LA DEMOCRACIA TIENE VARIOS POZOS ARTESIANOS
Con lo acontecido las últimas semanas ha quedado al descubierto la vulnerabilidad de los sistemas de salvaguardia de nuestra democracia en aspectos tan básicos como la seguridad de sus ciudadanos o como en éste caso, del propio presidente de la república.
Es evidente que todos los habitantes del país estamos inmersos en un sistema de poderes paralelos legales e ilegales en la mayoría de los casos, que nos interpela como sociedad sana que deberíamos ser y ha puesto al descubierto la fragilidad de algunas instituciones, en lo que a seguridad ciudadana se refiere.
No deberíamos admitir que personajes como el señor Astesiano actúe por motus propio ante el resto de sus semejantes haciendo las tropelías más indignas, sin que siquiera funcionen los mecanismos de alerta en salvaguarda de la integridad nacional, no olvidemos que este compatriota no solo tenía la responsabilidad del presidente, también de su familia y por qué no de las decisiones o consecuencias de su percepción de la realidad, que pudiera comunicar al jefe máximo de la nación por su cercanía diaria.
Que seguridad tenemos de nuestro primer mandatario cuando pernoctaba con un señor que trabajaba haciendo mandados a intereses rusos, que utilizaban nuestro documento no sabemos con qué fines, no solo que este funcionario de confianza extrema fuera capaz de vender el alma al diablo, sino que le daba un salvoconducto para recorrerlo con el respaldo nacional.
Estimados lectores ahora sabremos cómo nos van a tratar en los aeropuertos del mundo, gracias a este desleal compatriota que armó un negocio bajo el paraguas de su cargo y dejó al descubierto que en realidad nuestro pasaporte se obtiene, como una libreta de almacén en otro tiempos, capaz que hoy exigen mucho más que una partida trucha.
Nos pondrán visas hasta para visitar los paraísos fiscales o cualquier isla en vía de ser desaparecida por el cambio climático, y las demoras serán mayores porque nos harán la trazabilidad de nuestro árbol genealógico y más si nuestro apellido termina en sky.
Cuando asumió este gobierno dijo que iba a centralizar los aspectos de seguridad ciudadana y de la propia nación en una oficina con nombre grandilocuente bajo la égida de Dr. Garceé, pero resulta que cuando este fue consultado por el Presidente y muy a su pesar, el primer mandatario dijo que eran cosas menores los antecedentes que figuraban, yo creo que para la responsabilidad que se le daba a este señor sin figurar los verdaderos eran suficientes para ir por otra persona.
Cuando realicé mi primer viaje a Europa en 1984 se me otorgó el pasaporte rojo con el cual viajé en varias oportunidades y tenía un valor superior al normal, no pagabas tasas y era muy respetado en el exterior, debiendo tener categoría A para obtenerle ya que con B no podías salir a estudiar o C que no te permitía ser empleado público.
La persona que lo expedía estaba en el Ministerio de Relaciones Exteriores y era como una oficina paralela a la de identificación civil e incluso si tenía este pasaporte no podías disponer de un segundo documento, la verdad que ignoro si este mecanismo sigue existiendo actualmente, pero su otorgamiento debería contar con la firma del Ministro Bustillo el cual por ahora no ha entrado en la conversación.
Pasaportes truchos ha habido en el pasado, por ejemplo el último que utilizó el Che Guevara era de un uruguayo de apellido Rodríguez, que se puede observar aún hoy en el museo de la revolución de la Habana.
De la misma forma durante mucho tiempo el MLN disponía de mecanismos para obtener pasaportes de sus integrantes que debían zarpar del país sobre todo a partir del año 1972 cuando se produzco su derrota militar, o sea que antes era muy común disponer de documentos apócrifos, pero actualmente con la incorporación de los chips resulta muy dificultosa su adulteración.
Es evidente que el nuevo modus operante es utilizado para tareas no solo de terrorismo, también de narcotráfico como hace poco quedó en evidencia del señor demorado en Kuwait, evidentemente porque su pasaporte tenía anormalidades.
