ADIÓS CARNAVAL PROMETO VOLVER DE NUEVO
Siempre las murgas o los conjuntos de carnaval entonan en sus despedidas hasta el otro carnaval, en una clara alusión de su deseo de un adiós con mensaje de volver, en cualquier momento y si es en el próximo festejo mejor.
Sin embargo este año su actuación ha estado teñido por una fuerte politización que no es la novedad, lo extraño ha sido su toma de partido por una opción en forma tan explícita, sin reparar en un alto porcentaje de la población que con todo derecho han tomado posición por la otra, una lástima como una actividad tan importante para nuestra uruguayés, la han hayan teñido de rosado e incluso usando la imagen de la pantera rosa que poco tiene que ver con nuestra idiosincrasia (hasta el pato celeste es más auténtico uruguayo, por más que los defensores de esa opción no quieran contaminarse con tan denostado personaje).
El flaco Raúl Castro llegó a decir que no se puede subir al tablado como si fuera un comité de base y viniendo de quien viene, un militante de las causas populares desde siempre e incluso con un compromiso político público, que le llevó incluso a salir a defender a Martínez en el balotage.
Quiero recordar que una murga llegó a repartir pancartas con el SI para luego reclamar al público que acompañara su arenga levantando su trozo de cartón pintado de rosado en alusión al referéndum.
Por mas que pueda coincidir en algunos aspectos negativos en el contenido de la ley específicamente dentro de los 135 artículos no puedo aceptar cualquier tipo de forma para convencer, no me queda claro a quien, porque si las personas que van a votar el NO están presentes es una ofensa y si no lo están que debe ser lo más probable, es como tirar comida en un chiquero, los más fuertes comerán la porción mayor y los débiles seguirán acumulando bronca por no ser considerados o peor aún pensar que venían a un espectáculo para pasar un buen rato, que se les transformó en pesadilla.
Esta forma de visualizar el carnaval responde a la necesidad de tratar de estar del lado de una parte de la gente agradando le al compartir sus deseos y desplazando al resto que no sienten a esta manifestación popular como suya, pero sin llegar a hipotecar su visión social aplaudiendo como focas sin estar de acuerdo.
Alguien dijo hace muchos años que había conjuntos de carnaval que cantaban con la izquierda y cobraban con la derecha en clara alusión a la contradicción actual donde la circulación monetaria es casi como en el fútbol con pases costoso de algunos jugadores que muy profesionalmente; cantan lo que dice el libreto porque la paga es realmente considerable.
De cualquier manera la esencia del carnaval permanece por encima de los años coyunturales y espero que para el año que viene bajen los compromisos políticos hasta el 2024, donde seguramente resurgen con mayor fuerza,
Como carnavalero desde muy joven, puedo asegurar que la realidad actual se revertirá porque es insostenible y como se dice ahora nadie como sucede en el teatro, puede estar varios años en son de crispación y actuando solamente para quienes se sienten identificados con lo que se dice, porque en un país tan chico no se puede dejar tanta gente que puede pensar diferente fuera de la fiesta, porque es eso, ni más ni menos.
A nadie se le ocurre hacer un espectáculo tan politizado que sea para una parte del espectro social con posibilidad de concurrir, solamente algunas circunstancias muy particulares pueden justificar tanta inclinación y lo peor con agravios personales, que poco ayudan a la convivencia de todos los uruguayos.
Solamente un ejemplo de la murga ganadora que no tenía necesidad de recurrir a golpes tan de baja estopa como referirse al presidente como soretito blanco, por más que fuera en forma alegórica, es la figura de nuestro máximo gobernante y por más que personalmente no me caiga simpático e incluso le considero soberbio en muchas manifestaciones, no merece que nadie se ría mezclando tirria con un chiste fácil, como diría la Legrand ,así no (estará con el si la señora ?).
Sin embargo “no todo está perdido”, porque si bien la Catalina sigue el mismo derrotero hay un momento donde Rafa Cotelo y Yamandú Cardozo hacen un pasaje muy logrado, cuando se presentan como defensores de causas opuestas en relación a Mujica, que dicho de paso estaba presente y el actual presidente, con sus respectivas familias , creo que fue un contrapunto de buen nivel.
Convengamos que desde siempre los conjuntos han tenido una visión muy crítica de la realidad pasada y han metido el cuchillo en el hueso, sin llegar a denostar a la persona por sus actividades familiares o privadas, convengamos que hay un gran trecho.
El problema es cuando las letras abordan una sola mirada de la realidad dejando de lado hechos o personajes que bien podrían ser abordados; como ejemplo de comportamientos rechazables e incluso tratados con ironía, para decir uno reciente, nadie dijo nada del desempeño del señor Cendoya en la URSEC e incluso en su designación por el MPP que no lo bajó hasta que ha sido enjuiciado.(que lindo un cuplé de naranjito del mundial de España, recuerdan), en la figura de este señor tratando de ocultar documentos, etc., etc., pero de este representante de izquierda nadie tuvo tiempo de ocuparse este año.
Entiendo la dificultad actual que tienen los libretistas cuando empiezan a autocensurarse en los temas de género, raciales, comportamientos sexuales, habiendo sido los caballitos de batalla durante décadas, como forma de lograr una sonrisa cómplice, porque sabían que el público a pesar de haber muchos compatriotas que sufrían con la sátira a su comportamiento; incluso igual participaban y con un gran sentido del humor muchos integraban conjuntos, tratando de no sentirse afectados aunque en el fondo lo fueran.
