CUANDO EL AGUA COTIZA EN BOLSA, PUEDE QUEDAR EN POCAS MANOS (parte 1)
Escribe Taco Casanova
El 22 de marzo se hace tributo al Día Mundial del Agua y si bien sigue siendo un recurso esencial para la vida el desconocimiento de su evolución o degradación a nivel mundial hace carne cuando nos enteramos de su falta, ya no solo en zonas desérticas, en diferentes lugares donde la población tiene limitaciones de acceso a tan vital elemento.
Como tema de tan relevante importancia comencemos desde lo general hacia lo más particular, haciendo un recorrido somero y perfectible de las principales alertas que tiene el mundo hoy o que surgirán en el corto plazo, porque como afirman algunos la próxima disputa será por el agua.
Cuando se hacen estudios para verificar si hubo vida en otro planeta siempre se recurre a la existencia del agua e incluso, los aparatos que son desplegados en las superficies a explorar permiten hacer una medida directa de su existencia (espectrofotómetro de masas).
Nuestro planeta es 2/3 de agua en superficie y el resto tierra propiamente dicha, así que incluso su denominación podría ser otra, siendo 97% salina y sacando los polos solamente el 1% es agua dulce.
Por lo tanto la existencia de tecnologías que permitan desalinizar como la ósmosis inversa (la ósmosis es un proceso donde el agua migra desde zonas de bajas concentradas en sal hacía de mayor concentración a través de una membrana y este método es inverso a fuerza, y con gasto de energía), el cual hace muchos años utilizan los barcos para abastecerse en pleno mar.
Actualmente esta metodología se ha vuelto más accesible económicamente, especialmente en países como Uruguay donde la energía ha retrocedido en su costo como insumo principal, además de las mejoras en la eficiencia de la propia ósmosis, por tratamientos complementarios.
Dentro de las reservas de agua dulce deberíamos diferenciar la que encontramos en forma superficial de la subterránea y si bien existen acuíferos confinados, que no interaccionan con las fuentes de superficie; a través del ciclo hidrológico siempre existen algún grado de integración.
Los ríos o arroyos generalmente son afluentes que terminan en algún momento en el mar, en cambio los lagos o los tajamares o pólder (son tajamares sin cuenca adicional solamente se recargan con la lluvia), tienen la posibilidad de eutrofización (carga elevada de nutrientes) mayor que en los grandes ríos como nuestro Río de la Plata.
El deterioro de las masas de agua superficiales ha sido histórico por arrastre desde los suelos circundantes y/o por el agregado de residuos en forma sistemática, que van acumulando pululantes, siendo imprescindible realizar pretratamientos previos a la descarga en las vías de circulación compartidas.
En forma paralela a las grandes masas de agua salada han sido detectados ríos subterráneos en la costa del Pacífico norte, que se suman a los grandes acuíferos que nuestro país comparte con sus socios del Mercosur.
El problema mayor del acuífero Guaraní, segundo a nivel mundial es su recarga que se produce en las formaciones arenosas de Brasil y Paraguay, aunado a la sobre explotación del recurso que pueda generar un balance negativo entre entradas y salidas.
GUAY URUGUAY
En el ‘70 la gente del Galpón había puesto en escena una obra que se llamaba Guay Uruguay que trataba de cómo se habían deteriorado las relaciones económicas, sociales con las políticas, ahora lo utilizamos para alertar sobre nuestro principal sustento de la vida y por más que existen abundantes recursos humanos e institucionales dedicados al agua, creo que falta cierta centralización de las decisiones, para que el impacto sea mayor, en tiempo y forma.
Tiene que haber una gran sequía, o estar comprometido el suministro para la población o incluso los aspectos vinculados al turismo, para que las autoridades se pongan las pilas, pero siempre corriendo de atrás la liebre, cuando si hay una política de estado que no admite dos interpretaciones es el cuidado de la calidad y la disponibilidad de este vital elemento, para toda la población.
Por suerte nuestro país tiene más territorio bajo agua que de tierra y sin embargo vivimos a espalda al mar, permitiendo la pesca indiscriminada y siendo omiso a la defensa de nuestros recursos ictícolas, teniendo al presente solamente 0,7 % de nuestras 400 millas protegidas, siendo la aspiración pasar al 10% pronto para llegar al 30% que es lo frecuente en otros países.
El fin de semana pasado hemos tenido la visita de una misión de la National Geographic para realizar una introspección de nuestras aguas oceánicas frente a la costa de Rocha en función de la elevada biodiversidad, que existe de acuerdo a estudios preliminares.
El Río de la Plata mantiene elevada salinidad hasta Montevideo y luego dependiendo de la llegada de recarga desde el Paraná o Uruguay decae la presencia de sales aunque lo más importante es la trayectoria de los sedimentos que son arrastrados desde Brasil, Argentina y Uruguay, así como todos los deshechos que se van agregando en su recorrido, los cuales terminan en su mayoría en la bahía de Borombón en la vecina orilla (esto explica en parte la sustentabilidad de nuestras playas paralelas a la ruta 1 y de nuestro puerto).
Todas las miserias que terminan en el río ancho como mar desde sus afluentes en territorios continentales, así como los emisarios subacuáticos que terminan varios kilómetros hacia adentro, siguen la dinámica del Plata o sea que si hay sudestada vuelven a la costa uruguaya y en épocas normales termina cerca de San Clemente de Tuyo para ubicarles mejor.
CONTINÚA LA PRÓXIMA SEMANA
