TABÁREZ, UN EDUCADOR QUE MOLDEÓ LA PIEDRA DURA
Tabárez ha trascendido su calidad de maestro para transformarse en un influyente agente social, para un sector muy difícil de transformar y que sus actitudes trascienden a toda la sociedad.
En este país muchos que se han formado en el magisterio han intentado sobrepasar su cometido específico de educador escolar y lo han hecho con éxito variado o porque no decir de acuerdo a sus características personales más que a su formación, que por supuesto ha influido para realizar motivaciones para grupos de personas ya no pequeñas, incluso con costumbres adquiridas del barrio, la casa o su entorno.
Sin duda el mayor destaque se ha dado en el propio ámbito escolar para el cual han sido formados, siendo un orgullo de este país que aún en dictadura nadie dudó de defender su profesionalismo, pero cuando trasvasan los límites de sus cometidos específicos no siempre obtienen los mejores logros.
Desde los dos hermanos Varela, uno que estableció las bases de la escuela pública y Jacobo que fue el brazo ejecutor ha habido grandes maestros, que han dejado su impronta en el Magisterio y más allá de él, pero siempre acotado a la enseñanza.
Cuando tratan de incursionar en la política han tenido una actuación regular, sin considerar algunos ejemplos donde podríamos clasificarle como muy pobres, es evidente que las características personales sobre todo de inteligencia específica no les ayudaron a conseguir consolidar sus nuevos objetivos.
Tabárez fue capaz de salir de su zona de confort para enfrentar el desafío de cambiar la cabecita y el comportamiento de jugadores de fútbol que generalmente emergen desde situaciones poco favorables, para moldear una personalidad con elevada adaptación social.
La mayoría de su materia prima era roca dura, sin embargo con la paciencia como aliada y algunos aprendizajes de manejo de grupos humanos del magisterio logró personas de bien, con motivaciones deportivas complementarias a un compromiso social que nunca se había visto, incluso por encima de sus creencias religiosas filosóficas o políticas, si las tenían.
Logró moldear comportamientos que jamás hubieran sido lo que hoy son y lo más importante que son capaces de trasmitir esos valores a las nuevas generaciones, el maestro hizo de los diferentes grupos o equipos verdaderos, con responsabilidades que trascendieron lo deportivo para influir en lo social.
Cuando pensamos en el fútbol uruguayo dirigido por personas de escasa formación personal o manipulados por quienes sí la poseen, lo esperable que solamente les interesen los privilegios que surgen de la tarea (viajes, viáticos, alguna comisión y la visibilidad pública), poco les interesan sacando algunas excepciones, la formación integral de sus deportistas y menos las motivaciones que trasciendan el cometido central ( la competencia a como sea).
Su relación más difícil la ha tenido con los periodistas, un corporativo que también retirando las excepciones siempre está al acecho de lo negativo o aquello que le de visibilidad a cualquier precio, aunado a su escasa preparación personal acuden a los bajos instintos de una población ávida por maltratar al semejante o incluso, fomenta el rechazo con un lenguaje soez cercano al estímulo de la violencia.
Siempre he afirmado que hay muchos comunicadores que usan un lenguaje belicista para referirse a la contienda deportiva, el cual es tomado literalmente por aquellos ciudadanos con necesidad de hacer catarsis con el deporte y no dudan en llevar a la tribuna o sus alrededores sus traumas, alimentados con odios que se trasforman en comportamientos de inadaptados.
Lamentablemente es evidente que el ex director técnico lo tenía claro y por eso quizás no fuera muy feliz con sus últimas declaraciones, llevando a que muchos periodistas que se mantenían neutros o incluso a favor del proceso, dejaran que sus colegas tomaran el timón del barco que estaba por naufragar.
