mayo 4, 2026

DEFENDAMOS UNA DE LAS DEMOCRACIAS MEJORES DEL MUNDO

Master Escribe Casanova

Cuidado con los delirios de falta de respeto de las minorías y por la separación de los tres poderes del estado, o la aceptación con amplificación pública de presiones grupales o incluso individuales, pero con influencia sobre la población.
A espalda de la ciudadanía hay protagonistas que amparándose en su proteccionismo personal (incluso en los fueros de la institución a que pertenece), realizan ataques verbales hacia algunos de los poderes sin medir las consecuencias de a quienes le llega el mensaje, ya sea personas racionales o aquellas que se pretenden fuego con la primera chispa.
De la misma forma que no estuve de acuerdo cuando militantes frentistas fueron a realizar manifestaciones en apoyo al no procesamiento del ex Ministro Lorenzo tampoco acepto que hayan sectores que realizan declaraciones que atacan a las decisiones de la justicia, e incluso a integrantes de este cuerpo por sus actuaciones porque es lo básico del equilibrio institucional, aceptar los veredictos de los jueces o fiscales, porque siempre hay mecanismos de reparación de posibles iniquidades.
No escuché a nadie en ausencia de democracia poner en duda los veredictos de un juez militar que tenía sellos con los años de cárcel para 5, 10, 15, o 20 años, pero tampoco debemos aprovecharnos de esa misma democracia que nos permite opinar, para conspirar sobre sus bases poniendo en duda sus procedimientos, cuando existen todas las garantías del debido proceso.
Existen presiones de todo tipo, algunas para obtener réditos políticos o simplemente para defender el cuero de sus representantes simples infractores de la convivencia ciudadana, sean militares, policías, sindicalistas, deportistas, empresarios, políticos o simples ciudadanos con comportamientos delictivos.
Flaco favor le hacemos a nuestra institucionalidad que tanto nos costó recuperar para ponerle en un sitial elevado a nivel mundial y superior de latinoamericana, creando suspicacias sobre el proceder de los jueces y/o fiscales, siendo una ofrenda al poder judicial, con consecuencias sobre la seguridad jurídica que debe tener un país que se precie de tener los estándares más exigentes de convivencia y respeto ciudadano.
Con la existencia de las redes han aparecido formas encubiertas de ataque a los poderes públicos, que son deleznables, pero cuando se realizan a nivel personal como han hecho con el presidente del sindicato de fiscales resulta repugnante y propio de prácticas xenofóbicas que deberían estar fuera de nuestras relaciones sociales, el señor Rosas merece el respecto mayor por su esfuerzo personal como lo manifestó el Ex fiscal general, Díaz, porque las manifestaciones realizadas son una ofrenda a todos los uruguayos o querían seguir como protestaba Zitarrosa cuando cantaba ”negro, hijo de negro oriental que junta basura en un camión municipal”, eso sería de cretinos clasistas, fascismo de baja estopa.
Uruguay siempre ha sido una nación de oportunidades de ascenso social que ha permitido a emigrantes que han llegado sin nada a superarse, o a sus minorías étnicas o de opción de género o simples desplazados por circunstancias diferentes acceder a mejorar su situación personal y familiar en consecuencia.
En la década del 70 del siglo pasado, solo accedía a la Universidad un 5 % de hijos de obreros (se discutía si los empleados que pagaban impuestos para esa misma enseñanza no usufructuaban casi de ella), hoy el porcentaje de personas que se reciben con estudios terciarios provenientes de hogares que nunca tuvieron un profesional en su conformación es significativo gracias a las políticas de becas (fondo de solidaridad, la propia Universidad y algunas empresas públicas e incluso Ministerios como Ganadería hace muchísimos años, algunas asociaciones civiles como Chamangá por ejemplo o agrupamientos de colonos alemanes). No deberíamos dejar afuera las Universidades privadas donde si bien no aportan luego para el Fondo lo que es lógico por hacer un doble tributo al pagar, existen exoneraciones tributarias que le favorecen, pero es sabido que también tienen una política de becas cada día más potente, así como ayuda desde el exterior o congregaciones religiosas, origen étnico o simples contribuyentes por motivaciones personales.
Cuando bajamos a la arena de los procesos judiciales puede haber errores y eso no se discute porque el veredicto termina siendo realizado por hombres o mujeres de acuerdo a su formación, pero también saber y entender.
Pero hay que ser mal uruguayo para adjudicarle malas intenciones a los encargados de las investigaciones y más cuando no hay implicancias personales evidentes, simplemente pueden existir interpretaciones diferentes; incluso muchos operadores no han tenido aseso al expediente o información acabada de lo sucedido.
Siempre recuerdo una reunión en el barrio del Cordón (más exacto 18 de Julio de Requena a Martín C. Martínez) donde estaba el diariero, el panadero, el puestero y todo un vario pinto del lugar (no había cuida coche en esa época), para homenajear a un vecino que había sido nombrado en el Tribunal de Apelaciones y estaba pletórico de felicidad, habiendo salido joven desde su Artigas natal.
