SIGUE IGUAL
La semana pasada hicimos referencia al hecho que hasta en situaciones menores, en cosas intrascendentes, se le busca la punta política y se realiza todo tipo de consideraciones, siempre tratando de marcar presencia, estar en los titulares de la prensa o en la catarata de mensajes en las redes sociales. Como siempre pasa, toda vez que se exagera algo y se insiste hasta el cansancio, llega el momento de la saturación.
En esto oportunidad el tema fue la intervención de Villa Española. Si vamos al asunto en particular, es una medida administrativa como tantas del mismo tenor de las que se adoptan en muchos casos. En el fondo se trata de una institución muy meritoria, que está enclavada en un barrio modesto y que compite con mucho sacrificio en el fútbol profesional. Desconozco el número de asociados, pero supongo que no son decenas de miles ni mucho menos. Si bien para los socios y parciales que realmente siguen al club el tema importa, no se trata de una situación de carácter nacional ni departamental. Esto no supone ignorar que para ellos, su institución forma parte de sus intereses y que pocos o muchos, si algo es injusto se convierte en negativo y debe mover a la solidaridad del resto.
Se trata de un problema interno del club. Un grupo de socios elevó al Ministerio de Cultura una denuncia por lo que consideró irregularidades por incumplimiento de los estatutos. Según información de este diario en la página 8 de su edición del 27 de junio, “la Dirección de Asuntos Constitucionales y Legales en detallado informe analizó los hechos denunciados concluyendo la existencia de incumplimientos estatutarios de toda naturaleza y entidad pudiendo calificar algunos de ellos como graves. No se ha dado adecuadas explicaciones en relación a los incumplimientos estatutarios ni tampoco se iniciaron concretas acciones adoptadas para intentar enmendar los mismos.” Esta es la explicación oficial, hay un informe técnico que avala la medida.
Desde la oposición no escatimaron en críticas y fuertes adjetivos. Su voz más representativa, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira dijo: “A mi gusto esto es un disparate…” Habrá estudiado seriamente el expediente y con el asesoramiento jurídico respectivo llegó a esa conclusión. La duda está en que lo adjetiva pero no lo fundamenta. Esto proviniendo de un alto dirigente político que ya parece estar en campaña electoral, genera, al menos alguna suspicacia. El Senador Daniel Caggiani por su parte, luego de afirmar que si se confirma la intervención es un avasallamiento a la institucionalidad deportiva, agrega más adelante: “Hay directivos de clubes que se roban todo y aquí el problema es la orientación”. Supongo que tras tal gravísima acusación tendrá las pruebas y oportunamente presentará la denuncia correspondiente porque de no hacerlo incumpliría con su deber como ciudadano primero y como senador luego. Hay más, pero es suficiente.
De mi parte, repito es un tema que se circunscribe a algunos socios de Villa Española, que tienen diferencias internas y que derivó en la intervención del Ministerio ante denuncia de un sector. No es lo mejor una intervención, pero no hay que dar razones para que se produzca. Lo que pienso es que no da para tantos espacios en la prensa, ni tanta polémica, ni tanta repercusión mediática sospechosamente alentada por intereses político-electorales.
Que el Ministerio puede intervenir no hay duda. Su esa intervención estuvo bien o mal decretada es tema para análisis jurídicos al margen de todo sesgo político.
Otra vez, como señalé el viernes pasado, de un hecho que importa sólo a los involucrados, se hace todo un debate nacional. Si afinamos un poco el análisis, se podría decir que es tan bueno el gobierno que los referentes frenteamplistas deben recurrir a temas menores para criticar al oficialismo. Es último podrá ser todo lo opinable que se quiera, pero el argumento lo ofrece en bandeja la oposición.
