluyendo la entrada de las casas, donde si no sacas el auto la noche anterior aunque tengas un enfermo no podes salir, y además debemos replegarnos en nuestras viviendas teniendo que pedir permiso para circular por entre los puestos para acceder a la feria.
Me gustaría que las autoridades apliquen la ley de feria que determina que es un negocio circunstancial, para cubrir un momento de falta de ingreso por diferentes motivos, pero que una vez solucionado debería dejar su lugar a otro compatriota con necesidades similares a las primarias de quien fue adjudicatario.
Lo más importante es que no se cumple la rotación de la calle asignada desde hace muchos años y esto perjudica a los comerciantes instalados o los habitantes permanentes, que deben ajustar sus horarios y costumbres a la existencia de la feria de 7 a 15 horas.
Seguramente si alguien quisiera vender su propiedad en las condiciones actuales deberá resignar su precio a niveles más bajos además de soportar a algunos personajes que se creen los dueños de la calle y adyacencias como me ha pasado, soportando amenazas personales por pedir no atar cuerdas en un árbol joven que trataba de cuidar.
Existen ejemplos que han mostrado una mayor violencia a nivel de la calle o en empresas privada con personas que exigen propinas en forma obligatoria e inclusiva en algunos recitales lo hacen cuando estacionamos teniendo tarifa propia y yéndose luego sin cumplir su compromiso de cuidar el vehículo.
Lo más violento ha sucedido hace pocos días en tres cruces donde existe una organización de abre puertas que reciben dinero del taxista y del pasajero, logrando una recaudación seguramente muy importante y no dejando a nadie más que hagan igual tarea o llamando a interesados.
Hace unos días un pasajero subió a un taxi y como no quería bajar lo obligaron en forma violenta a descender mediante empujones, golpes de puño e incluso punta pies de una dama cuando el pobre hombre estaba en el suelo, quisiera saber si alguien tomó alguna medida al respecto o nos encontramos con otra complicidad silenciosa, espero que el señor haya realizado la denuncia correspondiente.
Cada día más nos vamos guarneciendo en nuestras casas, rodeadas de alambradas que como si fuera un gueto, aunque no sea nuestro deseo, nuestras vidas y las relaciones sociales son cada día más problemática y podemos vernos inmersos en actos de violencias que pongan nuestras vidas en peligro, por lo tanto aunque no es la panacea nuestro hogar resulta lo más confiable para no sufrir agresión.
No hace mucho tiempo salí en bici y al pasar por el liceo Brause dos chicos me abordaron tratando de tirarme del bi-rrodado sin éxito, pero al pasar a mi lado el mayor me dio un puñetazo que me dolió varios días, haciendo que no repitiera mi paseo por ese lugar.
La calle nos resulta ajena en la medida que las autoridades no responden y nuestra única protección será esperar a que la realidad cambie, para poder compartir con el resto de la población de los espacios públicos e inclusive, los privados sin privarnos de los buenos espectáculos o viajes.
Así amigos de la murga que cantaba” vamos a la plaza para dar la talla” conmigo por ahora no cuenten, y quizás que si la realidad y la edad cronológica me lo permita volveré a compartir la milonga o cualquier otro acontecimiento si me siento seguro de no sufrir destrato alguno.