abril 19, 2026

JAURÍAS CON O SIN PROPIEDAD RESPONSABLE

Master Escribe Casanova

Desde que tengo uso de razón me han dicho que los perros son los mejores amigos del hombre, pero debo decirles que viendo ciertos comportamientos de estos animales esa frase no siempre se cumple e incluso en muchas situaciones especialmente, cuando actúan como jaurías o están alterados por hambre o rabia son difíciles de manejar su ira.
Mi primera experiencia perruna fue en el campo con un animal llamado Verdún que en su trabajo de rodear las vacas del tambo le arrancó parte de la cola de una pobre lechera que ya casi no dio más leche (le sacaba 2 litros solamente y fue mi única experiencia de ordeñe a codillo o sea con el dedo mayor encerrado en la mano sobre la ubre) e incluso no podía ni correr las moscas en verano típico problema de los tambos.
Luego tuve en la ciudad diferentes perros de distintos tamaños o/y razas pero que nunca terminaron bien, por ejemplo el que traje de campaña en el primer fin de año se perdió por los cohetes y lo rescaté 6 meses después, siendo su final la perrera que todos rechazábamos, otro se murió de tifus, otro se descaderó al tirarse de una escalera, y el más romántico se fue detrás de una perrita que conquistó su corazón. Por eso como decía el Malevo no me dedico a tener perros, ni siquiera de alambre como cantaba Zitarrosa, para que no se me muera de hambre, e incluso he sufrido sus embates sin tener responsabilidad sobre el animal.
Un canino con hambre es capaz de hacer cualquier esfuerzo para conseguir su alimento e incluso atacar a otro animal sin piedad, me pasó una vez que dejé un vehículo frente a mi casa con restos de comida y en la mañana cuando iba cerca del km 21 quise frenar y era imposible, pensé que me habían querido robar el rodado e incluso hice la denuncia policial por consejo de los mecánicos.
Al poco tiempo detecté algo similar cuando vi dos perros haciendo todo lo posible por introducirse al auto, corroborando que en realidad lo que había pasado era que al igual que la primera vez querían introducirse por dentro del guardabarros y en su afán desesperado cortaban cables de frenos sin lograr su objetivo, pero poniendo en peligro la circulación posterior.
Muchos ciudadanos visto su vulnerabilidad frente a la delincuencia o simplemente por alguna afición poco entendible cría perros de raza que ya tienen incorporada su agresividad frente a las personas existiendo innumerables ejemplos de accidentes, por descontrol de estos animales e incluso pagando con la vida de personas.
No hace mucho una legisladora en respuesta a lo sucedido en Atlántida con la muerte de un niño propuso una ley para regular la tenencia y manejo de los animales de razas agresivas, aunque no sé si fue realizada su reglamentación para realmente aplicarle.
En todas las ciudades hay perros sin dueños que son cobijados por los vecinos e incluso les proporcionan alimento para su subsistencia, sin embargo una vez que el benefactor de turno se ausenta los animales quedan a la deriva y en busca de una nueva alternativa, que generalmente encuentran en los basurales o en restos de comida, que logran recuperar de los contenedores volcados o mal cerrados.
En el 2005 supe padecer la invasión de animales en Montevideo en el predio de Facultad de Agronomía porque en algunas cooperativas de vivienda cercanas se mudaban y dejaban sus mascotas, porque iban a lugares sin espacio para ellos, siendo un lugar de 25 hectáreas linderas ideal para dejar su tenencia irresponsable.
Por suerte muchos funcionarios, docentes e incluso estudiantes tomaron el compromiso de asegurar su comida hasta que tuvimos que tratar de buscar posibles dueños para tantos perros, e incluso todavía hay algunos que son protegidos por los vigilantes.
De todas maneras quiero reconocer el invalorable sacrificio que hacen aquellas personas o sociedades de protección de animales abandonados creando refugios y asegurando la recuperación de aquellos canes u otros seres vivos, incluso con lastimaduras, logrando la re adopción de muchos de ellos.