Cuando hizo su discurso a los vecinos que le acompañábamos solidariamente realmente fue bastante largo y tedioso para la mayoría de los concurrentes, sin embargo me causó sorpresa cuando dijo “cuando uno debe decidir está solo frente a las leyes y Dios”, rompiendo un prejuicio personal de separación religiosa de las decisiones, pero nadie puso en tela de juicio su derecho a sostener sus veredictos de acuerdo a sus convicciones. Sin embargo con el protagonismo actual de la iglesia le sería imposible sostener su posición religiosa frente a temas como el aborto o la eutanasia si existiera, siendo necesario que se despojara de sus creencias personales o hacer un pedido de conciencia como hacen los médicos apartándose de la causa.
Veamos algunos ejemplos que ameritan nuestro rechazo del comportamiento de algunos representantes de la ciudadanía, políticos, sindicalistas, empresarios y hasta el propio presidente por omisión más que por declaración.
Cuando la principal figura nacional se reúne con los representantes de los presos de la cárcel de Domingo Arena comete la omisión de no aclarar ante la opinión pública que no son presos políticos, son procesados por crímenes de lesa humanidad amparados en el poder de un estado fallido en la defensa de sus ciudadanos, por lo tanto convalidó una afirmación que le quita puntos a nuestra democracia a nivel internacional. Que pasaría si algunos sindicalistas atentan contra la propiedad privada y de acuerdo a la ley van presos, son por motivaciones políticas o simple infracción de las leyes existentes con las garantías del caso.
Cuando algunos representantes del Frente Amplio salen a atacar a un periodista por su proceder poniéndole en contra de mucha gente que confía en sus manifestaciones, están estimulando una cierta violencia personal e incluso atropellando la libertad de prensa, sostén insustituible y sin límites de nuestro marco jurídico.
Si el periodista cometió un delito será la justicia la que actuará y nadie debería torcer la opinión de la ciudadanía hacia un lado u otro, como tampoco ningún representante del oficialista debería emitir posición alguna, no le hace bien a las decisiones posteriores y crea un clima paralelo de enfrentamiento innecesario.
Lo peor de lo sucedido en los últimos días ha sido ante la desaparición física del General Juan Carlos Gómez; querer culpar a la justicia por su procesamiento durante tres años como responsable de la muerte de Gomensoro. Una persona que conocí y puedo afirmar que nunca levantó un arma contra nadie, sí era tupamaro, su función era política y de propagación ideológica, pero al igual que su hermano fueron asesinados sin juicio o leyes que le aseguraran un proceso con garantías constitucionales y algún día sabremos realmente las motivaciones que llevaron al Coronel Gavasso a realizar tan denigrante crimen e incluso quienes fueron sus cómplices en tan repugnante desenlace.
En este caso si se equivocó la justicia luego ratificó su decisión y si bien el daño personal fue grave las garantías del proceso permitieron que la equivocación no fuera mayor, gracias también es justo decir a la lucha de sus familiares que en todo momento aseguraban que era inocente.
Resulta más condenable aún la actitud de la corporación militar que dejó que un integrante de su núcleo superior pagara un crimen que no había cometido aún existiendo algunas declaraciones de otros actuales presos, que afirmaban el desenlace en manos de Gavasso por torturas.
En resumen cualquier síntoma de ataque a un poder del estado es un atropello directo a nuestra democracia y si es al poder Judicial es aún peor porque es la última muralla de contención de nuestras iniquidades sociales, políticas y económicas, la seguridad jurídica es lo que nos permite existir como nación que asegura los derechos y deberes a todos los habitantes del país sin distinción de diferencia alguna, por más que se pueda equivocar en algún proceder.
Tampoco los otros poderes cumplen con todos los preceptos constitucionales y nadie se rasga las vestiduras, simplemente esperamos el momento de votar para influir en la elección de los actores que tomaran las nuevas decisiones.
No olvidemos que las leyes las realizan los legisladores, el ejecutivo las aprueba y el poder judicial, las interpreta al aplicarlas con la participación de la defensa y el acusador, nunca hay una sola campana, aunque lo importante siguen siendo las pruebas aportadas por la policía o los propios fiscales, siendo el juez quien refrenda o no lo actuado, así que garantías existen.
Por lo tanto señores integrantes de los otros poderes dejen trabajar tranquilo al poder judicial y a los fiscales no prejuzguen y sean oportunistas con los errores que pueden darse para obtener réditos políticos, sociales o económicos.
No descansemos hasta que nuestra democracia sea de las mejores del mundo e inclusive en puestos aún menores que los actuales que ya son muy buenos, y recuerden sobre todo los jóvenes, no es necesario perderla para valorar su importancia en la convivencia y desarrollo de una sociedad armónica, equilibrada y cada día más justa