abril 27, 2026

LOS CAMBIOS QUE EL FUTURO NOS DEMANDA

Master Escribe Cardozo

A veces el hecho de estar atentos a las exigencias y apuros que nos reclama la vida cotidiana, nos hace perder de vista la necesidad de encarar los cambio necesarios para que el futuro nos encuentre preparados a fin de enfrentar los nuevos desafíos.
El tiempo pasa inexorablemente, y cada época tiene cambios respecto a las anteriores, lo que implica replantear conceptos y tener la capacidad de responder a nuevos requerimientos.
No siempre es sencillo. Estar adaptado a una realidad, produce cierta comodidad, por lo que toda alteración a ese estado exige un esfuerzo que muchas veces nos cuesta.
Cuando esos cambios traen consigo beneficios tangibles, son bienvenidos. Hoy contamos con una variedad de artículos que hacen más simple y llevadera muchas tareas domésticas, otros que facilitan entre otras, las comunicaciones, los transportes, las transacciones. A su vez, los adelantos científicos constituyen un elemento fundamental para la humanidad. El ejemplo de la respuesta de la comunidad científica internacional ante la aparición de la pandemia, con la creación de vacunas en varios países casi simultáneamente, y en el tratamiento y prevención de la enfermedad, son ejemplos de lo altamente positivo que significa una evolución en este campo. Seguramente en otros tiempos hubiera sido mucho más costoso aún, en vidas humanas y en secuelas.
Pero cuando se trata de alterar algunas estructuras que para algunos son una especie de monstruos sagrados, aparecen las dificultades, las oposiciones, los debates.
Cuando se trata de este tipo de cambios, lo primero es tener conciencia en la necesidad de hacerlos. Lo segundo será tener claro el contenido, en qué consisten, a qué apuntan. Lo tercero, buscar el mayor consenso posible, porque en la medida que involucre a la sociedad en su conjunto, ello es sumamente importante.
En Uruguay nos debemos algunos cambios que son imprescindibles y una vez dirimido el tema de la LUC, habrá que encarar. Algunos sobresalen nítidamente, tal el caso de la reforma de la seguridad social y de la educación. No son los únicos, pero sin duda son los más trascendentes.
El panorama para su tratamiento es muy difícil por dos razones fundamentales: la primera por lo complejo de los temas en sí además de lo que significan para el futuro. La segunda porque lograr un consenso a nivel político, a primera vista, no parece una tarea sencilla.
En ambos casos existen ya estudios técnicos, pero también ya asoman discrepancias, no ya de forma sino desde la óptica política y más aún ideológica. Y esto es un problema. No son temas coyunturales, son de fondo que tendrán incidencia en la vida de los uruguayos, no sólo en los próximos años, sino más bien en las próximas décadas.
Esto no puede ser responsabilidad de un solo partido, ni de una sola coalición, ni de un gobierno. Debe ser responsabilidad de todos. Del sistema político en su conjunto, de las organizaciones sociales. No quiere decir unanimidades, porque ya no creo en las utopías, pero sí grandes mayorías. No hubo unanimidades para las vacunas contra el Covid, así que menos podrá haberlas para estos temas Pero si se alcanzara un gran consenso nacional sería la mejor demostración de madurez y de responsabilidad con que actuaron las generaciones actuales para legar a las que vendrán los instrumentos necesarios para tener un retiro digno y una educación de calidad.