En las ciudades de verano también es común que al finalizar sus vacaciones los veraneantes dejen sus mascotas a merced de los pocos habitantes permanentes, que deben hacerse cargo cuando en realidad apenas lo pueden hacer con sus propias tenencias.
El problema se hace más crítico en el campo, porque los perros se quedan cuando los habitantes se van y se produce la despoblación del lugar y como son animales domésticos no son capaces de lograr su comida fácilmente, recurriendo a otros animales como presa y actuando en jauría como forma de asegurarse su éxito.
Este fenómeno de la campaña tiene muchos años en su haber, pero en los últimos tiempos ha cobrado una mayor dimensión e incluso comunicación, que era poco frecuente, quizás también porque el ovino ha tenido importancia a nivel nacional con el proyecto de cordero pesado especialmente desde hace casi 20 años.
En Uruguay llegó a haber 26 millones de ovinos en la década del ‘70 e incluso había majadas en Montevideo, pero la aparición de los sintéticos, con la baja del precio de la lana, el abigeato en lugares cercanos a los centros poblados, y se llevó incluso a utilizar las ovejas viejas como alimento de otros animales, por su escaso valor siendo una explicación de la famosa vaca loca que comenzó en Inglaterra.
Luego de tener tantas ovejas, la reutilización de muchas áreas que ocupaba por otra ganadería e incluso forestación, se ha ido recuperando hasta cerca de 10 millones pero lejos de los números históricos, pero la despoblación del campo y la presencia de animales carnívoros ha dejado a muchos productores sin majadas.
Mientras muchos conciudadanos se preocupan por el bienestar animal se hacen leyes muy bienvenidas no se ha logrado frenar el abigeato de animales por cazadores de dos patas como se dice en el interior, y los ataques de jaurías con o sin responsable de su propiedad.
Algunos propietarios de perros que atacaron a los ovinos han tenido que pagar los daños causados que si bien no repara los males causados en toda su magnitud, les obliga a que no se repita el ataque.
Lo más preocupante son aquellos caninos que se encuentran agazapados en montes o lugares inaccesibles para su control, siendo la solución más recomendable encerrar la majada obligatoriamente si es posible, aunque en producciones extensivas no es lo más frecuente, siendo lo más común en el caso de corderos pesados porque se les raciona .
Por el momento la realidad es bastante complicada para buscar alguna solución a corto plazo, y si bien las castraciones son una herramienta eficaz a mediano plazo en un país donde hay casi un millón y medio de caniches, es como una tarea utópica su desaparición rápida.
Solamente la acción solidaria y coordinada de los productores puede bajar el impacto de tanta afectación de los recursos productivos, denunciando la existencia de jaurías o incluso con el uso de otras especies que alejen a estos de las majadas, por ejemplo las llamas que sabemos existe un criadero en ruta 11 cerca de la Chinchilla, con este fin e incluso la tenencia de chajá para los productores que viven en el predio podría ser una forma de alerta.
Modestamente me parece que el gobierno puede tomar algunas medidas, pero las más importantes las deberían afrontar los propios productores mediante el encierro nocturno y la vigilancia coordinada con otros colegas, es una verdadera lástima que un rubro tan tradicional de nuestro país no siga recuperando su stock.

PD. Con relación pero con humor

Una curiosidad y espero que no se enojen los peñarolense, cuando gritan “ y corran perros” es para los contrarios o para sus propios jugadores? e incluso deberían alertarle que no choquen entre sí, porque se pueden hacer daño aunque el juez no les cobre nada.
Siempre se dice “una vida de perros “para ejemplificar lo peor, pero hay algunos animalitos que hoy son acurrucados por sus dueños y tienen una buena vida e incluso bastante larga.
En el periodo pasado se instaló el chip con poco éxito por su precio, pero que tendría que ser como las vacunas obligatorias, e incluso con la ayuda económica de los principales afectados a través del SUL (Secretariado uruguayo de la lana) y si no hay tenencia responsable buscar algún sitio para crear refugios con castración en todo el país.