ADMINISTRAR CON PRUDENCIA ES UNA OBLIGACIÓN
Una fuente de controversias tiene que ver con la política económica que aplica cada gobierno. Es algo natural y para nada inconveniente. Por el contrario tiene el beneficio de exponer puntos de vista, que aunque sean diferentes cada uno aporta elementos para el análisis y la reflexión. Por supuesto que hay una incidencia política porque hay un gobierno que administra y una oposición que ejerce el derecho a la discrepancia. Cada uno representa un sector dela opinión pública lo que implica y por ello debe ser respetado. Para establecer las bases de desarrollo posterior, me parece necesario hacer hincapié en que la Economía es una ciencia, y como tal tiene principios y leyes.
La Política Económica, en cambio, es la orientación que el administrador adopta para manejar los recursos que dispone. Aquí es donde surgen las distintas opciones por lo tanto el terreno en el que se presentan los debates. Un principio básico nos dice que los recursos son limitados. De ello se deduce que no todas las necesidades podrán ser cubiertas. Es válido a nivel familiar y a nivel país. Sea el país que sea, desarrollado o no, sea con un régimen socialista, capitalista o con todos los grados intermedios que se dan en el mundo. Por cierto que algunos están mejor posicionados que otros, pero en cualquier caso se torna indispensable fijar prioridades.
Si no me alcanza para todo debo decidir qué es lo que voy a atender y a qué tendré que renunciar o postergar. La función de Estado no es la de obtener superávit es sus cuentas, sino gastar en lo que es prioritario. Ahorrar en lo superfluo para destinar a lo necesario. No es una receta neoliberal, es un conducta de sentido común.
A veces se tiene la idea que los recursos públicos son ilimitados. Claramente no es así. Por ello se deben administrar con la mayor prudencia porque los excesos no los cubrirá quien incurrió en ellos, sino que deberá pagarlo la población toda, la actual, y en algunos casos la que vendrá. Es obvio que pueda haber discrepancias respecto a las opciones, pero en lo que debe haber coincidencia es en el cuidado riguroso y cristalino de su manejo. Bien gráfica es esa manida imagen de la frazada corta. Si nos tapamos la cabeza, el frío lo padecen los pies.
En ese caso hace más ruido el perjuicio de los pies que el beneficio que recibe la cabeza. La queja siempre vendrá lógicamente de los sectores que se sientan menos atendidos, sin perjuicio de a veces depende mucho de las posibilidades de difusión y de la fuerza que pudieran tener. Es necesario tener en cuenta algunos aspectos para luego tratar de ser justos en el análisis. Además de sus limitaciones económicas Uruguay tiene importantes problemas estructurales.
Alrededor del 70% de los gastos del Estado están comprometidos por el pago de sueldos, de pasividades, de intereses de la deuda pública, der manera que el margen de maniobra en materia presupuestal es muy reducido. Además debemos soportar una fuerte presión fiscal, que hace poco aconsejable incrementarla con nuevos tributos o aumento de los vigentes, y un fuerte endeudamiento que implica vulnerabilidades y un alto costo por intereses. Estos comentarios son la base para próximas entregas en las que proyecto hacer referencia a sectores y actividades que no han contado con la atención que merecen y necesitan.
Creo que hará más nítida la necesidad de evitar destinar recursos a lo superfluo, a no caer en la tentación inversiones sin el necesario estudio previo de su real necesidad y urgencia. Claro que puede resultar muy vistoso hacer una gran obra y muy tentador cortar cintas con toda la promoción que pudiera implicar, aunque no fuera una prioridad. Pero esa no es la conducta que se espera de un gobernante responsable.