Ahora hacen muchos alegatos en defensa de las minorías, de las mujeres con sus desgracia de seguir siendo atacadas por quienes les consideran un objeto sexual y dueños de su voluntad a pesar de no contar con su consentimiento, mostrando un instinto animal que les debería apartar de los seres racionales, y son mujeres las que lo dicen (Emilia Díaz, Ximena Márquez o Carolina Pastorino, amiga y compañera de trabajo).
De cualquier manera los letristas podrían recurrir a las temáticas del diario vivir sin tener la necesidad de burlarse de sus semejantes, existen temáticas que dan para volver a reír y personajes que son sacados de una historietas en lugar de carne con hueso, verdaderos payasos del acontecer nacional (el amigo de la Vicepresidenta, Cristino, Valenti con sus navegantes naufragando,Salles con el enano protestando en un ataúd, el presidente de Peñarol, Ruglio, Bustillo, Cardozo o Sanabria, etc, etc).
Cuando comencé a ver carnaval en la década del 60 era muy difícil entender las letras, especialmente de las murgas, un coro desafinado, donde eran cantores improvisados que se pisaban continuamente (no quiero saber lo que serían bailando) y lo que nos llegaba si no éramos buenos lectores de sus gesticulaciones, era muy poco; de igual forma la crítica estaba al comienzo y en la retirada, un mensaje al corazón e incluso alguna que todavía recordamos como obras muy bien armadas( la de los barrios , los patos que se marchan o la de los pájaros).
Comenzábamos a entender un poco más cuando venía el cuplé, donde uno o más personajes cantaban en solitario o de acuerdo a un número bajo de voces, ahí aparecía la parte delirante porque cualquier motivo servía de referencia para hacer reír, desde un colchón (no confundir con el de Sendic) de los Asaltantes con Almada de Telecataplum como solista, la francesa periodista que fue secuestrada, arturito con el loco Ramela de los Diablos Verdes escrita por el corto Buscaglia, y lo más logrado el de la computadora de la Soberana escrita por José Pepe Alanís (murió en Suecia donde estuvo exiliado trabajando en una biblioteca, habiendo regresado luego del ‘85 a sacar a su murga con poco éxito y donde actuaban mis conocidos Rodolfo Silveira doctor del Clemente Estable y actualmente en el directorio de UTEC y mi alumna Ing., Agr. Silvia Guerra).
Podría hacer una lista larga de cuplé que recuerdo, pero la diferencia fue que para comienzo de los ‘70 se comenzó a una politización clara de las murgas de la Teja por
un lado y las de la Unión por otras, sin embargo las primeras eran las que sacaban la bandera de la esperanza mientras que las segunda, seguían con sus versos chabacanos hasta inclusive de mal gusto.
No quisiera olvidarme de algunas agrupaciones con muy buenos letristas como Modernell (el gauchito del talud fue sus gran personaje) que escribía para la Milonga Nacional y otros grupos que se mantenían en un equilibrio inestable, pero fieles a un estilo de murga, murga, como decía el gran Tito Pastrana con su Nueva Milonga.
Luego la dictadura con su censura permanente, aunque como en España con el carnaval de Cádiz no pudo ni Franco, de igual manera ahí si que el ingenio popular trazó unos límites de complicidad con el público mayores a lo que se plasmaba en el libreto.
Recuerdo un chiste del gran Roberto Barry que le costó la cana “dos perros flacos se encuentran en la frontera, uno desde argentina y el otro desde Uruguay. El oriental le pregunta para donde iba y porque, a lo que el argentino le manifestó que estaba muerto de hambre y quería cruzar, inmediatamente el uruguayo le contestó peor a mi no me dejan ni ladrar.
Al resurgir la democracia hubo buenos espectáculos y paulatinamente se fueron incorporando gente del teatro o la televisión al carnaval y viceversa, hasta nuestros días donde la sinergia es muy fuerte e incluso es una lástima que tengan que defender libretos tan panfletarios artistas consagrados de nuestro país.
En alguna ocasión les cuento sobre el carnaval de nuestra ciudad donde había una murga que se denominaba “sácale lo desparejo” comandado por Atilio a quien una vez le comenté que si le sacábamos lo que discordaba quedaba muy poco del original, quizás como los Cubanitos de Pando que era un trío.
Espero que para el año que viene siga el carnaval más largo del mundo, con propuestas mejor pensadas y diferentes, donde la crítica con desenfado no ataque a las personas físicas y si su comportamiento en la sociedad, sin miramiento por quienes nos están engañando la ingenuidad de un pueblo que pone toda su confianza y muchas veces es traicionado.
Capaz que ahora que hay tanta emigrantes puedan incorporar otros personajes con sus características diferentes en cuanto a vivencias y musicalidad; solamente imaginen los que serían varios cubanos en una revista o comparsa (una vez en Cuba fui a ver un espectáculo de la historia del tambor, que era muy parecido a una comparsa uruguaya), o sea que había que integrar a los nuevos uruguayos para mejorar la oferta. Hay un desfile de Scola de Zamba y va mucha gente, podríamos aprovechar para que desfilen integrantes de otros países hermanos latinoamericanos.
Hasta siempre carnaval prometo seguir siéndote fiel si la vida me da la oportunidad, pero a quienes escriben y/o actúan por favor mayor ecuanimidad para que todos nos podamos sentir representados, y que nunca se apaguen del todo las bombitas amarillas como canta Jaime.