Como dijo el impresentable de Torena o “Pato Celeste” él era Lady Di en comparación con el señor Asteciano cuyo ticket rondaba los 10.000 dólares por pasaporte, dejando en evidencia de que quienes hacían esas erogaciones no eran por motivos lúdicos evidentemente, su proceder posterior iba acompañado de la obtención de grandes sumas de dinero, gracias a la documentación obtenida.
La otra arista de lo sucedido son los servicios de seguridad del estado como salvaguardia de nuestro régimen democrático republicano que tanto se ufana el actual mandatario, existiendo innumerables acontecimientos que dejan muy mal parado a quienes responden estas personas, que se apartan fácilmente de las reglas de respecto a la constitución o de la convivencia ciudadana mediante el delito o el traspaso de sus cometidos específicos cometiendo actos reñidos con la ley.
Recuerdo a la salida de la dictadura cuando una parejita de jóvenes fueron secuestrados del bar la Giralda frente al Pereira Rosell y posteriormente ejecutados en el parque Roosbelt por un comando de seguridad que seguía realizando sus acciones en forma independiente de los mandos superiores.
Posteriormente en el gobierno de Lacalle padre luego de la visita del dictador Pinochet a nuestro país, se produce la ejecución del bioquímico Berrios, involucrado en la muerte del General Letelier y la fabricación del gas sarín, con fines terrorista apañado por el estado chileno.
Como este triste personaje entreveraba coca con alcohol su verborragia lo llevaba a hablar demasiado de sus andanzas bajo el mando del General Contreras, mano derecha del dictador, y la proximidad de investigaciones que le podían comprometer llevó a su traslado al Uruguay bajo la custodia chilena y la complicidad de agentes del servicio secreto militar de nuestro país.
Recordarán que este cautivo logró escapar y presentarse en la comisaría de Parque del Plata de donde fue recapturado por su responsables a pesar de la negativa del policía encargado de la comisaría, que incluso se vio subordinado por el jefe de policía de Canelones general Rivas que tiró un tintero sobre el acta recién realizada, que anulaba su valor documental.
Como se sabe posteriormente fue ejecutado y apareció en las arenas de la costa, aunque se decía que estaba en Europa, posteriormente los militares uruguayos Radaeli y Casella fueron procesados en Chile, pero en nuestro país los militares no permitieron su juicio, doblándole el brazo a los Ministros Brito y Ramírez de la época.
Estos crímenes en democracia dejan al descubierto la existencia de un poder independiente que no se ajusta a derecho, dejando en evidencia, vacíos de procedimientos en manos de los responsables de ciertos sectores de la seguridad nacional.
En estos casos los presidentes de turno dijeron no saber nada también, pero en el caso del chileno me cuesta pensar que Pinochet vino al Uruguay en viaje de placer, cuando se le estaba quemando la pradera por los crímenes realizados.
En el caso actual tampoco creo que el presidente sea ajeno a la trayectoria delictiva de su custodia, porque si así fuera pensaríamos lo poco responsable que ha sido en la elección de sus colaboradores, al igual que su padre con el recordado secretario Cambón que también usó su cargo para maniobras delictivas.
Aquí no se trata de dudar o no de la actitud negligente de la máxima autoridad de un país, se trata de dejar claro que se ha producido un infantilismo político cuyas consecuencias harán mella en la percepción de un Presidente que acepta en menos de una semana que cedió a las presiones de una tabacalera nacional y que consideró que su protección personal la podía ejercer una persona con estas características (ya había sido chofer de su madre y se le identifica como una persona poco reservada).
Por lo tanto quedó en evidencia los cráteres o pozos profundos sin rellenar para evitar comportamiento delictivo de los componentes de la máxima seguridad del estado, especialmente en cuanto a su independencia de acción y sobre todo a los criterios para su designación, visto los resultados obtenidos al presente.
