NADA SE CREA O DESTRUYE EN EL MEDIO AMBIENTE Y SIEMPRE SE TRANSFORMA (I)
Con motivo del 5 de junio como día del medio ambiente y aun cuando me gustaría hablar de un ambiente entero, debemos reflexionar sobre nuestro compromiso con la naturaleza, sus fuerzas destructoras, y lo más importantes las transformadoras, las cuales podemos regular, direccionar o cuando menos amortiguar sus efectos desbastadores.
Desde siempre el hombre ha incidido en la ruptura del equilibrio existente y por suerte hoy la realidad es tan crítica que debemos revertir una realidad que golpea hacia el precipicio donde la vida no tiene la oportunidad de escapar, por eso es muy importante comenzar procesos de cambios que permitan reversiones del ambiente mediante procesos como el rehúso, restauración, tiempo de resiliencia; revaloración de los recursos naturales o cuando menos frenar las acciones que conducen a finales irreversibles.
Cuando comenzaron los procesos antropológicos todo estaba en un equilibrio natural y las fuerzas transformadores vivían procesos acumulativos, que posteriormente fueron la materia prima para la civilización como la conocemos, que se apropió de los recursos para hacer un uso y abuso de la capacidad de resiliencia, haciendo crítica la vida de un planeta, que ve cómo se van agotando sus reservas energéticas, de agua o suelo apto para producir alimentos, para una población en crecimiento y una demanda de bienes o servicios cada día mayor.
Como un planeta puede soportar una actitud tan esquilman te en cuanto a sus recursos naturales sin darse cuenta que llegará el día que no alcanzarán las guerras, para laudar mediante conflictos bélicos en la posesión de aquellos bienes imprescindibles para vivir , y los que hoy todo lo pueden también sucumbirán ante la inteligente naturaleza, que no soportará tanta presión sobre sus recursos y se revelará mediante fenómenos desbastadores, como los que ocurren con mayor frecuencia en alerta a quienes se creen los dueños del mundo, para disponer del cielo, la tierra y los mares.
Y si bien todavía no pueden vender el agua, el aire ,la tierra o el sol, como canta Calle 13 en base de la carta del cacique piel roja ,Seattle, al presidente de los Estados Unidos , “(tú no puedes comprar la lluvia, tú no puedes comprar el sol, el viento, el calor, las nubes , los colores , la alegría o el dolor” ; sin embargo se las han ingeniado para extraer de lo más profundo de nuestro planeta lo que la naturaleza ha guardado celosamente durante miles de años y no pasará el día, que veamos a la tierra como una gran pasa de uva, donde millones de hormigas tratarán infructuosamente de sacar su alimento e irán muriendo en su intento (que panorama apocalíptico pero posible , esperemos que la razón venza a la codicia, avaricia o autodestrucción, único ser vivo que le fomenta).
La vida como la conocemos existe gracias a un proceso basado en la combinación de anhídrido carbónico, agua y energía solar, lo cual genera el material básico para que los seres autótrofos puedan ser alimento para los heterótrofos, comenzar una cadena que se retroalimenta y se mantiene por los siglos de los siglos, cuando las actividades regenerativas tienen una intensidad similar a las extractivas, pero si hay un desbalance , siendo mayor lo que sacamos respecto a su generación , se comenzará con un deterioro de las fuerzas de la sostenibilidad de la población, que cada día tendrá menos chance de revertir los procesos de pérdidas que ha generado.
Mientras los vegetales producían materiales en abundancia que incluso podían guardarse en las profundidades de la tierra, para evolucionar muy lentamente en una atmósfera pobre en oxígeno, el planeta fue acumulando energía en fases internas hasta que las generaciones sucesivas fueron extrayendo ese oro negro desde las profundidades para usarlo como la principal fuente de calor, hasta ir agotando sus existencias y verse obligado a ir cambiando la matriz energética , para no seguir saturando el aire (compro aire y si es puro pago mucho más canta la Vela Puerca), de los subproductos de la combustión (otro proceso clave que revierte la fotosíntesis porque genera anhídrido carbónico y agua, consumiendo oxígeno).