Porque hay que decirlo claramente todo lo bueno del proceso si no es acompañado por resultados aceptables se va al fondo del tacho, es un poco como las buenas intenciones de algunos gobernantes que se preocupan por la gente en lo social, pero si no lo acompaña la economía se acaba el crédito; o ustedes piensan que el Frente Amplio hubiera perdido sin los guarismos negativos del último quinquenio de nuestra economía-
A propósito de la política creo que le hicieron mal al propio Tabárez aquellos que han mezclado sus posturas personales con sus tareas de trabajo, o incluso sacar actualmente de nuevo una actitud personal que no le favorece en referencia a una relación con su empleada doméstica.
Me preocupa más aquellos que han politizado la decisión de cesar al equipo técnico, porque de ahí a usar la figura del maestro con fines electorales hay un paso corto, e incluso llegó tarde a la elección de presidente del Frente sino seguro era candidato cantado, poniendo a muchos compatriotas del otro lado del mostrador e incluso negando los avances indiscutibles, que se lograron en aspectos superiores al deporte o la política.
El haber trasmitidos valores fundamentales para la convivencia ciudadana en un colectivo tan heterogéneo y con limitaciones educacionales, que fueron disimulando e incluso llegando a la creación de una fundación celeste, además de la actitud de muchas figuras que personalmente han hecho esfuerzos personales a favor de sentidos requerimientos desde la sociedad, a veces puntuales y en otras en forma más general; le ubican en sitio de reconocimiento nacional e internacional, por encima de otras consideraciones.
Me quedo con la formación integral y vertical que ha logrado el maestro, porque les será difícil destruirles, lo permanente será la conducta de las nuevas generaciones que ya tienen claro que “el camino es la recompensa” (no confundir con la tarjeta del BROU que tiene otros fines), para indicar la importancia del esfuerzo permanente por lograr el objetivo que se renueva, para exigir nuevos acomodamientos grupales para seguir haciendo “camino al andar”, como escribió Antonio Machado.
Los dirigentes en lugar de hacer un comunicado tan poco sensible a los logros complementarios del equipo técnico, hubieran tenido la habilidad de mantener parte los responsables de las selecciones juveniles e incluso Coito (ex integrante del equipo técnico), sería un gran reemplazo, sería menos traumático para los jugadores la ausencia del conductor técnico y humano.
Contratar técnicos caros no asegura el éxito y menos de otro país, recuerden el pasaje de Passarela para no ser redundante, mucho sueldo y pocos resultados, mejor elegir a alguien que no hipoteque los logros, tenga antecedentes motivacionales con afán ofensivo porque no hay dos lecturas, hay que ganar si queremos clasificar.
Aclaro que no estoy en contra de cualquier renovación por más traumática que sea, no acepto aquellos que se sienten atornillados a determina función rentable o no (Magglioni renunciá), la vida debe darle oportunidades a quienes hacen o han hecho bien los deberes en su profesión (descarto a Aguirre y Carrasco), pero la selección tiene una impronta demasiado exigente para improvisaciones.
Espero que los actuales dirigentes que han sido tan dubitativos en tomar las decisiones sepan nombrar a un capitán que conduzca el barco o crucero hasta Qatar 2022 sin mayores sobresaltos, aunque la tarea no le será nada fácil, ya arranca con la mayoría de los jugadores extrañando a su mentor y consejero futbolístico, espiritual, especialmente motivacional, porque cualquier traspié dará lugar a que aparezca los recuerdos cercanos o comparaciones no recomendables.
No estaría mal que la AUF le ofreciera algo parecido a lo que quería en el 2015 y el DT. con su equipo no aceptó (otro problema de los largos procesos, no hay autocrítica y los colaboradores se transforman en obsecuentes por su propia permanencia), como forma de que no se rompa bruscamente el cordón que ata a muchos jugadores y sobre todo los juveniles con el equipo técnico cesado.
Usted maestro y principalmente educador quédese tranquilo en el año de Rodó que ha logrado sembrar en una pampa de granito, y seguramente las nuevas simientes crecerán con el polvo del viento para renovar las esperanzas de los uruguayos por encima de opiniones, posiciones políticas, filosóficas o económicas, porque ha sido capaz de moldear la roca con su mensaje de superación integral de los individuos.
