junio 18, 2026

MALA GESTIÓN DE LOS DINEROS PÚBLICOS POR GESTORES PERMEABLES O SIN FORMACIÓN

Master Escribe Casanova

Un gobernante sin imaginación actúa como un tren sin apartarse de sus rieles, aunque estando bien asesorado puede disimular su ignorancia especialmente para actuar en un sistema muy complicado, para tener decisiones de acuerdo al compromiso asumido.
El problema mayor es si es permeable a las presiones por gente que le rodea o que se vean beneficiados o afectados, por sus avances hacia un lado u otro, especialmente cuando están en juegos intereses económicos.
Un ejecutivo o un gobernante con poder debería utilizar esta situación coyuntural a favor de los más desprotegidos y sin embargo predominan los intereses de las personas o grupos de mayor incidencia en las determinaciones de los resultados, aunque siempre termina el patrimonio estatal pagando los platos rotos.
Es muy fácil ser tomador de grandes inversiones o endeudamientos sin mayor estudio crítico de los posibles resultados si no es el propio bolsillo el que debe respaldar los resultados, siendo más peligroso aún la permutabilidad frente a posibles incentivos, amiguismos o incluso beneficios personales, siendo en este último caso condenado por ley por aunar el interés general con el personal.
Simplemente piensen cuales han sido los gobernantes que han ejercido sus periodos sin contraer más deuda externa y/o endeudamiento que trascienda su etapa de gobernante, dejando pasivos que no solo son difíciles de pagar, sino que no dejan posibilidad del desarrollo de políticas públicas diferentes a las anteriores, ya que parte del presupuesto ya está comprometido.
Como está organizado el estado uruguayo y las leyes que protegen las transacciones elevadas para transitar el camino del bochorno o escarnio público no se actúa solo, debe existir acuerdos de respecto a la autoridad o incluso acciones compartidas entre los jerarcas y sus colaboradores, que no tienen que ser de particular confianza, pueden ser funcionarios de carrera que respondan con su espertis no siempre al servicio de la institución.
Como aquella época de los servidores públicos fue desapareciendo, hoy debemos confiar en los instrumentos electrónicos y a la existencia de un marco regulatorio que caracteriza a nuestro país como ejemplo a nivel regional, siendo el TOCAF un instrumento excelente aunque no es la panacea.
Por ejemplo, uno de los cargos más apetitosos de los administradores es la de jefe de compras, y si es en la empresa privada donde las restricciones son menores más aún, y si no me creen hagan un repaso de algunos (por suerte los menos) de aquellos ciudadanos que han ocupado dichos cargos por largo tiempo y fíjense en su patrimonio, es muy parecido con fiscalizadores de grandes obras o del comercio exterior (aduaneros, inspectores de diferentes reparticiones).
Dentro de la administración hay dudas hasta de los concursos para ascensos, de igual forma las licitaciones de gran porte pueden contener vicios de forma o simplemente ser como anillo al dedo para algunas empresas siempre dentro de la legalidad y no levantar sospecha alguna si algún competidor no protesta, o incluso puede darse acuerdo entre algunos empresarios para presentarse en forma coordinada a ciertos presupuestos mientras sus competidores lo hacen a otros sin pisarse la piola para lograr grandes ganancias .
Por ejemplo, si licito servicio de pasajeros para todas las escuelas del país es muy factible que aquellas empresas que tocan más ciudades con sus recorridos tengan mayor chance de ganar, y que no pase como sucedía hace unos 10 años donde COPSA iba a ser traslados a Artigas para ANEP.
De todas las licitaciones difíciles de controlar y de obtener ventajosas condiciones para el comprador sin duda la obra pública vial es la más cuestionada, primero porque los oferentes son siempre los mismos e incluso han ido especializando el tipo de obra que acomete cada una, por ejemplo la mayor parte de los puentes es adjudicada por una sola empresa.
Para ser un buen jerarca de lo público no alcanza haber obtenido votos, ya que generalmente quienes le prestaron su confianza no sabían previamente de sus condiciones para cargos de gestión, por eso mejor que sean profesionales de larga trayectoria y si son en la misma