En el afán de la extracción de fuentes presentes en la naturaleza, se llega a utilizar materiales radioactivos para generar energía nuclear con fines no solo pacíficos, también para los bélicos como amenaza permanente para aumentar sí, la probabilidad de autodestrucción de la humanidad, pasando por la extracción mediante presión de capas profundas del suelo de rocas que tienen petróleo en sus estructuras, lo cual generó una baja de los precios, pero sin medir demasiado sus consecuencias.
Mientras las grandes multinacionales hacen su gran negocio con los combustibles , la humanidad sigue creciendo y en una sociedad mal educada para el consumismo, la demanda energética en crecimiento lineal, entonces comienzan los desacomodos de las fuerzas naturales, que ven como sus pilares de equilibrio se van resquebrajando y en cada momento la generación de contaminantes, uso desmedido de los recursos naturales comienza a generar desiertos, escases de fuentes de agua, menor biodiversidad, suelos degradados, e incluso
Vegetales que pasan a ser intermediarios de las rupturas ecológicas.
Cada día la necesidad de mayores rendimientos de las cosechas llevan a una mayor especialización de los cultivos, avance sobre zonas de campo natural o marginales, por sus condiciones topográficas o de espesor de suelo, uso de plaguicidas o insumos en general para obtener mayores rendimientos y como contrapartida los sistemas naturales de vegetación arbórea van siendo desplazados para dar lugar a una mayor intensidad de producción.
Sin lugar a dudas la pérdida del campo natural ha sido un factor determinante en la ruptura del equilibrio existente, pero la de la selva mucho mayor, por estar sobre condiciones de clima más intensas y suelos de estructura más débiles, generando nuevas formas de producción con menos captura de carbono y mayor extracción anual de nutrientes, para lograr incluso más de un cultivo por año.
En el mundo solamente hoy podemos avanzar sobre los terrenos existentes con potencial productivo intensivo en África y/o América, especialmente del sur, y oh casualidad es donde existían los dos pulmones vegetales de regulación atmosférica más extensos, mayormente en Brasil o el Congo Belga, y también coincidencia; hace unos años fue donde se dieron los incendios más desbastadores.
Las regiones selváticas no solo son la generación más importante de oxígeno mediante la respiración vegetal, tiene o tenía la virtud de general un clima propio donde la formación de vapor de agua es continuo y sus descargas hacia el suelo mediante las lluvias también, siendo actualmente donde se ha producido un traslado dentro del territorio brasilero, por ejemplo de un avance hacia el sur de los efectos del cambio climático, mediante la existencia de mayores temperaturas y/o eventos de lluvias más intensas, abundantes , todo lo cual ha generado grandes inundaciones en el sur de Río Grande.
Las fuerzas naturales arremeten contra sus violadores de los principios básicos de convivencia civilizada y si bien no todos tenemos iguales culpas, hemos sido pasivos espectadores de un deterioro lineal del planeta aplaudiendo espejismos de modernidad equivocada a expensa de la vulnerabilidad de nuestros recursos naturales y hoy debemos poner todos violín en bolsa, para rectificar el camino andado si es que queremos dejar la única herencia imprescindible a nuestros semejantes, las condiciones para una vida sana ,disfrutable y compartible.
Luego de tantos avances de la ciencia médica sería un desperdicio de recursos humanos y/o económicos, no poder tener un ambiente saludable que nos permita disfrutar de la longevidad adquirida, porque el deterioro de la atmósfera, la calidad del agua o de nuestros suelos puede hacer fracasar tantos buenos pasos en pos del buen vivir; para nada serviría estar en esta vida muchos años si lo tenemos que hacer encerrados en una burbuja de cristal en forma solitaria.
Por ahora solo hemos encendido alguna alarmas, aunque todavía estamos a tiempo de realizar algunas maniobras inteligentes, para revertir la realidad que nos golpea, no todo está perdido y ello lo abordaremos en la próxima entrega, les conminó a seguir leyendo para revertir el bajón, como siempre habrá una lucecita al final del túnel de la ignorancia adornado de malas costumbres.
