abril 20, 2026

COMO EVITAR LA INGENIERÍA ELECTORAL Y EL VOTO CULEBRERO

Master Escribe Casanova

Nuestro sistema electoral es muy bueno, pero adolece como cualquierade triquiñuelas que hacen cambiar la voluntad del votante en cuanto a sudecisión, si no se consigue una cantidad exacta de votos para elegir aquien o quienes son de nuestra preferencia.Además en las elecciones se pueden hacer acuerdos, compromisos oinclusive trampas, para lograr elegir personas que de por sí solas nomarcarían lo necesario para ser electo, por eso la ingeniería electoral se hapuesto de moda.En otros tiempos eran comunes las listas cruzadas bajo un mismo lema, yde acuerdo a los resultados se producía luego la designación en comúnacuerdo, el modo operante era que se presentaban por ejemplo tres listasdonde los primeros tres nombres aparecían en orden diferentes, con locual se acordaba que de acuerdo a la votación de cada lista era luegocomo se dilucidaba la designación, era como una elección interna para yaelegir el representante.La atomización de los grandes partidos políticos por diferencias oaspiraciones personales generalmente han llevado a la necesidad derecomponer o crear nuevos lemas que cobijen a muchos y así no se lesescapan los votos sobrantes, para otro conglomerado en su propiopartido.Atrapar los restos dentro de cada lema y luego dentro de cada partido hasido muy común en los últimos tiempos y tal es así, que han sidofavorecido/a personas desconocidas en el ámbito político e incluso sintrayectoria previa.Recuerden el caso de la diputada de Florida que fue electa medianteacuerdos de acuerdos o sea haciendo previamente un estudio deprobabilidades de que porcentaje de los votos podían ser definitorio antesque salieran de un lema coyuntural creado para tal propósito, y que muyfactiblemente la ciudadanía sufragan te no tenía la menor idea.Para que se entienda mejor , existe el lema mayor que es el partido dentrodel cual beben caer todos los votos de sus sectores integrantes , pero

luego de ir eligiendo aquellos que son electos sin problemas dentro decada sub lema quedan restos, que van al resto mayor a ver si puedencompletar una nueva banca.Por lo tanto lo esperable es que los grandes lemas sean los másfavorecidos en este reparto final e incluso luego debe haber unaasignación que pueden terminar en cualquier partido, que no le dio en unreparto inicial y con su resto mayor se puede quedar con la designación.Además cada departamento tiene un número acotado de representantesa ser electos, por lo tanto lo que sobre luego de ser designados los cuposde acuerdo al número de habitantes o departamento en sí, lo que sobra vapara la bolsa de su partido primero y si no da puede terminar en otrorecinto elector o en la papelera si no completa un representante.Mucha gente están pensando que es ir y poner un sobre con la figura dellíder nacional o el o los candidatos a la presidencia, pero octubre es paraelegir los dos políticos que van al balotaje y los 30 senadores y 99diputados, por eso es importante leer muy bien toda la lista quepretendemos introducir, para saber también los suplentes que puedenllegar en cualquier momento y en que sub lema estamos para que nuestravoluntad no sea adulterada.Cuando analizamos las listas vemos muchos personajes en letritasobreimpresa o en otro color destacado, estos nombres en muchos casosson testimoniales dándole parte de su prestigio personal a la o loscandidatos, pero hay otros que apenas figuran pero seguramente ocupencargos de particular confianza, son esos apellidos que luego nospreguntamos quienes los eligieron, siendo como fantasmas del rebusqueposicional dentro de la gestión estatal.En la elección de octubre elegimos representantes nacionales e incluso esmuy importante la posibilidad de incidir en la posibilidad de influir sobrela designación de diputados departamentales y dentro de estosregionales, e incluso de nuestra propia ciudad, lo cual debería ser un plusa la hora de tomar la decisión a nivel personal.

Por ejemplo Pando lamentablemente hace años que no ha logrado unrepresentante local, titular en el Palacio Legislativo, lo cual no es unatragedia nacional, pero que podría haber puesto la ciudad o la zona esteen el calendario de reclamos en la media hora inicial, donde se aprovechapara hacer notar de dónde venimos y que traemos en la mochila (comodice Eduardo Blassina).Cuando introducimos nuestro voto estamos haciendo un ejercicio delibertad de elección en post de mejorar la vida nuestra y de nuestrosconciudadanos a través de los representantes, los cuales cuanto máscercano le tenemos es más probable que cumpla con sus compromisoscontraídos, a diferencia de los senadores que responden a un mandatomás general, más partidario y menos local, por eso con la cámara dediputados sería suficiente para nuestro país.Dentro de los partidos menores tenemos una oferta muy atractiva paraque nuestro voto vaya sin vericuetos a quien o quienes queremos que nosrepresenten, pero claro este punto solamente no hace verano ydeberíamos analizarlo con mayor profundidad crítica los pro y los contrade la agrupación dentro de la cual se mueve nuestro elegido.Pienso que en la próxima instancia el camino mental a recorrer sería: medecido por un partido que represente mis principios, mis ideas y que seacapaz de incidir favorablemente en el bienestar de este pueblo, sobretodode los más postergados o que han quedado a la vera del camino, en unapalabra que se comprometa con los más infelices.Luego de optar por la mejor opción, a nuestro criterio de saber y entenderdebemos dar un segundo paso, si es más de uno, lo cual me llevaría aoptar por el que tenga una sola lista porque ahí ya sé para quien va midecisión favorable, y si bien no me asegura que al final no se escapenalgunos votos para otro partido generalmente más grande, tenemos elconvencimiento que hicimos el esfuerzo de incidir directamente en laelección del representante.De este ejercicio mental electoral surge claramente la posibilidad deburlar en parte la ingeniería electoral desarrollada sobre todo por losgrandes partidos de este país y lograr que nuestro sufragio vaya

directamente a quien o quienes deseamos que estén el parlamento sincaminos culebreros, o que aparten nuestra voluntad deseada lo menosposible.