empresa mejor, como sucede generalmente en la actividad privada o en su defecto llamar a concurso como se ha hecho para los mandos medios.
De cualquier manera nunca está asegurada la valorización ética y moral del designado y por más que pasa por el filtro de los representantes para su venia, generalmente es más política que de cualidades personales para el cargo las determinantes en su designación.
Además falta la conducta de quienes entran por la ventana como asesores designados, muchas veces toman responsabilidades que no le competen aprovechando las ineptitudes del titular o en complicidad con éste, como ha sucedido recientemente con el Ministro Cardozo.
Por ejemplo ustedes piensan que Sendic tomaba sus decisiones en la soledad de su escritorio, o habían muchas personas de su entorno que le aconsejaban o incluso hasta actuaban en forma unipersonal contribuyendo a errores, que luego se visualizan como exclusivamente del presidente del ente.
Ustedes creen que en la decisión de entregar nuestro puerto por 60 años solamente Heber fue él que tomó la decisión o contó con el respaldo del resto del espectro político de a coalición, quizás en el caso de UPM algunas firmas de Toma fueran a título expreso sin consulta, por no representar a grupo político alguno u sector dentro del Frente Amplio, pero en general las grandes decisiones son en equipo.
Muchas veces ni llega a las autoridades del momento y son las oficinas especializadas las responsables, recuerdo siendo asesor de Agronomía en un cambio de 15 vehículos con un grupo automotor importante, que la evaluación de los usados la hicieron un sábado el jefe de transporte y la jefa de compras llegando al acuerdo posteriormente. Como había un vehículo viejo en Salto que había incluido y no aparecía en la licitación logré anularla y así desarmar el paquete prolijamente armado con el vendedor. Posteriormente salió un decreto de Jorge Batlle que trancó las importaciones logrando que me criticaron los permisibles porque se perdieron la coima y los usuarios de los vehículos porque había demorado el cambio a nuevo de los vehículos, pero quedé con mi conciencia a salvo y aguantando el chaparrón de críticas sin decir nada, porque tenía que haber echado a los funcionarios, aunque era difícil de verificar.
Otro problema con dificultades de control se da con las ampliaciones que se dan posteriormente y pueden llegar a 100% del valor acordado, habiendo sido una forma de vulnerar el menor precio presentado en la licitación, con lo cual se perjudica a los competidores.
Luego de finalizada la obra debe asegurarse su garantía por 10 años en la mayoría de los emprendimientos. Sin embargo por desaparición de algunas empresas o simplemente por negligencia de los contratantes no se realiza el reclamo.
Al poco tiempo de realizado el puente sobre el arroyo Pando o recientemente el cruce de la Ruta 11 con la 8 hemos observado continuos arreglos y actualmente una ampliación con reforzamiento de su estructura, demostrando que las obras anteriores carecieron de los requisitos exigidos de una obra sin defectos constructivos.
Generalmente es más fácil pagar de nuevo las obras necesarias o no reclamar con imaginación los arreglos de los caminos secundarios, que reciben parte del tráfico que pagó su peaje a cambio de una buena ruta.
Los camiones y vehículos que desvían por la Ruta 8 vieja están haciendo un uso adicional de una carretera que debería ser pagada por el concesionario, incluso la calle Peluffo que es utilizada por camiones que van a los frigoríficos de la zona.
No se pueden distraer recursos del presupuesto en arreglos con una empresa privada que ya tiene adjudicado otras obras y no resuelve los daños que producen los vehículos de carga en una carretera sin mejoras adecuadas, para sostener el tránsito paralelo a la ruta principal.
A esta altura no me extraña que la obra pública como ha pasado en el periodo anterior siga siendo el talón de aquellos del mal manejo de recursos en favor de empresas y empresarios, que siguen siendo figuritas repetidas y hacen pensar que la existencia de sobre costos o incluso incentivos personales pueden estar a la orden del día, mientras cuenten con la falta de formación por ignorancia de sus competencias de las autoridades de turno, independientemente del Partido en el poder.